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ABC DOMINGO 30 4 2006 Madrid 41 Tras más de cuatro años de obras, en diez meses se habrá concluido la rehabilitación de la Iglesia de la Concepción Real de Calatrava. El esfuerzo conjunto de las tres administraciones devuelve a la capital una de sus joyas Las Calatravas, por fin, en la recta final TEXTO: SARA MEDIALDEA FOTOGRAFÍA: ÁNGEL DE ANTONIO Diez meses. Este es el tiempo que falta para, si se cumplen las previsiones, poder contemplar de nuevo la iglesia de la Concepción Real de Calatrava- -más conocida como Las Calatravas- -libre de obras y andamios. Los trabajos de rehabilitación, que comenzaron en otoño de 2002, concluirán en el primer trimestre de 2007, tras una última fase a la que acaba de dar luz verde el Ayuntamiento madrileño. Las Calatravas, además de popular, es una de las iglesias más bellas y con una riqueza artística mayor de las que tiene la capital. Su reforma integral- -desde los frescos de la cúpula al retablo mayor, de Churriguera, o las cubiertas y fachada- -ha sido posible gracias a los esfuerzos de las tres administraciones: el Ministerio de Cultura, la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento de la capital se han unido para llevarlas adelante, ayudadas también por la Fundación Caja Madrid. De ahí que la bella fachada rosada, tan característica de este templo situado en la calle de Alcalá, se haya pasado largos meses semioculta por unas mallas y un aparatoso andamiaje, al igual que buena parte de su interior. Tras varios años de trabajos en su interior y exterior, las obras de la iglesia concluirán en diez meses Superó obstáculos La iglesia es el único resto del convento del mismo nombre que se instaló en Madrid en 1623. Superó la desamortización de Mendizábal casi in extremis: se cuenta que los obreros iniciaban el derribo del templo cuando éste fue ocupado, y los operarios expulsados, por un regimiento al mando de un caballero de la Orden de Calatrava que se dirigía a sus cuarteles. Otras versiones apuntan, sin embargo, a que quien salvó del derribo a la iglesia fue la intervención de Manuel Silvela en el Congreso de los Diputados, el 9 de marzo de 1870, con la propuesta de conservar el convento y el templo. Tras un arduo debate con los diputados Moreno Benítez y con el Ministro de Hacienda, partidarios del derribo, el gobierno optó por una solución salomónica: conservar el templo y derribar el convento. El templo se unía a un convento que fue derribado con la desamortización de Mendizábal Desde que se construyó en 1623, ha tenido que superar el paso del tiempo y varias reformas poco afortunadas Después de aquello, ha tenido que sobrevivir a otros golpes no sólo al paso del tiempo, sino también al deterioro producto de varias reformas poco afortunadas y peor documentadas. Un ejemplo, señalado por técnicos munici- pales: en los años 50, se revocó su fachada pero en la operación perdió el color original Los trabajos, completos y muy, muy largos, han dado lugar a algunas sorpresas. Una de ellas se encontraba en su interior: sobre la pared de una de las capillas laterales, al retirarse la capa de pintura quedó al descubierto el trazado del alzado completo del templo: los planos que su arquitecto, fray Lorenzo de San Nicolás, había dibujado a lápiz sobre la pared. Los frescos La intervención sobre la iglesia ha sido muy completa. Por un lado, se le ha prestado especial atención a la cúpula barroca, que consta de dos bóvedas, y en cuyo interior se cobijan los frescos cuya restauración ha sido el objeto prioritario de la intervención allí del Ministerio de Cultura. También se han recuperado las cresterías- -adornos que coronan la fachada- totalmente destrozadas, y que han tratado de consolidarse para evitar su pérdida y después reinterpretarlas con la escasa documentación hallada. El trabajo o han realizado licenciados en Bellas Artes y diplomados en la Escuela de Restauración utilizando agua, arena y cal, y soportando el sol del verano y el frío del invierno. Además de la cúpula y la linterna central, se ha reparado el tapiz Triunfo de Agamenón sobre un cartón de Rubens. Y ahora, el Ayuntamiento madrileño acaba de aprobar la inversión de 1,7 millones de euros para iniciar la que será la última fase de las obras de rehabilitación, en las cubiertas y dependencias internas. Los trabajos, que según informa el Ayuntamiento cuentan con el beneplácito de la Orden de Calatrava durarán diez meses.