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ABC JUEVES 27 4 2006 Internacional 29 Alto el fuego unilateral de la guerrilla P. M. D. KATMANDÚ. La guerrilla maoísta declaró anoche un alto el fuego unilateral de tres meses, dos días después de que el Rey Gyanendra anunciara el restablecimiento del Parlamento, según informaron los rebeldes en un comunicado. Los maoístas afirmaron en la nota citada por la agencia Efe que empezarán hoy una tregua con el fin de animar a la alianza de siete partidos a anunciar la convocatoria incondicional de elecciones para una Asamblea Constituyente El líder rebelde Prachanda concedía así un margen de esperanza a la paz. En un nuevo comunicado, los maoístas, que vienen luchando desde 1996 por imponer una República en Nepal en un conflicto que se ha cobrado ya más de 12.000 vidas, anunciaron el levantamiento del bloqueo que habían prometido llevar a cabo sobre Katmandú y las principales carreteras. Estas buenas noticias se vieron empañadas, sin embargo, por la muerte de seis personas a manos del Ejército al este de Nepal, al parecer por la violación de una chica y las posteriores protestas de sus familiares. Para hoy se ha convocado otra gran manifestación para celebrar la victoria del poder popular Unos sadus (santones) se pintan el tercer ojo en un santuario hinduista de Katmandú AP La revuelta popular que ha doblegado al absolutista Rey Gyanendra, ha alejado a los turistas de este pequeño Reino, pero los viajeros de la mochila en la espalda acuden atraídos por la leyenda de su mística y exótica capital, Katmandú Los mochileros siguen en Nepal PABLO M. DÍEZ. ENVIADO ESPECIAL KATMANDÚ. Ni siquiera la grave crisis que atraviesa Nepal ha alejado a los turistas de este Reino perdido del Himalaya, refugio de hippies y mochileros atraídos por la espiritualidad de sus templos hinduistas y budistas. Aunque Katmandú, la capital cuyo solo nombre ya despierta evocaciones místicas de un paraíso terrenal, ha sufrido toques de queda diarios y una huelga general que ha durado tres semanas, los viajeros de mochila han seguido visitando su centro histórico ajenos a la convulsa revuelta protagonizada por sus habitantes. Durante las manifestaciones registradas contra el Rey Gyanendra, que ha acabado cediendo a la presión popular al restaurar el Parlamento elegido democráticamente, el toque de queda entraba en vigor a primera hora de la mañana y no era levantado hasta el anochecer. A lo largo de todo el día, las calles del centro de Katmandú se quedaban vacías, los comercios permanecían cerrados y las patrullas de soldados y policías conminaban a los transeúntes a volver a sus casas. comendaba regresar al hotel. Esto es muy bonito, pero no es el momento apropiado. Es mejor venir tras el toque de queda aconsejaba blandiendo el bastón de bambú que los antidisturbios han utilizado en las protestas para reprimir a los manifestantes. Mientras tanto, abajo en la plaza, los agentes impedían el paso a una pareja de mendigos y otros dos turistas retrataban un templo contiguo. Ya teníamos el billete comprado y no queríamos perder nuestras vacaciones se justificó el pasado lunes Hans, un funcionario berlinés que, no obstante, se mostraba contrariado porque las calles no tenían el ambiente ni el colorido que se imaginaba. La capital, ciudad fantasma Eso mismo debían pensar los excursionistas que, a bordo de furgonetas y coches que exhibían adheridos carteles de Only tourists (Sólo turistas) circulaban por las desiertas calles de la capital. De hecho, el centro de Katmandú parecía una ciudad fantasma tomada por los numerosos grupos del Ejército y la Policía que vigilaban los cruces con desigual diligencia. Así, mientras algunos agentes permanecían con sus fusiles al hombro, Vacas y extranjeros En medio de este panorama desolador, los únicos que paseaban por las calles eran las vacas, sagradas para la religión hindú mayoritaria en Nepal, y algunos extranjeros, que deambulaban haciendo fotos a los templos y a las tanquetas militares que los custodiaban. Sólo en la plaza Durbar, el inspector de policía Onel, encaramado al templo ubicado frente al antiguo Palacio Real de Katmandú, alertaba del peligro y re- El Ministerio español de Exteriores aconseja a los turistas y viajeros que eviten Nepal hasta que recobre la calma otros dormitaban a la sombra sobre sus escudos antidisturbios, jugaban a los dados o escuchaban las noticias en sus transistores, un aparato al que han estado pegados los nepaleses durante estos dramáticos días. Pero, para los visitantes, el levantamiento del poder popular que ha doblegado al Rey Gyanendra no ha supuesto nada más que una de las muchas aventuras que se esperan de este exótico y pobre país, donde el turismo constituye uno de los pilares fundamentales de un exiguo Producto Interior Bruto que no llega a los 40.000 millones de euros. Buena prueba de ello es que los mochileros han seguido haciendo su vida normal dentro del céntrico y destartalado distrito de Thamel, plagado de hoteles, restaurantes, cafés, pizzerías y tiendas de todo tipo, desde comercios de artesanía tradicional hasta establecimientos de música o de ropa para hacer montañismo o senderismo. Con diez enclaves declarados Patrimonio de la Humanidad, ocho de ellos de carácter cultural y dos naturales, otro de los reclamos principales de Nepal es el Everest, la cima más alta del mundo con 8.850 metros. Junto a dicho pico, los otros parajes más visitados de la cordillera de la cordillera del Himalaya se han librado durante estas agitadas jornadas de los turistas, muchos de los cuales se han quedado atrapados en Katmandú sin poder moverse por la huelga que ha paralizado el país. Una de ellas ha sido la española Pepa Puche, una empleada de banca cordobesa de 39 años que llegó el pasado día 17 al aeropuerto de la capital. No me avisaron de que la situación era tan delicada, pero de todas maneras habría venido porque tenía que recoger a Raj, el niño nepalés de 18 meses que acabo de adoptar explicó a ABC. Aunque la directora del orfanato entregó el crío a Pepa Puche al día siguiente de su llegada, los últimos trámites del papeleo se han retrasado por la inestable situación social. He estado encerrada en el hotel sin poder hacer nada durante cinco días. Sólo pude ir una mañana al Ministerio de Asuntos Exteriores para solicitar el pasaporte de Raj y tuve que solucionarlo todo antes de que el toque de queda empezara a las once de mañana Finalmente, y tras la tensión vivida durante esos días, la normalidad parece haber regresado a Katmandú, cuya vida volvía ayer a bullir de nuevo en sus calles para regocijo de sus incondicionales visitantes. El Ministerio de Asuntos Exteriores de España aconseja a los turistas y viajeros que piensen viajar a Nepal que pospongan hasta nueva orden cualquier estancia en el país. La página web del ministerio (www. mae. es) destaca que el Estado no resultará responsable de los daños o perjuicios que pudieran ocasionarse. Recomendaciones similares han hecho Estados Unidos, China y la mayoría de los gobiernos.