Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
6 Opinión JUEVES 27 4 2006 ABC AD LIBITUM LOS ZAPATAZOS DE ZAPATERO EL PENDIENTE DE ARNALDO OTEGUI histórica del territorio de los condados del Norte. En ORRASCAS, bajones de temperatura y claros el caso de España, reclamar mediación internacional en falso configurarían el mapa de un satélite es un elemento estricto de farsa por mucho que el paespía que filmase la evolución del panorama dre redentorista Alec Reid se haya convertido en el desde el anuncio del alto al fuego de ETA. Lo que a darling del trasmundo abertzale Quien haya tetanta distancia divisa la lente del satélite es que Herri nido ocasión de escuchar de boca del propio Alec Batasuna es un partido ilegal al que se le está reconoReid su versión de la situación vasca tiene motivos ciendo un protagonismo nunca visto. Desde hace mupara poner drásticamente en duda que opere cho tiempo, la sociedad y el Estado saben que en la equidistancia, que sepa algo de la histola materia prima de ETA, al menos hasta ahoria constitucional de España y que no se haya ra, han sido las vidas inocentes. Esa y no otra acomodado ya gratamente al microclima bataes la cuestión. Como consecuencia de la ley de sunero, como fue mensajero de Gerry Adams, Partidos, dimanada del Pacto Antiterrorista, según sabían todas las partes. la ilegalización de Herri Batasuna fue un golpe Para el objetivo del satélite espía, una cosa eficaz y un gran paso adelante. es acabar con ETA y otra es cortejar con BataAhora, Arnaldo Otegui va modulando sus esVALENTÍ suna teniendo a la vista el horizonte de elecciotrategias de tal modo que ocupa el centro de la PUIG nes y alianzas. Sin olvidar que la primera etaescena: formula deseos y mientras tanto la kapa por fuerza siempre es pendular en reactivos y en le borroka actúa en Navarra. Es de una cierta inopercepciones, hasta ahora Zapatero gana en popularicencia política, algo siempre imperdonable, hacer sodad y Herri Batasuna otorga la pauta de las aparicionar las campanas cuando Batasuna lamenta esas acnes en el escenario. Se dan algunas de las característiciones de la kale borroka y ser discreto cuando a las cas de un secuestro exprés, aunque siempre supongapocas horas insiste en que no hay solución del conflicmos que la órbita del satélite espía fue trazada para to sin Navarra. La misma inocencia política, trufada preservar los intereses de la sociedad y del Estado. del oportunismo, mas sin cálculo a distancia, practiAl menos partíamos desde la premisa de que no se có el alborozo ante la inminencia de la tregua para trata de que Herri Batasuna salga de su atolladero, luego tener que echar el freno. Esa no es la mejor opesino de que la vida recupere su infinito valor en el rativa para un estado en defensa de sí mismo. La verPaís Vasco. Desde luego, todo eso nunca es fácil y aldad es que el satélite espía quizá tampoco sabría degunos dinamismos de transición resultan moralmencirnos si Navarra es un objetivo consecuente o una te poco llevaderos. Dada la naturaleza del proceso, las cortina de humo para que todo confluya en el mejor contradicciones son inevitables por escabrosas que de los intereses de Herri Batasuna. sean, pero, en todo instante, incluso mover ficha con Por descontado, una de las cortinas de humo meosadía- -por mucho que ese movimiento se base en la nos creíbles y a la vez no del todo inefectivas corresmejor información- -siempre requiere de un sustraponde a la mediación internacional. Se dio mediato de confianza general. Confianza en el Estado, desción internacional en el proceso norirlandés, entre confianza ante Herri Batasuna. Cualquier alteración otras cosas porque estaban implicados dos estados de este valor contrapuesto implica la concesión irres- -Gran Bretaña y la República de Irlanda- -y porque ponsable de respetabilidad a Arnaldo Otegui y el deteen el caso de la república irlandesa una de las conserioro de la fortaleza del Estado. cuencias del acuerdo en perspectiva consistía en elivpuig abc. es minar de su orden constitucional la reivindicación N O podría decirse sin faltar a la verdad que José Luis Rodríguez Zapatero ahorre zapatazos en su trato, directo o indirecto, con Mariano Rajoy. El presidente del Gobierno, instalado en la posesión de la verdad, sabe lo que a todos conviene y, tras considerar a su único antagonista como un marmolillo, lanza proclamas que sonrojan a los ajenos por su vaciedad y a muchos de los próximos por su desparpajo. Es un caso claro de mala digestión del poder. La mayoría, más aún si es reforzada por grupos diversos, concede a quien la posee una gran capacidad de decisión; pero, en ningún caso, aumenta sus luces, afina su discernimiento o refuerza sus M. MARTÍN conocimientos de la reaFERRAND lidad. Zapatero no lo sabe, o no parece saberlo, y de ahí que se comporte como un iluminado, poseso por la sabiduría, que no admite la hipótesis del error. Después de que el Gobierno aceptara el mal llamado proceso de paz que se deriva del impreciso alto el fuego de ETA, andamos todos preocupados por el curso de los acontecimientos. Incluso los más escépticos podemos ver en la situación una rendija por la que puede llegar a pasar un rayo de luz. La actualidad, machacona ella, tiende a desmentir la esperanza, especialmente cuando, por ejemplo, arde la ferretería de un concejal de UPN en Barañáin y el presidente del Gobierno de Navarra, persona de acreditada seriedad, asegura que tiene informes de que es la propia dirección etarra la que ordenó el atentado. Zapatero, en lo que parece un síndrome de confusión entre deseos y realidad, niega la hipótesis de la autoría etarra en los últimos atentados. Dice que sabe que no son obra de la banda terrorista, pero no refuerza su sabiduría con la información sobre los verdaderos autores del estropicio. ¿De qué indicios habla el presidente en contra de lo que parece y confirma Miguel Sanz? Cuando, como es el caso, uno de los polos del diálogo político se constituye en infalible, y como tal lo aceptan sus próximos, partidarios o asociados, hay que echarse a temblar. La razón y la democracia, cogidas de la mano, se han dado a la fuga. No hay intuición política, ni aun respaldada por una mayoría parlamentaria, que pueda sustituir a la evidencia, y Zapatero, taumaturgo aficionado, se equivoca en su crédito a una organización terrorista de la que se espera algo que, en principio, no está en el orden lógico de las conductas. Para negar, con solvencia, la presencia etarra, controlada o descontrolada, en los últimos acontecimientos terroristas habría que estar en condiciones de poder señalar la identidad de otros autores. Rajoy, mientras tanto, se ha establecido por su cuenta y, entregado al esfuerzo tan meritorio como inútil de recoger y contar firmas, le replica a Zapatero con tres o cuatro movimientos de retraso. Así no hay manera de ganar al ajedrez. B -Este hombre no tiene sitio en los medios de comunicación; ha sido el único director que, cuando su emisora no ha subido de audiencia, lo reconoce.