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ABC SÁBADO 29 4 2006 35 Ayer se publicaron las listas de admitidos en los colegios pese a los fallos informáticos El Paseo de Recoletos acoge la Feria del Libro Antiguo y de Ocasión durante dos semanas TELEMADRID Ansiedad y altercados. El incidente de ayer en el Metro provocó momentos de verdadera angustia. En la imagen de la izquierda, el Samur traslada a un hombre, víctima de un ataque de ansiedad. Otro afectado es abanicado por un policía y atendido por dos jóvenes en el mismo andén de la estación (centro) A la derecha, un agente nacional entra en el Metro para sofocar los altercados provocados por algunos pasajeros que pensaron que los retrasos de los trenes obedecían a la huelga Una mujer cayó al suelo, temblando, y fue atendida por un médico. Pensamos que había sufrido un infarto Las escaleras eran como un campo de refugiados, con todo el mundo corriendo para todas partes En el andén, se aglomeraban las personas que seguían llegando de la calle. A nadie se le había ocurrido decir que no entrase más gente en el Metro y seguían entrando, y nosotros saliendo. Las escaleras eran como un campo de refugiados, con todo el mundo corriendo para todas partes, todo el mundo agobiado y nervioso explicó Silvia. Al final, la Policía tuvo que intervenir para lograr que los usuarios dejasen el convoy libre. Hubo momentos de tensión y se produjeron algunos altercados. En Conde de Casal algunos pasajeros se enfrentaron a los guardas jurados. Sobre las 10,00, las personas que se hallaban en el tren parado y con los sis- temas de alarma activados en mitad del túnel fueron rescatadas, gracias a otro tren que salió de Conde de Casal para llevar a cabo el intercambio. Éste se colocó en paralelo y tuvieron que saltar entre tren y tren una distancia de un metro señalaron varios afectados. La operación se efectuó con mucha dificultad, ya que a pesar de la ayuda prestada, la distancia entre vagones es considerable, sobre todo para personas mayores y niños. Conductores y comité de empresa mantienen diversas jornadas de paro M. I. SERRANO MADRID. Todavía planea la amenaza de huelgas en el Metro. El Sindicato de Conductores llegó ayer con la dirección de la empresa a un preacuerdo y, por eso, desconvoca el paro del próximo 3 de mayo. De momento, sólo ese. Al día siguiente habrá una asamblea y en ella los conductores decidirán si aceptan la oferta de Metro y desconvocan el resto de los paros previstos para el mes de mayo (días 5, 8,10,12, 17,19, 22, 24, 26 y 29) De cualquier forma, el comité de empresa también ha elaborado su propio calendario de huelgas que, de cumplirse, podrían solaparse con las de los conductores en caso de que éstos no desconvoquen. Las jornadas de paro previstas por el comité de empresa son: 10,11,17,18, 24, 25, 31 de mayo así como 1 de junio. Los motivos de protesta del citado comité tienen que ver con la falta de seguridad en los puestos de trabajo y el material obsoleto que manejan. Temor a saltar Algunos pasajeros, la mayoría ancianos, decidieron no abandonar el convoy varado por temor al salto, por encontrarse todavía mareados o con ataques de ansiedad. Esperaron a que la línea se pusiese en marcha. Finalmente, el servicio en toda la línea 6 se restableció en torno a las 10,50. La penosa actuación de Metro en todo este incidente se completó con la escasa atención que se prestó a los viajeros afectados. Una empleada del hogar se quejó de que, tras la pesadilla vivida, les dejaron sin más en un andén, sin atenderles correctamente. El Samur asistió a tres personas en las estaciones de Pacífico, Conde de Casal y Méndez Álvaro, una de ellas con patología psicosomática y las otras dos con problemas cardiovasculares, ninguno de ellos de importancia. El comité de empresa ha elaborado un protocolo de seguridad que discutirá con la empresa y que consta, entre otros, de los siguientes puntos: indicadores portátiles para los empleados que trabajen en vía, retirada de la circulación de todo el material antiguo, y, además, que se establezca un área de seguridad que impida cualquier circulación en un entorno mínimo de tres estaciones. Otro punto de discusión con la dirección de Metro tiene que ver con los futuros trenes ligeros y la ampliación de red. Eso, dicen los sindicatos, podría comportar creación de empleo, estabilidad en el mismo y, también, incremento de retribuciones. Queremos la explotación y gestión de los trenes ligeros porque eso nos hará ser más competitivos ha manifestado Ignacio Arribas, de CC. OO. Esperamos llegar a un acuerdo lo antes posible por el bien de dos millones de usuarios han indicado fuentes de la empresa.