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62 MIÉRCOLES 26 4 2006 ABC Toros FERIA DE ABRIL Enrique Ponce o lo que el ojo no ve Real Maestranza de Sevilla. Martes, 25 de abril de 2006. Décima corrida. Lleno de no hay billetes Toros de Juan Pedro Domecq, incluido el sobrero (5 bis) de discreta y terciada presencia, sin poder y descastados; destacó el 3 el de más clase y son, aunque duró lo justo; el 4 se dejó a media altura. Enrique Ponce, de rioja y oro. Estocada baja (silencio) En el cuarto, estocada baja (oreja) Francisco Rivera Ordóñez, de azul marino y oro. Cinco pinchazos y descabellos (silencio) En el quinto, cuatro pinchazos y estocada (silencio) El Cid, de azul pavo y oro. Estocada atravesada y descabello (palmas) En el sexto, cuatro pinchazos y descabello. Aviso (silencio) Destacó Alcalareño con los palos. Los precios de las entradas en Las Ventas suben más de lo permitido BURLADERO MADRID. La empresa de Las Ventas, Taurovent, se enfrenta a un nuevo aspecto problemático: los precios de las entradas. Según un detallado estudio de burladero. es de todas y cada una de las localidades de la plaza, algunas entradas han aumentado su precio más de un ocho por ciento, lo que supone 4,3 puntos más de lo permitido legalmente en el pliego de condiciones. El pliego, aprobado y controlado por el Centro de Asuntos Taurinos de la Comunidad de Madrid, establece en sus prescripciones técnicas que los precios sólo podrían aumentar hasta un 3,7 por ciento, que es lo que se corresponde con la variación experimentada por el IPC durante 2005. Se da la circunstancia de que las cinco asociaciones que firmaron los 107 incumplimientos de Taurovent (Federación Taurina de Madrid, Asociación El Toro, el Club Taurino de Madrid, la Unión de Abonados y la Peña El 7 informaron de este hecho en una reciente reunión al Consejo de Asuntos Taurinos, que no quiso reconocer por escrito incumplimiento alguno, aunque sí de forma verbal, por si se utilizaba políticamente. ZABALA DE LA SERNA SEVILLA. Enorme la Maestranza en su recibimiento a Enrique Ponce, en recuerdo de su histórica tarde anterior. Ovación de gala. Ovación caballerosa. Detalles así se están perdiendo. Como cuando un torero reaparece en el mismo escenario de una cornada. Dolor y gloria con hombría se valoran en plazas de categoría. (Anda con el pareado, qué bonito nos ha quedado) Ponce remató ayer su feria. En el sentido más estricto ha sido su feria (subrayado con comillas) Rematar con una corrida tan descastada como la de Juan Pedro ya tiene su mérito. Pero es que el Sabio de Chiva ve toro donde no lo hay. O ve lo que el ojo de los demás humanos no ven. Por humanos cuentan los toreros también. A ese cuarto fue el único que le apreció algo. Ese algo lo incrementó luego lidiándolo con mimo con sus propias manos, tapándole la cara constantemente con la muleta a su altura, sin forzarlo, más que de vez en cuando. Merecida oreja para El Juli y triunfo de Ortega en la Feria de Aguascalientes Ponce, que cortó una oreja, torea a la verónica DÍAZ JAPÓN Faena de mago Faena de ilusionista. Mago que no pudo sacar nada más de la chistera con la zurda, aunque sí unos últimos compases hacia tablas tremendamente toreros, de adornos y filigranas. Enrique Ponce es capaz de ver lo que no vemos y de hacer parecer lo que no es: el toro bueno o la estocada en su sitio. Valga la oreja por su capacidad y por su feria. Lo que ya hubiese sido de efectos especiales sería hacer bravo el aquerenciado y manso y chico primero, de inquebrantable afición a la madera. Por cierto, ¿ustedes se han fijado dónde se han parado el 95 por ciento de los toros durante diez corridas consecutivas? Para hacerles pasar de la primera raya del tercio habría que hacer reaparecer a Curro como ejemplo, que con sesenta y seis se iba hasta la boca de riego a la verónica. Ponce se situó en el 5 por ciento restante con este toro, que duró el canto de un euro. No duró mucho tampoco el buen tercero. Mas duró lo suficiente. Y con más son que los demás. Se lo llevó El Cid. Veinticinco arrancadas que propiciaron tres o cuatro tandas diestras. Ahí se fueron veinte pases buenos que deberían haber sido muy buenos. Y cuando El Cid se descaraba con el tendido, o con alguien del tendido, ya con la izGUILLERMO LEAL AGUASCALIENTES (MÉXICO) Las exigencias a El Juli se han convertido por momentos en falta de respeto hacia quien es una gran figura del toreo y que cuando no lo pueden ver triunfar las protestas se tornan fuera de sitio. En su primera actuación en la Feria de San Marcos de Aguascalientes, aguantó firme un abucheo sonoro cuando no pudo hacer faena por las condiciones ilidiables del tercero de la tarde, que, como los dos anteriores de Bernaldo de Quirós, se quedó parado y desarrolló sentido. En el sexto estuvo muy bien con el capote y, luego, templado y firme con la muleta, pese a la sosería de su enemigo. Hizo la faena, agradó a la mayoría de los aficionados- -que casi llenaron la plaza- -y cuando le concedieron una oreja merecida hubo quienes le silbaron. El triunfador fue Rafael Ortega, quien cortó dos orejas al quinto gracias a una variada y bien estructurada labor. En el otro de su lote, saludó. Jorge Gutiérrez realizó una faena templada y de buen gusto en el cuarto, pero por su fallo a espadas todo quedó en saludos. Con su primer toro, muy malo, abrevió. Es capaz de ver lo que no vemos y de hacer parecer lo que no es: el toro bueno o la estocada en su sitio quierda, por fin, se acabó el juampedro. Los naturales fueron de los suyos, pues El Cid se arrejunta más con la zurda, que también es la suya. Pero en lugar de descararse con el graderío, en buen aire, supongo, de ahora veréis lo que tenía que haber hecho es descararse al natural dos tandas antes. De El Cid también debería haber sido abril. En el golaverage particular con Morante ha salido vencedor. Por animosidad y por el trofeo obtenido. Simplemente ha faltado un paso más. Un simplemente bastante más complicado de lo que parece. Tardeó mucho el sexto, al que saludó a pies juntos y con el compás abierto. Apenas lo sangró. Demostró querer en esa medida... Y ahí se quedó, porque al toro le costaba un mundo seguir la muleta. Humillaba sin ritmo. La faena se perdió en insistencias tensas, encimista ya por extraer lo que no había. Pinchó como en los viejos tiempos, con la salvedad de que esta vez no había triunfo detrás. Ahora, que para pinchaúvas Rivera Ordóñez. Sumó nueve pinchazos, nueve, que se dice pronto. La sorpresa de Rivera no es que volviese a coger los palos, sino que reunió y clavó en lo alto y en la cara, con el toro muy cerrado en tablas. Un cuarteo antecedió a un par por los adentros de mucho mérito. Cerró el tercio con un violinazo tipo Fandi. La cuestión es que los seis rehiletes quedaron en la misma yema, en su sitio. La exhibición de R. O. y las largas cambiadas a este quinto bis- -el titular se lesionó en un lanzazo trasero que le hizo plegarse como un acordeón por debajo del caballo- -sumaron las notas más positivas de su actuación. Con la muleta Francisco Rivera Ordóñez se sigue colocando muy malamente para torear bien, una cuestión independiente de que sus toros se desfonden a puro huevo, sin poder ni querer.