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ABC MARTES 25 4 2006 Cultura 61 La actriz francesa, ayer en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, donde presentó la retrospectiva La mujer en sus retratos El Jardín Botánico de Madrid reúne 120 retratos que algunos de los fotógrafos más famosos del mundo le han hecho a esta diva del cine francés (con permiso de Catherine Deneuve) Helmut Newton, Cartier Bresson, Doisneau o Avedon están en la lista La mirada más camaleónica de Huppert TEXTO: J. HERNÁNDEZ FOTO: IGNACIO GIL MADRID. Richard Avedon, Henri Cartier- Bresson, Robert Doisneau, Robert Frank, Nam Goldin, Peter Lindbergh, Bernard Plossu, Helmut Newton o Annie Leibovitz son algunos de los grandes nombres de la Historia de la Fotografía que no pudieron escapar a la mirada camaleónica de la actriz Isabelle Huppert (París, 1953) A veces es sensual y moderna, otras biónica. Pero también desdobla su personalidad hasta liberarse de toda seducción. O transformarse en un ser político. O mostrar su lado más humanista. Imposible resistirse a su complejidad, entrar en sus misterios, investigar sus secretos. Todos los intentos de estos reputados artistas por penetrar en esos reflejos de todo tipo de mujer según ella, acabaron con el paso de los años convirtiéndose, eso sí, en sugerentes imágenes, en un maremágnum fotográfico formado por 120 retratos, los que a partir de hoy (y hasta el 25 de mayo) se pueden ver en el Jardín Botánico de Madrid: una retrospectiva La mujer en sus retratos organizada por el Ministerio de Cultura español y el gobierno francés que también tiene como pa- radas Nueva York (el MoMA para más señas) París, el Berlin Museum o Villa Medicis en Roma. La musa del cineasta francés Claude Chabrol- -con quien ha rodado películas como Madame Bovary (1990) o La ceremonia (1995) -paseó ayer por el Círculo de Bellas Artes un pequeño adelanto de su universo recóndito, críptico, indescifrable. Lo hizo incluso mientras posaba para la prensa gráfica (miraba a un lado y a otro, al suelo, fijaba sus ojos en la habitual lluvia de flashes) Tampoco se desnudó -pese a que situarse ante la cámara ya es un ejercicio de exposición de la intimidad- -ante las preguntas de los periodistas, algunas insistentes (que encajó con sentido del humor) como, por ejemplo, si iba a actuar con el cubano Andy García en La conjura de El Escorial a las órdenes del director español Antonio del Real. Pero, además de la fotografía, casi su segunda piel, la intérprete de La pianista (Michael Haneke, 2001) por supuesto, también habló de cine y teatro. ¿Cómo siendo una mujer que cuida su vida privada se ha dejado fotogra- fiar tanto? Respeto la distancia de la gente que te mira, pero siempre que no haya intrusión por parte del espectador Y en ese sentido, ha confiado en estos fotógrafos dignos de ese nombre La fotografía- -añade Isabelle Huppert- siendo actriz, es una cosa corriente. En realidad, aparezco, pero desapareciendo; los que aparecen son los fotógrafos a partir de su propia definición de la fotografía, aportando su propia visión Así, algunos de los retratos muestran a una actriz distante, con juegos de luces inquietantes, como la mirada difuminada de Plossu. Jürgen Teller, por ejemplo, opta por un cuerpo femenino sensual (pero distinto del mundo fashion de Newton) y, hasta cierto punto, libertino. Bajo su punto de vista, esa intimidad también es más extrapolable al teatro que al cine: Los actores son diferentes, en el teatro hay todavía más intimidad con el espectador, aunque esto ha cambiado: ahora los espectadores son mixtos, del teatro y cine Huppert confiesa su preocupación por la situación actual del cine en su país, auténtica locomotora en Europa del séptimo arte. Tenemos- -reconoce- -una situación díficil que, a diferencia de años anteriores, es real Y lanza un aviso a navegantes: Se confunde consumo con el interés real del cine. La cultura es ahora mismo consumida Ciclo en la Filmoteca La retrospectiva del Jardín Botánico se completa con el ciclo que la Filmoteca española inició ayer sobre la actriz. Son un total de 19 de sus películas más significativas: La Encajera (1977) de Claude Goretta; Que se salve quien pueda, la vida (1979) de Jean- Luc Goddard; Asunto de mujeres o las mencionadas Madame Bovary y La ceremonia las tres de Chabrol; o La pianista (2001) de Michael Haneke. Aparezco, pero desapareciendo; los que aparecen son los fotógrafos a partir de su propia definición