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6 Opinión DOMINGO 30 4 2006 ABC AD LIBITUM PROVERBIOS MORALES NI LUZ NI TAQUÍGRAFOS UPONGO que José Bono, tan pródigo en palabras como escaso en hechos provechosos para la comunidad, habrá dejado el Ministerio de Defensa más revuelto que ordenado. De ahí que no entre en el capítulo de las sorpresas, tras la llegada de un nuevo titular de la cartera, el relevo producido en la cúspide militar. El cese del jefe del Estado Mayor del Ejército, el JEME, José Antonio García González, y su sustitución por el también general Carlos Villar Turrau, es, a pesar del revuelo producido en algunos ambientes, un hecho rutinario. Una prerrogativa incuestionable en un presidente de Gobierno, ampliable a los titulares de todos los M. MARTÍN ministerios, es la de poFERRAND der nombrar y destituir a los altos cargos que, en cada momento, pueden parecer idóneos. Lo que convierte en curioso y chocante el relevo del JEME es la explicación que del acontecimiento nos ha dado la vicepresidenta, María Teresa Fernández de la Vega. Asegura la muchas veces jeroglífica portavoz que el relevo de García González por Villar Turrau encaja mejor en el impulso que se quiere dar a la política europea de defensa y seguridad De ser así, que lo será, de lo que debiéramos ser informados, y en sede parlamentaria, es de la modificación de la línea política del Gobierno en este orden de cosas. No es que José Luis Rodríguez Zapatero, más amante de la interpretación del pasado que de la narración de la actualidad, se caracterice por la transparencia informativa. De hecho, como nos va mostrando la experiencia de los últimos dos años, su gracia consiste en mostrarnos un señuelo y, mientras nos entretiene con él, actuar en otros territorios sin mayores avisos o explicaciones. Tampoco es que la oposición, monotemática ella, fustigue al Gobierno con grandes demandas de información; pero, tratándose de defensa y seguridad, las dos funciones mayores que le quedan al Estado después de la centrifugación autonómica, sería exigible la divulgación de las razones que, tras una pretendida nueva línea de actuación, justifican un relevo que, sin desmentir a la vicepresidenta, no puede ser entendido como rutinario. La vieja demanda democrática de luz y taquígrafos es burlada a diario por Zapatero y su equipo. La información, tan escasa como adulterada por la propaganda- -síganse los telediarios- propaga una suerte de opacidad que adormece la conciencia ciudadana y la aleja del seguimiento de lo que nos es común. Por otra parte, la práctica de alejar el diálogo del Parlamento, de negociarlo todo entre grupitos y convertir el hemiciclo en escenario para fines de fiesta, anula la tradicional misión de los taquígrafos, hoy estenógrafos, y hará imposible, pasados los años, el seguimiento del hipotético debate político de este tiempo que vivimos, no sin inquietud, en el que los síntomas apuntan un cierto descoyuntamiento de España. HISTORIA porque la memoria invocada para justificar esta desdiFICIAL. Reinhart Koselleck murió el pasado 3 chada iniciativa no corresponde a la de ningún español de febrero. Fue uno de los grandes historiadoque sobreviviera a la Guerra Civil. Ni a la de Indalecio res europeos del siglo XX. La Revista de libros Prieto, que en plena posguerra hacía votos para la resha publicado en dos entregas lo que probablemente sea tauración de la democracia en España bajo una monarla última entrevista que concedió, un ejercicio que osciquía constitucional, ni a la de Santiago Carrillo, que la entre la recapitulación del horror de su época y el muy recientemente admitía que la República fracasó de testamento intelectual. Su interlocutor- -el catedrátimodo bastante trágico en el terreno de las reforco e historiador español Javier Fernández Semas sociales. Y me limito a citar testimonios probastián- -le plantea en la segunda parte la cuescedentes del bando que la defendió. tión de las relaciones entre memoria e historia La visión mítico- idílica que se ha convertido en países que, como el nuestro, arrastran un paen dogma político, por pura aritmética de escasado de violentas disensiones. Creo que merece ños, no procede de la experiencia de los española pena transcribir un párrafo de la magistral lesque vivieron bajo la República, sino del maoísrespuesta de Koselleck: Mi regla en este tema mo de los sesenta, y fue inventada por gentes de consiste siempre en mantener las diferencias, JON la primera generación que no sufrió la guerra ni debatir sobre las diferencias sin máscaras. De JUARISTI el hambre. Habrá quien crea haber reivindicado este modo, cada uno tiene la oportunidad de con la proclama republicana del Congreso el ideal de mantener su independencia respecto al otro gracias al sus abuelos fusilados o fusilantes. Es una ilusión pueril: reconocimiento mutuo. El reconocimiento de ambas el paso de cangrejo de la progresía no le ha permitido partes supone de entrada una predisposición hacia la retroceder más allá del sesenta y ocho. Su memoria prepaz. Pero si uno niega la independencia de los otros, natal sólo alcanza la epopeya rica en proteínas de sus entonces te ves sometido de inmediato a la presión de hermanos mayores. Su tricolor es la del FRAP, no la de suprimirlos. Creo que insistir en las diferencias es la Azaña, y mucho menos la de la fragata Numancia. Niemejor manera de contribuir a la paz y a la memoria tos quizá de republicanos, pero hijos de franquistas por común, puesto que la memoria está dividida. Y aceptar convicción, abulia o miedo, los niñatos social- nacionaesto último, aceptar que la memoria está dividida, es listas del presente están separados de la República de mejor que inventarse una memoria única, de una sola Trabajadores forjados en la miseria por el impenetrable pieza. Me parece que ésta debería ser la norma, la regla espesor cronológico de una dictadura de y para las clageneral en este tipo de asuntos ses medias. En realidad, su mito es un híbrido bastante La mayoría parlamentaria ha optado por todo lo concurioso: imaginan la República como un franquismo de trario. O sea, por la memoria única y la discordia civil. gorro frigio que ataba los perros con longaniza. Lo más estúpido de todo este asunto de la canonización Esta memoria espuria no es democrática. Ni por su apoteósica de la II República no es el trágala que se ha cursilería de película subvencionada ni por su ridícula impuestouna vez más a la oposición. Ni siquiera la falsepretensión justiciera merece respeto. El tan infamado dad histórica evidente que supone elevar la II República revisionismo histórico de la derecha es incomparablea modelo de nuestra Transición democrática. Peor que mente más veraz y honesto que el conjunto de sandeces eso- -y con resultados a medio plazo impredecibles peque se ha oído esta semana en el Congreso antes y desro, en cualquier caso, desastrosos- -es la jubilación de pués de su ascenso a Historia Oficial. lo poco que la izquierda conservaba de razón crítica, S O