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23 4 06 EN PORTADA Sin Castro El cambio imparable (Viene de la página anterior) escritor Leonardo Padura. Sólo los más positivos creen que los cambios serán rápidos y pacíficos. La mayoría de los consultados por ABC apuestan por transformaciones graduales, tal vez traumáticas, e incluyen a miembros del régimen en la transición a la democracia. EE. UU. considera, sin embargo, que el pueblo debe ser único protagonista del proceso. La transición la realizarán los propios cubanos y no va a estar dirigida por Washington, ni por Miami precisa el cubano Adolfo Franco, administrador para América Latina y el Caribe de USAID, organismo dependiente del Departamento de Estado. Nadie apunta a un regreso masivo del exilio, aunque sí ven decisivo su apoyo para la reconstrucción. Y muchos sostienen que la división entre los cubanos es un mito creado por la dictadura. El supuesto revanchismo es una invención del aparato de propaganda del régimen señala el escritor Carlos Alberto Montaner. La mayoría de los pronósticos aventuran el comienzo de la transición a la muerte de Castro, pero advierten de que la oposición interna debe ya trabajar unida. Carlos Malamud, investigador del Real Instituto ElCano, afirma que los escenarios son diversos y dependen de quién y cómo va a controlar el Gobierno, y de si Fidel Castro va a sobrevivir o no a su hermano Un proceso rápido y Parece Camboya o África, pero es La Habana, una ciudad castigada por la historia sin violencia dependerá, a su juicio, del papel de los siguientes actores: El Gobierno, sobre todo el Ejército, que tiene un papel clave, la Iglesia, el exilio de Miami, Estados Unidos y España drid al cuestionario que ABC le remitió para este reportaje. El recambio generacional del que habla Castro lo representa el ministro de Exteriores, Felipe Pérez Roque, una de las figuras emergentes que está llamado a jugar un papel decisorio explica Malamud. Otras figuras clave son el presidente de la Asamblea Nacional, Ricardo Alarcón. y el vicepresidente Carlos Lage. Aunque el disidente Oswaldo Payá no entra en ese juego y apunta a un solo sucesor, el pueblo soberano Los primeros momentos pueden ser de desconcierto, pues el miedo no sólo está integrado en el pueblo, sino en la misma nomenclatura pronostica desde París Ileana, hija de Antonio de la Guardia, militar caído en desgracia y fusilado en 1989. Ileana no descarta que desaparecido el jefe, afloren los intereses de clanes, llegando incluso al enfrentamiento entre ellos por el poder Sea quien sea el sucesor, el panorama cambiará de modo irreversible después de una presencia omnímoda como la de Castro vaticina un diplomático español que reclama el anonimato. Los escenarios son múltiples, añade: Una dictablanda con acuerdos No muy bien atado Raúl Castro es el número dos desde los tiempos de Sierra Maestra. Las leyes establecen que ocuparía automáticamente la jefatura del Estado. Pero tiene casi 75 años, puede morir antes y ahí es donde no todo está tan bien atado. El mismo Castro es consciente de que unas generaciones van a sustituir a otras En una entrevista al director de Le Monde Diplomatique, Ignacio Ramonet, reconoce acerca de su hermano que si a mí me pasa algo mañana, con seguridad se reúne la Asamblea Nacional y lo eligen a él... pero ya él me va alcanzando en años, ya es un problema más bien generacional Un extracto de la entrevista de Ramonet ha sido la respuesta de la Embajada de Cuba en Ma- El comandante sufrió un alarmante desmayo el 20 de octubre de 2004 AFP Hay que buscar un cambio gradual para que los cubanos no nos veamos envueltos en una guerra civil. Sería un triunfo del dictador muerto afirma Raúl Rivero