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24 SÁBADO 29 4 2006 ABC Internacional Nicolas Sarkozy habla por su móvil desde la cubierta de una embarcación frente al puerto de Ajaccio, ayer durante su visita a la isla de Córcega AFP El escándalo Clearstream pone a Villepin contra las cuerdas y salpica al propio Chirac Presidente y primer ministro niegan su implicación en la trama para la muerte política de Sarkozy b La guerra en el centro- derecha por la sucesión de Jacques Chirac ha sorprendido a Francia con una oscura conspiración que tendría al jefe del Gobierno como urdidor JUAN PEDRO QUIÑONERO CORRESPONSAL PARÍS. Philippe Rondot, general de división, ex consejero del Ministerio de Defensa para asuntos de espionaje, ha declarado a dos jueces que el primer ministro, Dominique de Villepin, y la titular de Defensa, Michèle Alliot- Marie, le ordenaron investigar unas supuestas cuentas bancarias en el extranjero del ministro de Interior, Nicolas Sarkozy, siguiendo instrucciones personales del presidente Chirac. Se trata de uno de los más turbios y torpes escándalos de Estado de las últimas décadas en Francia, con insondables ramificaciones políticas dignas de una novela policíaca. El affaire ha tardado dos años en aflorar desde las letrinas hasta la cús- pide del Estado. Entre los meses de mayo y junio de 2004, los jueces que instruían el escándalo de las comisiones ilegales pagadas por la compañía nacional Thomson- CSF en una venta de fragatas a Taiwán recibieron dos listas bancarias en las que numerosas personalidades empresariales y políticas figuraban como beneficiarias de pagos ocultos, realizados en cuentas domiciliadas en una institución financiera de Luxemburgo, Clearstream. Entre aquellas personalidades figuraban Nicolas Sarkozy, ministro y candidato a la Presidencia de la República; Alain Madelin, ex ministro liberal, y Dominique Straus- Kahn, ex ministro socialista. Sus nombres fueron filtrados a la prensa pocas semanas más tarde. Sarkozy, Madelin y StrausKahn denunciaron la manipulación, pero la mancha de la difamación creció vertiginosamente durante meses. Un año más tarde, los jueces instructores terminaron denunciando ellos mismos una visible tentativa de intoxicación y desacreditación de personalidades políticas El largo rosario de filtraciones judiciales dejó al descubierto un campo de minas. Los acusados denunciaron la manipulación y la tentativa de asesinato político Considerándose víctima de oscuras maquinaciones, Sarkozy decidió querellarse contra X pidiendo la intervención de la justicia. Y esta investigación judicial, ahora en curso, acusa a Chirac, Villepin y Alliot- Marie de haber utilizado los servicios del espiona- je nacional para intentar desestabilizar políticamente a Nicolas Sarkozy. El primer ministro y la titular de Defensa fueron los primeros en hacer revelaciones y desmentidos parciales. Pero Le Monde ha publicado una parte de la declaración del general Rondot, con acusaciones inquietantes para el jefe del Estado, el jefe del Gobierno y la ministra de Defensa. La lista bancaria A primeros de 2004, Villepin habría implicado a Sarkozy en un falso cobro de comisiones ilegales La justicia apunta a la Presidencia, a la jefatura del Gobierno y a Defensa como ejes de este novelesco caso A primeros de 2004, según el general Rondot, su ministra de tutela, Michèlle Alliot- Marie, y Dominique de Villepin, siendo titular de Exteriores, le ordenaron espiar- siguiendo instrucciones de Chirac -e investigar las imaginarias cuentas bancarias de Sarkozy en Clearstream. Fue Villepin- -siempre según Rondot- -quien lo convocó en el Quai d Orsay (sede de Exteriores) en presencia de un diplomático y hombre de empresa, Jean- Louis Gergorin, vicepresidente ejecutivo de EADS, el gran consorcio armamentista europeo, que le entregó la lista bancaria que acusaba a Sarkozy. La jus-