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32 Internacional MARTES 25 4 2006 ABC Washington confirma que siguen los abusos en las cárceles iraquíes b En noviembre pasado, los milita- La guerra de Irak se hace cada día más impopular y más cara para EE. UU. Los costes se disparan por el material gastado en tres años de combates b La Admnistración Bush ha acudido al Congreso, por quinta vez desde el inicio de la invasión, para pedir más recursos con que financiar las operaciones de su Ejército PEDRO RODRIGUEZ. CORRESPONSAL WASHINGTON. Tras el receso de primavera, los miembros del Congreso de Estados Unidos han vuelto ayer al Capitolio para enfrentarse entre otras asignaturas pendientes a los multiplicados gastos de la guerra en Irak, que cada vez resulta no solo más impopular sino también más cara. De acuerdo a las últimas estimaciones parlamentarias, las operaciones militares en Irak y Afganistán costarán este año 117.900 millones de dólares. Dentro del superávit de números rojos acumulado por el Tío Sam, estos gastos- -que no figuran en el presupuesto regular del Pentágono- -representan unos desembolsos adicionales de casi 10.000 millones de dólares mensuales. La parte del león de todo este dinero- -80 por ciento- -es dedicado a Irak. Teatro de Operaciones cuya factura a los contribuyentes estadounidenses no ha hecho más que multiplicarse desde la invasión ordenada hace tres años. En 2003, los costos ascendieron a los 48.000 millones de dólares, pero para el 2006 podrían superar a los 94.000 millones. En este ambiente de muy relajada disciplina fiscal, la Casa Blanca ha remitido al Congreso una partida de emergencia por valor de 92.200 millones de dólares. La quinta solicitud cursada desde el 2003. Esta vez, para facilitar su aprobación parlamentaria, la petición incluía también proyectos para res estadounidenses hallaron en el Ministerio del Interior a 173 prisioneros con signos de torturas en un local no apto para retenerlos P. R. WASHINGTON. En las inspecciones conjuntas que durante los últimos meses han venido realizandoefectivos militares de Estados Unidos dentro del sistema carcelario de Irak habrían encontrado una prevalencia de maltratos a prisioneros, sobre todo en los centros de detención a cargo del Ministerio del Interior (institución clave controlada por miembros de la mayoría chií) Habiéndose detectado casos de abusos evidentes, según informaba el Washington Post, en al menos media docena de las cárceles fiscalizadas. Los sistemáticos atropellos carcelarios en Irak, una práctica habitual durante el régimen de Sadam Husein desafortunadamente repetida por algunos efectivos del Pentágono en la prisión de Abu Ghraib, se están convirtiendo en una fuente de preocupación adicional ante el reto de pasar página a décadas de terribles abusos de derechos humanos. Para combatirlos, militares de EE. UU. y representantes del gobierno iraquí iniciaron a finales del año pasado un programa de inspecciones que, hasta el momento, ha arrojado pobres resultados. El peor caso de estos casos fue descubierto el pasado noviembre, cuando efectivos militares estadounidenses encontraron a un total 173 hombres hacinados en un búnker secreto situado dentro de unas instalaciones del Ministerio del Interior en Bagdad. Los presos presentaban signos evidentes de tortura y hambre, por lo que fueron trasladados a otras instalaciones penitenciarias. Evacuación que no se habría repetido en los últimos casos descubiertos. Costes de guerra de EE. UU. (Datos en millones de dólares de 2006) Guerra Civil (Unión y Confederación 1861- 65) Primera Guerra del Golfo (1990- 1991) Primera Guerra Mundial (1917- 1918) Guerra de Irak (2003- 2006) Corea (1950- 1953) Vietnam (1964- 1972) 0 100 200 300 Costes de la Guerra de Irak 100 90 69.000 85.000 212.000 282.000 373.000 549.000 400 500 600 Incluye los fondos de la ley de gastos suplementarios pendiente en el Congreso 94.000 80 70 60 50 40 30 20 10 0 81.000 59.000 48.000 2003 2004 2005 2006 FUENTE: William D. Nordhaus, profesor de la Universidad de Yale, Departamento de Comercio, Centro de Evaluación Estratégica y Presupuestária, Washington Post hacer frente a los destrozos causados por el huracán Katrina El problema es que algunos legisladores han aprovechado para introducir miles de millones de dólares adicionales para todo tipo de programas. Toda esta apabullante voracidad de gasto público promete generar un enfrentamiento entre la Casa Blanca, líderes conservadores en la Cámara Alta y los congresistas deseosos de exprimir un poco más a su favor los presupuestos federales durante un año electoral en el que se renuevan un tercio de los escaños del Senado y toda la Cá- En el plazo de diez años, la guerra en el país árabe superaría con creces el coste de la devastadora de Vietnam mara de Representantes. Enfrentamiento que no deja de producirse dentro de la sangría acumulada por las arcas federales, que este año amenaza con traducirse en un déficit de 423.000 millones de dólares. Con la necesidad atisbada de por lo menos otros 50.000 millones de dólares para el año que viene, Irak según algunas estimaciones podría llegar en el plazo de diez años a costar 660.000 millones de dólares a los contribuyentes, superando el coste de la devastadora intervención en Vietnam o duplicando lo invertido en la guerra de Corea. Como principal argumento para explicar estos carísimos picos y azadones, se insiste en que las Fuerzas Armadas se enfrentan ahora a la necesidad de reparar, reconstruir y reemplazar el equipo machacado durante tres años de combates a un ritmo cinco veces más rápido de lo normal. LA VUELTA DEL FANTASMA SERAFÍN FANJUL ncontables musulmanes- -muchísimos- -creen a pies juntillas en la existencia de los genios porque el Corán los menciona; en paralelo, en el mundo proliferan las gentes ociosas (muslimes o no) que dan fe de la supervivencia del millonario saudí metido a terrorista porque asoma en Al- Yazira cualquier grabación a él atribuida. Es como la recurrente vuelta de El Lute, pero con malas entrañas y muchos muertos a cuestas. En nuestra opinión- -ya expresada en otras ocasiones en estas mismas páginas- -es irrelevante que sobreviviera o no a los bombardeos americanos en Tora Bora, que sucumbiera en un ataque de pelagra o que ande por San Marino con un carrito de helados. Cuanto más pábulo- -ahora se I llama publicidad- -se confiera a sus supuestas resurrecciones, peor. Ni siquiera vale la pena someter a discusión por qué no más ofrecen grabaciones sonoras (a estas alturas, imagen y sonido se pueden trucar de maravilla gracias a las técnicas inventadas y desarrolladas por sus odiados cruzados ni tampoco hemos de perder tiempo demandándonos por las razones de la CIA dando por buenas- -o fingiéndolo- -las voces de marras: muerto del todo puede ser más peligroso que en vida supuesta pero agónica y perseguido como un ratero. Mientras no le veamos de cuerpo entero y en un acto público no hay por qué creerse nada: un acto en el que deberá comparecer convenientemente lavado y afeitado, por aquello de la higie- ne, con su traje de presidiario y sometido ante un tribunal. Y para su bien, más vale que jueces, fiscales y abogados sean cruzados como él dice; porque si el juicio se celebra en un país musulmán ya se puede ir preparando. Lo importante no es que este criminal quiera o pueda jugar al escondite, sino que con semejante Guadiana barbudo otros fanáticos musulmanes traten de cortar el resuello a la infinidad de occidentales prestos a rendirse sin disparar un tiro: en casa disponemos de una buena colección. Es decir, preocupémonos de los musulmanes- -llámense Ibn Láden, Zarqawi, az- Zawahiri, etc. -que no titubean en llevar el yihad a los últimos confines del orbe, de manera especial a la dar al- harb (la casa de la guerra) el impío territorio de los infieles, enemigo del islam- -según ellos- -en el que todo está permitido. Y vaya si lo está: muchos de ellos por acá pudieron estudiar, enriquecerse y berrear a diario contra nuestras injusticias, las de los cruzados.