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34 Internacional MARTES 25 4 2006 ABC Sarkozy desata la polémica en Francia con la nueva ley de inmigración Si alguien está molesto en Francia, que deje el país que no ama afirma JUAN PEDRO QUIÑONERO CORRESPONSAL PARÍS. Nicolas Sarkozy, ministro del interior y líder de la Unión por un Movimiento Popular (UMP, centro derecha) ha reinstalado el problema de la inmigración en el corazón de la vida política, anunciando una legislación más restrictiva y dando un tono con- Nicolas Sarkozy REUTERS servador a su concepción del modelo nacional: Si alguien está molesto viviendo en Francia, que no se moleste más y abandone un país que no ama Sarkozy presentará la semana que viene, en la Asamblea Nacional, una nueva legislación que hará mucho más restrictiva la política inmigratoria. Será mucho más difícil conseguir la nacionalidad francesa. Será más complicado el reagrupamiento familiar de inmigrantes. Se facilitará una cierta inmigración de elite Y se continuará persiguiendo con dureza la inmigración clandestina. Presentando oficiosamente ese proyecto, Sarkozy lanzó la frase que ha levantado gran polvareda: Si alguien está molesto viviendo en Francia, que no se moleste más y abandone un país que no ama Dicho de manera más directa: Los inmigrantes que critican Francia y se benefician de su hospitalidad pueden largarse, cuanto antes Se trata de una frase utilizada, con matices, por muchas personalidades de izquierda y derecha, que ha sido interpretada en evidente clave electoral cuando izquierda y derecha multiplican las maniobras electorales que preceden la gran campaña de las próximas presidenciales (2007) La izquierda y casi toda la Prensa estiman, con razón, que Sarkozy se dispone a pescar votos en las agitadas aguas de los electorados de extrema derecha. En este lado del espectro, Jean- Marie Le Pen ironiza sobre el giro de Sarkozy. En la izquierda socialista, François Hollande pone el grito en el cielo, denunciando, con una brizna de hipocresía, la xenofobia rampante del ministro del Interior. Por su parte, los portavoces de la UMP responden afirmando que la mayoría de los franceses aprueban el discurso de Sarkozy, hartos de la demagogia de unos y otros A doce meses largos de las próximas elecciones, hundido el presidente Chirac y su primer ministro, Dominique de Villepin, en el infierno de la impopularidad, Sarkozy y varios líderes del PS, Ségolène Royal, Jack Lang, Lionel Jospin, Dominique- Strauss- Kahn, han comenzado a desbrozar el terreno de las próximas batallas campales. Un gran tema de debate Sarkozy ha prometido la proposición de grandes debates nacionales. Tras la tragicomedia del Contrato Primer Empleo (CPE) la nueva legislación en materia de inmigración abre un primer frente de proposiciones y contra proposiciones. Se trata de uno de los más graves problemas de fondo. Sarkozy se dispone a proponer una política que aspira a satisfacer a un arco iris de electores que van del centro moderado a la derecha más nacionalista. A los electores más centristas, Sarkozy propone un modelo de inmigración selectiva favorable a la integración rápida de inmigrantes no europeos bien calificados intelectual, cultural y profesionalmente. A los más conservadores, les propone mano dura y una retórica viril ¡Que se vayan quienes no aman nuestra patria! Entre esos dos extremos, Sarkozy espera conciliar la tolerancia de la integración voluntaria y la represión contra la inmigración mal o nada integrada.