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ABC MARTES 25 4 2006 49 Sociedad Educación irrita a los científicos por discriminar positivamente los proyectos liderados por mujeres Les otorga cinco puntos extra en la última fase de evaluación b La directora general de Investi- Primer trasplante cardiopulmonar realizado en una unidad pediátrica española REACCIONES Pilar Pérez Breña Viróloga Reconozco que como mujer he tenido más dificultades que los hombres para llegar a cosas. Pero la voluntad de solucionar el problema puede llegar a interferir con la calidad de la investigación y ser perjudicial a la larga para las mujeres investigadoras gación asegura que ningún proyecto que haya tenido una evaluación científica positiva se quedará sin dinero por tener menos mujeres J. M. NIEVES A. AGUIRRE DE CÁRCER MADRID. Los investigadores españoles vuelven a protestar. Y a mostrar su indignación, esta vez, contra una medida ministerial que estaba, en principio, destinada a una causa noble: favorecer la integración de la mujer en la sociedad, en concreto en los equipos de científicos de nuestro país. El desencadenante del actual estado de irritación de muchos de nuestros científicos está en el texto de la última convocatoria para la concesión de ayudas a proyectos de investigación, publicada en el BOE el pasado 9 de diciembre. Se trata de un párrafo que dice lo siguiente: Exclusivamente entre los proyectos propuestos para financiar por la comisión de selección se valorará la participación de miembros femeninos en el equipo de investigación (como investigadoras principales o como participantes en el equipo) Si el cociente de género mejora la media de su Programa Nacional, área o subprograma, este criterio mejorará la valoración de la Comisión de selección con cinco puntos Es decir, que el simple hecho de tener más (o menos) mujeres entre sus investigadores influirá en la puntuación que reciban los equipos que soliciten las ayudas económicas oficiales. Puntuación que es, precisamente, el principal baremo que se sigue a la hora de asignar más o menos recursos a los científicos. Las reacciones, en forma de comentarios, a menudo indignados, entre departamentos e instituciones científi- Juan Luis Arsuaga Co director de Atapuerca No sé cuántas mujeres tengo en mi proyecto, porque ni siquiera me he parado a mirarlo. Creo que tengo más mujeres que hombres, pero no me lo había planteado hasta ahora. Competimos por méritos científicos, no en una carrera de sexos Joan Guinovart Presidente de COSCE Una investigadora en un laboratorio de la Universidad de Salamanca cas de toda España, se dispararon de inmediato, igual que lo hicieron en la convocatoria del año anterior, en la que ya se incluía el mismo párrafo. La principal crítica se produce por el hecho de haber introducido en una de las fases de evaluación de los proyectos de los investigadores españoles criterios que son ajenos a los puramente científicos. Pero también, y eso es lo más curioso, protestan y se indignan las mujeres a las que la medida pretendía, en principio, beneficiar. DAVID ARRANZ Trampa para mujeres Es el caso de la investigadora sevillana Marai Tortolero. En una carta pública enviada a la lista de la Asociación para el Avance de la Ciencia y la Tecnología en España (AACTE) Tortolero califica la iniciativa de trampa para las mujeres. En su escrito, esta profesora de genética de la Universidad de Sevi- lla afirma que como mujer, no creo que debamos sentirnos contentas porque se nos discrimine, ni negativa ni positivamente. Como científica no admito ninguna valoración que no sea la calidad de mi trabajo en condiciones de igualdad con el resto de los científicos cualquiera que sea su sexo y condición. Me espanta la calificación de mujer de cuota. Si admitimos ese principio será difícil saber la razón por la que una mujer ocupa un puesto, si por su valía o por su sexo No es el único caso. Todas las investigadoras consultadas por este periódico, sin excepción, tenían opiniones similares. Pilar Pérez Breña, por ejemplo, jefa del Servicio de Virología del Centro Nacional de Microbiología, dirige un grupo de investigación integrado por cuatro mujeres y dos hombres: (Pasa a la página siguiente) Esta norma es absurda y no debería de tenerse en cuenta en las convocatorias de ayudas a proyectos de investigación. Y en ningún caso en la evaluación del proyecto. Es injusto y no tiene sentido Violeta Demonte Directora general de Investigación No se trata de un caso de discriminación positiva. Es, más bien, un premio que se da a los equipos que incentiven o tengan más participación femenina. Pero ningún proyecto, en ningún caso, va a dejar de recibir financiación por esta norma