Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
10 SÁBADO 29 4 2006 ABC Nacional Alonso releva al JEME por el caso Mena que Bono dejó pendiente por falta de oportunidad Esperaba a tener listo el Plan de Transformación, aprobado el día de su dimisión b El ex ministro decidió apartar al Jefe del Ejército en vista de su falta de reacción ante la indisciplina de Mena, del que es amigo y compañero de promoción LAURA L. CARO TOLEDO. Con la destitución del general José Antonio García González como Jefe de Estado Mayor del Ejército (JEME) el titular de Defensa, José Antonio Alonso, materializaba ayer, vía aprobación del Consejo de Ministros, una decisión que su antecesor, José Bono, se dejó sin ejecutar simplemente por falta de oportunidad apartar de la cúpula militar al superior directo del teniente general José Mena, que el día de la Pascua Militar no supo, según las fuentes consultadas, estar a la altura ni reaccionar con la contundencia que impuso el entonces ministro ante la crisis que se abría, ni proponer, como le hubiera correspondido, una sanción fulminante contra su subordinado- -y además, compañero de promoción e íntimo amigo- como sí se encargó de hacer el Jefe de Estado Mayor de la Defensa, general Sanz. En sustitución de García González, el Consejo de Ministros nombró ayer al teniente general Carlos Villar Turrau, hasta ahora director general de Armamento del Ministerio de Defensa, cargo que ha desempeñado desde septiembre de 2001 a propuesta de Federico Trillo. Su toma de posesión como nuevo JEME se celebrará esta mañana y estará presidida por Alonso, tras lo cual se procederá a la entrega de mando en el Cuartel General del Ejército. de la Capitanía donde Mena leyó el discurso alertando de los peligros del Estatuto de Cataluña, cuando García González elogió la eficaz labor del que había sido su subordinado, sin hacer mención alguna a que había sido cesado por indisciplina, lo que fue interpretado como una toma de posición del general a favor del castigado, que de paso afeaba en público las represalias que en su momento había adoptado Bono. Pero si aquello fue un error, según las citadas fuentes, con luz y taquígrafos, sobre el Jefe del Estado Mayor del Ejército siempre planeó la sospecha de que conoció con antelación el tan traído y llevado discurso que pronunció Mena, en cuyo caso, aquella polémica alocución en la que se alertaba de los riegos de desbordar la Constitución, habría contado con su absoluto beneplácito. Sobre este particular, el propio José Bono fue especialmente incisi- vo cuando, un día después de la Pascua Militar, interrogó en Madrid al teniente general Mena sobre una frase dicha en Sevilla en la que- -como publicó ABC- -aseguraba haber informado previamente a sus superiores de las preocupaciones que iba a expresar en su turno de palabra, frase que improvisó sobre la marcha y que nunca apareció escrita en sus papeles. José Antonio García González siempre ha negado haber leído o sabido del contenido de la arenga de su entonces jefe de la Fuerza Terrestre con anticipación. En reparación, quizá, de aquel desafortunado mensaje de alabanza a Mena que pronunció también en Sevilla, en su segunda y última intervención en todos estos meses- -3 de febrero, en un desayuno oficial con periodistas en Madrid- -trató de marcar distancias con un discurso en el que proclamó que el Ejército es muy grande y las opiniones particulares no representan a todo el Ejército Si a Bono le tembló el pulso en su día fue por dos razones: no avivar la crisis y acabar el Plan de Transformación Pérdida de confianza Pero, perdida la confianza en su Jefe de Estado Mayor del Ejército, si a José Bono le tembló el pulso a la hora de destituirle, no fue en señal de clemencia hacia quien le había fallado, sino en atención a una doble razón que hacía desaconsejable precipitar el fin de la carrera de militar del general. La primera, el interés extremo por no reabrir la crisis del caso Mena que se había prolongado hasta el hastío con Carlos Villar Torrau Jefe del Estado Mayor del Ejército Las virtudes de un corredor de fondo L. L. C. En el punto de mira José Antonio García González estaba en el punto de mira de Bono desde el mismo 6 de enero reconocen fuentes del entorno del ya ex ministro, y prueba de ello es que desde la fecha de autos, el jefe del Ejército fue retirado a sus cuarteles, recibió instrucciones de silencio, sus apariciones se redujeron al mínimo y desde el Ministerio no se autorizó durante meses ni una sola de las peticiones para entrevistar o recabar declaraciones del JEME. La falta de confianza en el general se acentuó más si cabe, según las mismas fuentes, con la que fue su primera comparecencia tras la Pascua Militar. Fue el 16 de enero, con motivo de la toma de posesión de Pedro Pitarch en sustitución de Mena al frente de la Fuerza Terrestre, en Sevilla, en el mismo salón No tiene altibajos, nunca se extralimita ni se excede. Es como un corredor de fondo: metódico, de enorme inteligencia, infatigable... En una palabra, brillante Dicen del teniente general Carlos Villar Torrau (San Sebastián, 1945) que es un hombre de una excelente reputación dentro de la casa -léase el Ministerio de Defensa, donde ha ejercido como director general de Armamento y Material desde septiembre de 2001 nombrado por Federico Trillo- -y en su Ejército, el de Tierra. Y a juzgar por los testimonios de quienes han trabajado con él y los que le conocen, parece que no tuviera más defecto que su adicción al trabajo. No en vano, su nombre ha aparecido en todas las quinielas que se han hecho en los últimos tiempos en los despachos del Ministerio de Defensa para ocupar las responsabilidades militares que han ido quedando vacantes, sin ir más lejos, la sustitución de José Mena al frente de la Fuerza Terrestre, que luego ocupó el teniente general Pitarch. Villar recibió la oferta para ser el nuevo Jefe de Estado Mayor del Ejército el jueves por la noche. Ayer, sin más espera, la Asociación de Militares Españoles (AME) felicitaba su elección- todo lo que ha hecho, lo ha hecho muy bien decían- aunque no han faltado las voces que atribuyen su nombramiento a su carácter dócil y de bajo perfil idóneo para no dar problemas. Es prudente, cabal, discreto, sencillo, con una cabeza privilegiada: eso no es docilidad, es ser un buen profesional defienden en la casa Villar Turrau, procedente del Arma de Ingenieros y con especialidad fundamental en Transmisiones, es número 1 de su promoción y licenciado en Ciencias Económicas. Desde la Dirección General de Armamento, ha mantenido una intensa relación con organismos internacionales, especialmente la OTAN, y ha jugado un relevante papel en la creación de la Agencia Europea de Defensa, de cuyo Comité Director es miembro.