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23 4 06 SIETE DE SIETE TIRA Y AFLOJA Por César Oroz 7 D 7 Marbella mon amour Política PILAR CERNUDA o gana para disgustos el PP. Tenía una situación privilegiada en Marbella que le hacía mirar a 2007 con cierto optimismo, y le llega el gol del abogado Guerrero, que haciendo honor a su apellido, una vez que le ofrecieron un puesto en la gestora se resistió a abandonar el cargo, aunque se lo pidió Ángeles Muñoz y Arenas hizo declaraciones muy claritas. Finalmente el PP tuvo que hacer pública una nota en la que solicitaba que dejase la gestora. Salvador Guerrero tiene un prestigio incuestionable en Marbella, todo son elogios a su profesionalidad y a su bonhomía, pero no fue precisamente leal con Muñoz al ocultarle que abogados de su despacho eran defensores de dos de los imputados en el escándalo marbellí. De primeras, cuando se vio en los periódicos, expresó su disposición a marcharse, pero luego empezó a darle la vueltas al asunto, y con la excusa de que eso significaría poner en duda su honorabilidad, empezó a racanear y pedir tiempo. Dijo que hasta el lunes. No es de recibo, tendría que haberse ido de forma inmediata precisamente para hacer honor a su biografía de hombre serio y de palabra. Los que llevamos ya mucha mili en el periodismo político estamos hartos de ver cómo cambian ciudadanos estupendos cuando acceden a un cargo político, pero que eso ocurra al cuarto de hora de verse en un puesto... chocante, verdaderamente chocante. Lo que hace falta ahora es que esos hombres y mujeres que regirán los destinos marbellíes en el próximo año empiecen a limpiar el consistorio. Y que no jueguen al mapa del tesoro, porque hay que ver las sorpresas que nos sirve a diario el insigne Roca, que además de cazar todo lo que se le ponía por delante, fueran cebras, cocodrilos, chalés o fincas incon- N El secretario del Ayuntamiento de Marbella, Leopoldo Barrante (izquierda) y el miembro de la gestora Salvador Guerrero, en pleno recuento de votos EFE mensurables, construía zulos para esconder sus billetes. Y luego marcaba en un mapa el lugar exacto donde escondía el botín, cinco pasos a la izquierda del olivo, seis a la derecha, y nuevamente dos a la izquierda. Ni Stevenson lo hubiera hecho mejor. LAS CONCESIONES DE ZAPATERO on el culebrón marbellí conseguimos al menos que se apacigüe un tanto la preocupación que provoca el no saber a qué juega Zapatero en el proceso que negocia con ETA y que al menos la aquí firmante se niega a llamarle proceso de paz, sólo falta que Batasuna pretenda imponernos también su lenguaje: España no está en guerra con nadie, luego no puede haber proceso de paz, sino negociaciones que deben conducir a que una banda terrorista abandone de C Los que llevamos ya mucha mili en el periodismo político estamos hartos de ver cómo cambian ciudadanos estupendos cuando acceden a un cargo político