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ABC JUEVES 27 4 2006 Deportes LIGA DE CAMPEONES VUELTA DE LAS SEMIFINALES 91 Quinta final de los azulgrana En la primera, en 1961, perdió con el Benfica por 3- 2. En 1986 cayó en los penaltis ante el Steaua. Seis años después, en 1992, se impuso al Sampdoria, y en 1994 sucumbió ante el Milán (4- 0) SEGUIMIENTO A INIESTA ASÍ JUGARON Fue una pieza clave en San Siro y ayer condujo al equipo a las mil maravillas. Dio una exhibición ante el Milán y se llevó por mérito propio el balón del partido firmado por sus compañeros BARCELONA VALDÉS: bien. Muy seguro en el poco trabajo que tuvo. BELLETTI: bien. Se ajustó más a tareas defensivas, su velocidad fue determinante en algunas acciones. MÁRQUEZ: bien. Casi como líbero, dio un curso de colocación. PUYOL: notable. Una nueva demostración física. Inconmensurable. GIO: notable. Se adaptó muy bien a las necesidades tácticas del equipo. DECO: bien. Trabajó para el equipo, sin esconderse en el ataque. EDMILSON: bien. Cerca de Kaká, ejerció de líbero adelantado. INIESTA: muy bien. Defendió, atacó, apareció por todos los lados. Uno de sus partidos más completos. GIULY: bien. Más que nunca hay que valorar su gol de Milán. Ayer batalló hasta ser sustituido. ETO O: bien. Fue quien más oportunidades tuvo, pero no acertó. Tremendo su trabajo en la presión. RONALDINHO: bien. Detalles de categoría y el trabajo táctico colectivo que necesitaba el equipo. LARSSON: bien. Un gran cabezazo. VAN BOMMEL: sin calificar. EL ENTRENADOR: FRANK RIJKAARD. Notable. Perfecto planteamiento del partido, sin renunciar a su estilo tradicional ofensivo. Arriesgando sin dejar hueco alguno en la zona de atrás. Movió el banquillo con acierto y los cambios que introdujo, dando entrada a Van Bommel y Larsson, fueron oportunos. La eliminatoria, al ritmo del canterano TEXTO ENRIQUE YUNTA BARCELONA. Siempre le ha pesado a Iniesta la responsabilidad de tener que equiparar su juego al de Guardiola o al de Xavi Hernández, aunque en realidad no sea un jugador del mismo corte que el de los dos últimos 4 de la historia del Barça. Siempre ha estado en entredicho, sin acabar de convencer a muchos y con menos oportunidades que el resto. Pero Iniesta dio ayer un golpe sobre la mesa y el encuentro bailó al ritmo que puso en escena el canterano. Bueno, el golpe no sólo lo dio ayer, sino en toda la eliminatoria ya que en Milán también dio toda una exhibición y se convirtió en el mejor complemento de Ronaldinho. Iniesta necesitaba un partido como el de anoche. Semifinales de la Liga de Campeones, el Milán enfrente y una mínima ventaja para el Barça, que incluso podía permitirse el lujo de especular con el resultado. Así lo entendió Rijkaard, que le dio la oportunidad para confirmarse y lo hizo con nota. Fueron tan fulminantes las salidas tanto de unos como de otros que el Barcelona concedió a Iniesta la batuta. El canterano asumió el mando y guió al Barça a su antojo. Dejando a un margen los detalles técnicos- -excelente sombrero a Shevchenko- fue el que mejor entendió el partido. Se pegó a Pirlo en la salida del balón del Milán, dejando al conjunto italiano sin el funcionamiento de su cerebro. Se desdobló en tareas defensivas y en la primera mitad llegó a recuperar cuaREUTERS Sin sanciones para la final Eran tres los azulgrana apercibidos de sanción (Puyol, Mark van Bommel y Rafa Márquez) pero por suerte para Rijkaard ninguno fue amonestado. Fue un partido de guante blanco en el que apenas se produjeron entradas excesivamente duras. De hecho, sólo dos jugadores vieron la tarjeta amarilla, uno por bando. La primera la vio Costacurta en la primera mitad, frenando una ofensiva de Eto o. Ya cuando el partido llegaba a su fin, Edmilson fue amonestado, pero la tarjeta no tenía ninguna incidencia. tro pelotas, abortando alguna contra de peligro visitante. Se ha ganado que Luis Aragonés le tenga en mente para confeccionar la lista de jugadores para defender la roja en Alemania. Cabeza al frente, sin mirar al suelo Estaba crecido ayer Iniesta. Más que correr, bailaba. Montó contras con una facilidad asombrosa- -con la cabeza al frente, sin mirar al suelo en ningún momento- -y fue el mejor socio de los hombres de arriba del Barça. Nadie podía frenarle, excepto cuando los italianos sacaban la estaca. Y ni por esas. Perdió el balón en la segunda mitad el cuadro catalán y ello propició que Iniesta gozara de menos protagonismo. Asumió otros roles, más propios de un medio de contención que de un creador como él. Pero cumplió del mismo modo. MILÁN DIDA: notable. Seguro bajo los palos y en la salida. Salvó a los suyos. STAM: regular. Se limitó a cubrir su zona, sin tomar más riesgos. COSTACURTA: bien. Sacó un par de balones complicados. KALADZE: bien. El más fuerte atrás, seguro y expeditivo. SERGINHO: regular. Giuly le maniató bien y apenas subió por su banda. GATTUSO: regular. Mucho trabajo, pero poca sustancia. Terminó siendo sustituido. PIRLO: regular. Tan desaparecido como en el primer partido. Un par de pases y poco más. Iniesta le tapó todas las salidas. SEEDORF: regular. Más de lo mismo. Fue quien más lo intentó, pero tampoco pudo con Deco por su banda. KAKÁ: regular. Mejor en la primera parte en la que apareció más para terminar ensombrecido bajo el dominio de Edmilson. SHEVCHENKO: regular. El más incisivo, pero con pocas opciones. INZAGHI: mal. Mucha voluntad y escaso acierto. Sin remate. RUI COSTA, CAFU y GILARDINO: sin calificar. EL ENTRENADOR: CARLO ANCELOTTI. Bien. No se le puede echar nada en cara pues enfrente tuvo en el Barcelona a un equipo mejor. Se la jugó con los cambios en los últimos minutos, dando entrada a Cafú, Rui Costa y Gilardino. presión arriba y mantuvieran en todo momento el respeto que el equipo de Rijkaard se ha ganado a meritoriamente. Según avanzaba la contienda la tensión subía de revoluciones. No había tregua, ni descanso. Apretó el pistón el Milán con un cabezazo de Shevchenko que Valdés atrapó y falló Belletti la replica. Gajes de un defensa que no se desenvuelve con soltura en esas situaciones rematadoras. Rui Costa, Cafú y Gilardino entraron en el Milán, un todo o nada en la última media hora. Merk anuló un gol de Shevchenko, por una falta sobre Puyol que los italianos nunca vieron. Era la jugada polémica del encuentro. No cedió ni un metro el Barcelona. Al revés, mantuvo el tipo e incluso tuvo más ocasiones para haber rematado su ejemplar partido, pero Dida lo evitó. Lo que ni él ni sus compañeros evitaron es que el Barça se metiera en una final en la que apunta a favorito. La fuente de Canaletas fue el punto de reunión para la alegría azulgrana EFE