Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC SÁBADO 29 4 2006 Sociedad 51 Trabajadores para el desarrollo Los cooperantes dependientes de la Conferencia Episcopal, diócesis, órdenes, congregaciones o vinculados a cualquier iglesia, confesión o comunidad religosa, inscrita en el registro de entidades religiosas del Ministerio de Justicia, se regirán por su propia normativa. No obstante, se arbitrarán los mecanismos necesarios para que estos cooperantes, cuando ejecuten proyectos de cooperación financiados por la AECI, puedan adherirse al seguro colectivo previsto en el Estatuto del Cooperante. Cerca de 1.400 cooperantes españoles trabajan en 63 países. En torno al 58 están en Latinoamérica, el 20 en África Subsahariana, el 11 en Extremo Oriente y el 7 en el Magreb y Oriente Medio. Derechos. Disfrutarán de los siguientes: recibirán formación para desempeñar su labor antes de partir al extranjero y se reembolsará por completo los gastos de traslado (permiso de residencia y trabajo, también para el cónyuge, pareja e hijos) Tendrán derecho a una retribución complementaria por costes de vivienda y escolarización de los hijos en el país de destino. Se asegurarán por completo las siguientes situaciones: pérdida de la vida e invalidez permanente; atención médica y hospitalaria similar a la cobertura que existe en España; gasto farmacéutico y medicina preventiva que requieren determinadas enfermedades en los países de destino, y atención psicológica por sufrir estrés postraumático o cualquier trastorno similar. Además tendrá cobertura total la repatriación en caso de accidente, enfermedad, fallecimiento, catástrofe o conflicto bélico. Deberes. Entre otros, el cooperante tendrá la obligación de inscribirse en el consulado de España correspondiente. Fondo de previsión social. Se crea este fondo con recursos de la AECI, que concertará un seguro colectivo para cubrir los riesgos citados. A él se podrá sumar cualquier Administración y ONG. Éstas también podrán suscribir pólizas independientes que habrán de cubrir, al menos, las situaciones contempladas en el Estatuto. Se incluirá una partida específica para su financiación en los Presupuestos Generales del Estado. La enfermera y cooperante Nieves Pérez presta su ayuda a unos niños de Tanzania ABC El Estado financiará un seguro colectivo para los cooperantes en el extranjero Su labor computará como mérito a valorar en el acceso al empleo público b El Consejo de Ministros aprobó ayer el Estatuto del Cooperante, donde se recogen los derechos y obligaciones de este colectivo que suma 1.400 personas M. J. PÉREZ- BARCO MADRID. Los cerca de 1.400 cooperantes españoles que llevan a cabo su tarea en países extranjeros a través de programas de ayuda al desarrollo o de acción humanitaria cuentan desde ayer con un estatuto que regulariza su situación y que entrará en vigor en breve, al día siguiente de su publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE) El Consejo de Ministros dio luz verde al esperado- -desde hace ocho años- -Estatuto del Cooperante que incluye toda una serie de derechos y obligaciones para este colectivo, como la necesidad de suscribirse a un seguro colectivo de previsión social, donde se contempla, por ejemplo, una cobertura sanitaria similar a la de España y las indemnizaciones en caso de muerte o invalidez. Estará financiado por la Agen- cia Española de Cooperación Internacional (AECI) y las Administraciones y ONG que quieran participar. El Gabinete aprobó además que el 8 de septiembre se instaure como Día del Cooperante, una fecha que conmemora la Declaración del Milenio que en el año 2000 obtuvo el visto bueno de Naciones Unidas. En líneas generales este será el nuevo régimen para los cooperantes: Acuerdo complementario de destino. Se realizará por escrito y en el caso de que exista una relación laboral entre el cooperante y la ONG este documento se incorporará como un anexo al contrato de trabajo. En él se deberán detallar las condiciones especiales de la prestación que realice el cooperante en el extranjero. Así, habrá que indicar el Estado, municipio, comunidad o centro de trabajo al que se adscribe el cooperante en el país de destino; describir el programa al que dedicará su tiempo, y la fecha de inicio de su labor. También se consignará cuándo finalizará su tarea, si no es posible se le comunicará con una antelación mínima de un mes. El acuerdo recogerá las precauciones médicas que deberá seguir el cooperante, especialmente las vacunaciones; los servicios hospitalarios más próximos... Se tratará de un documento detallado que incluso explicará la moneda en que se pagará el salario. El retorno. Tras su regreso, el cooperante tendrá derecho a reincorporarse al puesto de trabajo que tuviera antes de ser enviado a las tareas de ayuda al desarrollo o de acción humanitaria, ya sea en una empresa privada o pública. En el primer caso, el trabajador se encontrará en situación de excedencia voluntaria mientras realiza su misión en el extranjero. El tiempo de trabajo como cooperante computará como mérito a valorar en los concursos de acceso a empleo público. Si está inscrito como desempleado accederá a los programas de políticas activas de empleo. Certificación. Una vez finalizada la labor, la ONG emitirá un certificado acreditando el trabajo y las tareas realizadas por el cooperante. La AECI sellará el documento.