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ABC LUNES 24 4 2006 Sociedad 47 Medio Ambiente Un equipo de científicos del Reino Unido ha descubierto grandes ríos que fluyen a cientos de kilómetros de profundidad bajo el hielo de la Antártida. Este hallazgo echa por tierra la idea de que esas masas de agua dulce habían permanecido selladas durante millones de años, albergando por tanto especies únicas Los ríos secretos de la Antártida TEXTO: A. ACOSTA Agua prisionera del hielo Existen más de 150 lagos subglaciales en la Antártida. El lago Vostok es el mayor, con 14.000 kilómetros cuadrados, más o menos la extensión del lago Ontario, y en algunas zonas alcanza los 500 metros de profundidad. Las capas de hielo que lo cubren revelan que tienen una antigüedad de 420.000 años, sugiriendo que el lago ha permanecido sellado bajo la placa de hielo por entre 500.000 y más de 1 millón de años. El Vostok está supersaturado de oxígeno con unos niveles típicos 50 veces mayores que los encontrados en los lagos de agua dulce normales de la superficie de la Tierra. Se cree que precisamente el enorme peso de la placa de hielo continental contribuye a esta concentración de oxígeno tan elevada. Esto también supone un riesgo para los proyectos de perforación del lago, pues el agua que contiene podría salir a presión, suponiendo un peligro para los científicos. En abril de 2005, se descubrió que el lago tiene mareas. fiende en la BBC, Cynan Ellis- Evans, de la universidad de Cambridge, quien cree que este estudio se ha hecho sobre lagos pequeños, pero que el Vostok y otros grandes lagos se han desarrollado de manera aislada y, por tanto, sí pueden ser cámaras del tiempo que podrían ayudarnos a entender la vida en otros entornos extremos. Un pingüino otea el horizonte en el helado paisaje de la Antártida MADRID. No es fácil saber qué ocurre cuatro kilómetros por debajo de la superficie de hielo de la Antártida. Es conocido que bajo esa capa helada existen lagos, como el Vostok, el séptimo mayor del mundo y una de las últimas zonas por explorar del planeta. Hasta ahora se pensaba que estos lagos subglaciales estaban relativamente aislados y tenían una larga existencia. Sin embargo, un estudio del University College de Londres y de la universidad de Bristol (Reino Unido) revela que estos lagos podrían estar conectados entre sí mediante un sistema de túneles bajo el hielo, formando auténticos ríos secretos en el continente helado. Según detallan los investigadores en el último número de Nature estas masas de agua podrían rellenarse de forma regular en respuesta a acumulaciones de la presión de agua. Así, algunos flujos podrían incluso llevar el agua del lago hacia la costa de la Antártida, permitiendo a los lagos descargar en el mar. Gracias a observaciones de satélite los investigadores comprobaron que bajo la capa de hielo de la Antártida la superficie de hielo tenía elevaciones en dos lagos subglaciales y disminuciones en otro a 290 kilómetros de distancia. Los investigadores entienden que estas diferencias pueden deberse a la existencia de una corriente de unos 1,8 kilómetros cúbicos de agua durante un periodo de 16 meses bajo los cuatro kilómetros de grosor de la capa de hielo. Además de obligar a replantear algunos planes para perforar estos lagos, pues su conexión pondría en riesgo de contaminación a toda la red de lagos subglaciales, este hallazgo echa por tierra la idea de que esas masas de agua dulce habían permanecido selladas durante millones de años, albergando por tanto especies únicas que se desarrollaron en él. Por eso, eran considerados como cápsulas del tiempo que datan del periodo en que el continente empezó a helarse. ABC gua, con un tiempo de residencia medio del orden de 1 millón de años (comparado con los 6 años para el lago Ontario, una cifra normal para lagos de este tamaño) y se han encontrado evidencias de la existencia de bacterias en la capa de hielo a 3.600 metros de profundidad, sugiriendo que el agua del lago pudo sostener la vida. Una idea que de- ACTUALIDAD NATURAL MÓNICA FERNÁNDEZ- ACEYTUNO Cámaras del tiempo De ahí que los científicos hayan creído siempre que esas especies arrojarían luz sobre otros ecosistemas extremos de otros planetas, como el océano glacial de Europa, una de las lunas de Júpiter. Uno de los autores del estudio, el profesor Duncan Wingham, del University College, asegura que la noción de que esos lagos eran laboratorios biológicos aislados, va a tener que replantearse Hasta la fecha, los científicos han descubierto más de 150 lagos subglaciares, aunque sospechan que pueden existir miles. El mayor es el lago Vostok, que fue descubierto en 1996 por científicos rusos y británicos. Siempre se ha creído que su agua es muy anti- ESCARABAJOS QUE FINGEN Se pueden ver estos días algunos escarabajos recién salidos de la tierra. Hay especies que han venido a menos y casi se diría que se les nota esta pesadumbre en el andar, cuando cruzan los caminos solitarios y lentos con una resignación que parece más bien una suerte de dulzura quebradiza, como la que recubre de rojo las manzanas de feria. Si se les toca con la punta del bastón, encogen las patas y se hacen los muertos. Sólo unos minu- tos. Este mecanismo por el que se trata de engañar al depredador se denomina en biología cripsis, y es distinto del mimetismo, aunque con frecuencia se presentan los dos juntos y entonces resulta imposible discernir al coleóptero del medio en el que se encuentra, tal y como señala César González, vicepresidente de la Sociedad Entomológica Aragonesa. Hay más insectos con esta cualidad para quedarse hieráticos, pero llama la atención que esos escarabajos tan negros, que pasan una buena parte de la vida bajo la tierra, algunos con nombres tenebrosos y cuyo encuentro con la hembra tiene que ser sobre el estiércol del caballo o de la vaca o de la oveja, se hagan los muertos, porque aprecian su vida.