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86 Deportes PRIMERA DIVISIÓN TRIGÉSIMA CUARTA JORNADA LUNES 24 4 2006 ABC Este partido lo iban a ganar El Madrid, después de crear infinidad de oportunidades ante la portería de Arnau, tuvo que esperar al último minuto para remontar al Málaga JOSÉ MIGUEL MATA MADRID. Por los pelos. Y nunca mejor dicho. El tanto de cabeza del melenudo Sergio Ramos dio al Real Madrid un triunfo agónico ante el colista de la Liga que permite a los blancos mantenerse en la lucha por la segunda plaza y les evita, al menos en el aspecto deportivo, otra semana de pasión, que bastante la habrá en los despachos con la esperadísima Junta del miércoles. El resultado hizo justicia a lo que se vio sobre el campo. Hubo un equipo que fue mejor y buscó con más ahínco la victoria y otro que, quizá resignado a su suerte, que es viajar a Segunda, le plantó cara con desparpajo durante muchos minutos y al que un error de su técnico condenó a la derrota. El Real Madrid sentenció en el minuto 90. En otras circunstancias y en otra época podría pensarse que quiso darle emoción al asunto. Pero ayer no. Tanto sufrimiento fue el peaje a su nulidad rematadora- -y en muchos momentos, de fútbol- -más que una consecuencia del buen hacer defensivo del Málaga, cuya zaga mezcló cal y arena. El partido empezó ya roto. Los de López Caro buscaban solucionarlo cuanto antes y los de Manolo Hierro, bien plantados con su 4- 1- 4- 1, no se dejaban intimidar y salían con fluidez arriba, especialmente por la banda izquierda de Antonio López, que trajo loco a un Cicinho de nuevo en su salsa superofensiva situado como lateral puro. El Bernabéu se quedó frío El Madrid dominaba porque a Guti le corría el balón y los blancos llegaban con bastante claridad, aunque con ninguna clarividencia. Cassano, Robinho, Roberto Carlos y Baptista crearon las primeras ocasiones, unas veces falladas por ellos y otras detenidas por Arnau. Pero el partido parecía absolutamente inclinado para un lado y sólo era cuestión de esperar a ver cuándo se abría la lata malacitana. En esas estaba el conjunto blanco cuando el inquieto Antonio López se fue por la banda y su centro, despejado Cassano tuvo en sus botas seis ocasiones de gol y falló de forma lastimosa, lo que le costó la bronca del público al ser sustituido como pudo por Mejía para que Couñago no rematase, lo remachó Bovio al fondo de la red de Casillas. El silencio se hizo en el Bernabéu. Ni pitos ni flautas. La afición se quedó fría, que es lo peor que le puede pasar a un equipo, ver que a sus hinchas les importa un pepino otro tropiezo más. Aunque fuera tan vergonzante como ante el colista. Pero aunque el conjunto no se llevó la bronca del público, algunos jugadores fueron labrándose poco a poco la suya. Se la trabajó especialmente Cassano. Es impresentable que cuatro meses después de llegar al Real Madrid mantenga el aspecto físico que luce. Y más que fallase ocasión tras ocasión hasta cuatro oportunidades antes del descanso y otras dos a la vuelta del mismo. Algún día debió ser jugador de fútbol y seguro que algún día volverá a serlo, pero si de los pies de Cassano depende ahora, hoy, el segundo puesto del Madrid, que el club vaya preparando la previa de la Champions y rezando porque el Villarreal no se proclame campeón de Europa. Tras el descanso, el Málaga tuvo la puntilla en las botas de Antonio López, pero Casillas salió presto y evitó lo que hubiera sido la debacle. Aunque la