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ABC DOMINGO 23 4 2006 Sociedad 51 JUAN VÁZQUEZ Presidente de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE) Ahora o nunca, ese es el auténtico dilema en la reforma de la ley de Universidades MADRID. Hace ahora un año, el presidente de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE) y rector de Oviedo, Juan Vázquez, lanzó desde estas mismas páginas un mensaje nítido sobre la necesidad de impulsar políticas universitarias porque las reformas comprometidas no acababan de concretarse y la inquietud, el desánimo y el escepticismo comenzaban a adueñarse de los campus. A mí me ha tocado el papel, que no es el que más me gusta, de emitir señales de alarma comenta Juan Vázquez, tras la primera reunión de la CRUE con la ministra de Educación, Mercedes Cabrera. ¿Han tenido eco esas alarmas? -No podemos decir rotundamente que no haya habido respuestas, pero han faltado acciones concretas. Se puede pensar que es una lastima el tiempo perdido, pero sería seguir perdiéndolo y, por tanto, no es cuestión de lamentarse sino de ponerse a trabajar. La espera ha sido demasiado larga y el tiempo de la conversación se ha agotado para dar paso al tiempo de la acción porque si no se podría caer en la incertidumbre y el desconcierto. ¿Han desfallecido los rectores? -No. Desde la CRUE hemos transmitido con mucha claridad y con más intensidad en los últimos meses, el mensaje de que la falta de acciones concretas sobre la ley de Universidades (LOU) el Espacio Europeo, la financiación o la investigación hacía necesario un nuevo impulso hacia las políticas universitarias. ¿Qué le han dicho a la ministra? -Esto hace que ahora otorguemos a la ministra un crédito nuevo, abierto, un voto de confianza. Además, le hemos transmitido muy claramente que ésta debe ser la hora de la Universidad. Creemos que Mercedes Cabrera está en condiciones de dar el impulso políti- Le hemos pedido a la ministra de Educación que ejerza el liderazgo que precisan las políticas universitarias afirma el presidente de los rectores TEXTO: MILAGROS ASENJO FOTO: DANIEL G. LÓPEZ co que requiere la reforma. Le hemos pedido que ejerza ese liderazgo. ¿Es un crédito sin condiciones? -Más allá de otorgar ese crédito, la Universidad tiene sus ritmos y en ellos no hay más tiempo que perder. Y si además del tiempo universitario, se mide el político, la conclusión es que, sobre todo en la LOU, si se pierden algunos meses se pierde toda la legislatura. El auténtico dilema es ahora o nunca. ¿Por qué? -Queda media legislatura, si se cumple entera. Esto obliga a tomar decisiones importantes antes del verano y ese es el límite que nos hemos marcado los rectores. En este aspecto hay coincidencia plena con la ministra. -La reforma parcial de la LOU es para ustedes ineludible y urgente... -Se trata de una reforma imprescindible pero limitada para no someter a las universidades a un nuevo proceso constituyente, que debió aprobarse en los seis primeros meses de legislatura. Si ahora no se aprobara dejaría vivos problemas serios de la Universidad. ¿Por ejemplo? -Los referidos al profesorado porque han provocado grandes disfunciones. Todos estamos de acuerdo en sustituir la habilitación por la acreditación como paso previo al funcionariado, pero no sabemos si se mantendrán o se congelarán las convocatorias de habilitación. Desconocemos también si se aplicarán mecanismos para que no se interrumpa la carrera de los habilitados. ¿Cómo calmar al profesorado? -El mundo universitario entiende muy bien las cosas cuando se explican con claridad. Pero hay que fijar un calendario y un procedimiento. ¿Y qué decir del Espacio Europeo de Educación Superior? -Hay que superar también la incertidumbre, pese a reconocer que en los últimos meses se ha hecho algo, que existe un listado de titulaciones y unas propuestas sobre las enseñanzas. -Los estudiantes tienen miedo al cambio... -Quizá han dominado las inquietu- des y todos debemos contribuir a explicarles las grandes oportunidades pedagógicas, de movilidad, de competencia con otros sistemas que se abren. Es preciso transmitirles una idea clara sobre la duración de los estudios de Grado o sobre las carreras que se van a mantener en el catálogo. ¿De qué manera? -Hay que fomentar una mayor participación de los alumnos en el proceso de convergencia europea de títulos. Yo mismo como rector de la Universidad de Oviedo he tenido que explicar a las familias a través de los medios de comunicación que las titulaciones actuales no pierden valor o que los alumnos que comienzan este año serán tan universitarios como los que estudien en el futuro sistema. ¿Y los nuevos posgrados? -El procedimiento tampoco ha sido el adecuado. Seguimos sin resolver su precio, sin un sistema de becas y préstamos previo para saber a qué a tenernos e incluso con la desconfianza de las comunidades autónomas. Esto coloca a las universidades en una situación heroica. -La financiación, otro gran problema universitario sin resolver... -No quiero trasladar la imagen de que a los rectores sólo nos importa la financiación porque las universidades somos enormemente responsables y sabemos dar cuenta de nuestra gestión a la sociedad. Hay que llegar a un gran acuerdo entre la Administración central y las autonómicas para fijar un modelo de financiación corresponsable. ¿Cuál es el papel de la Universidad en la investigación? -Cuando se habla de ciencia, de políticas de I+ D parece que fuera una cosa aparte de la Universidad. En el sistema de ciencia, la Universidad no es el único agente pero sí el principal.