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ABC LUNES 24 4 2006 Nacional EL DESAFÍO DEL ESTATUTO CATALÁN 15 fianza de los ciudadanos únicamente mediante la reivindicación de lo hecho, por bien que esté. Tiene que crear confianza demostrando lo que puede hacer en el futuro. ¿Que papel debe jugar el PP tras el alto el fuego de ETA? -El PP debe apoyar al Gobierno, pero, a continuación, exigirle que se hagan las cosas bien. No es admisible ninguna contrapartida política, es imprescindible el respeto absoluto a la dignidad de las víctimas. Y que al final del proceso haya unos derrotados, que son los terroristas, y unos vencedores, que son las instituciones democráticas. Yo creo y deseo que esa sea la actitud del Gobierno del España. Siendo así, contará con la lealtad absoluta del PP. ¿Cree que se debe redefinir el pacto antiterrorista y dar cabida a otros partidos? -Creo que el pacto está vigente en todos sus términos, en lo literal y en lo filosófico. El pacto antiterrorista parte de un principio para nosotros irrenunciable y es que no cabe negociación política. Se deben utilizar todos los instrumentos que proporciona el Estado de Derecho, el policial, el judicial, el político y el internacional para derrotarlo. Así lo asumió en su día el PSOE y nosotros seguimos siendo firmemente leales a ello. Si otras fuerzas políticas se quieren incorporar, bienvenidas son. Si lo que pretenden es cambiar esa filosofía y que se acepte algún marco que suponga una negociación política, hablaríamos de otra cosa y, por tanto, no nos van a encontrar. Maragall define el proyecto como un pacto entre las soberanías catalana y española CiU y PP piden elecciones ante la división que genera el texto en el tripartito b Los principales dirigentes del PSC no acudieron a la recepción oficial de Maragall en el Palacio de Pedralbes. El partido alega problemas de agenda M. A. PRIETO M. J. C. BARCELONA. El nuevo Estatuto y la reciente remodelación del Gobierno catalán fueron, como no podía ser de otra manera, las cuestiones que planearon sobre la recepción oficial que celebró Pasqual Maragall con motivo de la festividad de Sant Jordi. El acto, que como cada año concentra a representantes del mundo político, social y cultural, tuvo como protagonista al consejero de Gobernación, Xavier Vendrell, quien se abstuvo de hacer cualquier tipo de valoración, después de haber asegurado en su toma de posesión que el Estatuto es una tomadura de pelo del Gobierno español. También hubo ausencias notables, las de los principales dirigentes del PSC: José Montilla, Manuela de Madre o Miquel Iceta. El partido alegó problemas de agenda, pero no pudo impedir que esas incomparecencias se interpretaran como un síntoma del malestar que ha provocado la decisión del president de aceptar la imposición de Vendrell, al que se acusa de pedir a funcionarios de la Generalitat una cuota para ERC. Quien sí habló del Estatuto fue Maragall, quien en su discurso aseguró que el texto aprobado en el Congreso y que hoy comienza su trámite en el Senado, es el fruto del pacto entre la representación de la soberanía popular catalana, que es el Parlamento catalán, y la representación de la soberanía popular española. Es el acuerdo entre dos soberanías, entre dos Parlamentos. No podía ser de otra forma, así ha sido y está bien hecho Maragall dijo que es el momento de comparar lo que hemos tenido con lo que tenemos y lo que tendremos, éste es el ejercicio que hemos de hacer como ciudadanos y como pueblo antes del referéndum: constatar que el nuevo Estatuto es un paso de gigante en relación con el Estatuto de 1979 Frente al entusiasmo de Maragall sobre un proyecto que los ciudadanos catalanes votarán en referéndum el 18 de junio, el presidente de ERC, Josep Lluís Carod- Rovira, confirmó que los republicanos pedirán el voto en blanco o nulo en la consulta, aunque trabajarán en favor de una alta participación ciudadana. La propuesta oficial se decidirá el jueves en la ejecutiva de ERC. Es inconstitucional Frente a esta división de los socios del tripartito, CiU y PP reiteraron la necesidad de un adelanto electoral. El presidente de los nacionalistas catalanes, Artur Mas, cree una tomadura de pelo la postura de ERC a favor del voto en blanco o nulo, y se comprometió a hacer todo lo posible para que el tripartito no dure ni un año Por su parte, el presidente del PP catalán, Josep Piqué, advirtió a Maragall que el supuesto pacto entre la soberanía catalana y española es inconstitucional y le pidió que haga de presidente de la Generalitat y, por tanto, tenga una actitud estrictamente institucional y neutral como le corresponde en el debate estatutario