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ABC DOMINGO 23 4 2006 Internacional EL DESAFÍO DE IRÁN A OCCIDENTE 35 La maquinaria militar no es rival para EE. UU. pero puede causar problemas mundiales Los Guardias de la Revolución controlan el arsenal más estratégico una deliberada bicefalia, sus FF. AA. tienen inquietantes ventajas en los dos extremos del espectro bélico: terrorismo y armas no convencionales PEDRO RODRÍGUEZ. CORRESPONSAL WASHINGTON. Dentro de la estructura de cinco mandos regionales del Pentágono, Irán entra dentro de las competencias del Comando Central de Estados Unidos (Centcom) Informalmente conocido desde el final de la Guerra Fría como el mando de la guerra por las operaciones de combate lideradas por algunos de sus famosos jefes, como los generales Norman Schwarzkopf o Tommy Franks, a esta plana mayor con base en Florida le corresponde la responsabilidad de planificar potenciales operaciones militares contra la teocracia de Teherán. Los últimos análisis compartidos con el Senado de Estados Unidos por el general John Abizaid, actual responsable de Centcom, atribuyen a Irán las mayores Fuerzas Armadas del Golfo Pérsico, capaces de realizar ofensivas fuera de su territorio en virtud sobre todo de su Armada y sus misiles balísticos. Según estas estimaciones, Teherán dispone de unidades terrestres con más de 350.000 efectivos, con la posibilidad de movilizar 300.000 reservistas en tiempos de crisis. Con un equipamiento que comprende unos 1.500 carros de combate y otros tantos vehículos blindados. b Sometidas a sean especialmente complicadas de descifrar. Mientras que las fuerzas terrestres iraníes mantienen la mayoría de su poder de combate a lo largo de la frontera iraquí, sus efectivos navales vienen experimentando un significativo crecimiento, incluida la adquisición de rápidos buques de ataque con misiles y torpedos, además de la expansión de bases por todo su litoral. Ormuz La Armada de los Guardias de la Revolución estaría concentrada primariamente en torno al Estrecho de Ormuz, bajo el supuesto escenario de internacionalizar cualquier conflicto con Estados Unidos, cerrando el tráfico petrolífero que pasa por ese cuello de botella. La Fuerza Aérea de los Guardias de la Revolución mantiene su control sobre la mayoría de los misiles balísticos y cohetes de Irán, con capacidad para atacar objetivos en el Golfo Pérsico, la península árabe, Israel y las fuerzas de Estados Unidos desplegadas en la región. Los avances de Irán en poder militar se han venido acumulando desde 1989, tras la brutal y costosa guerra de ocho años contra Irak, con inversiones selectivas y un empeño de adquirir disuasión a través de armas no convencionales que se encuentra en el centro de las actuales tensiones. Ambiciones selectivas en buena parte forzadas por la no boyante economía nacional, pese al incremento del dinero procedente de las exportaciones de petróleo, que se han traducido en un aumento en el gasto militar y mayores compras a Rusia, China y Corea del Norte. Durante los últimos años, Irán ha venido realizando masivas maniobras con fuerzas regulares junto a un esfuerzo en guerra de guerrillas. Aunque para observadores militares resulta bastante difícil discernir hasta qué punto estas recientes actividades representan un genuino esfuerzo de movilización o propaganda. Barcos y submarinos de la Guardia Revolucionaria, en unas maniobras en el Golfo en manos de Sepah e Pasdarane que tomó parte activa en las Maniobras del Profeta que el pasado marzo se desarrollaron en aguas del Golfo Pérsico. Allí Irán mostró al mundo sus últimas adquisiciones en balística. Estrenó dos misiles, el Misaq 1 y el Kowsar con capacidad para lanzarse desde la costa, el mar o una plataforma flotante; y lanzó el Shahab 2 con un alcance de 500 kilómetros, y el Fajr 3 un torpedo que va a una velocidad de 100 metros por segundo y que puede alcanzar objetivos submarinos y en la superficie. En el arsenal nacional también se pueden encontrar Scuds rusos y Hawk y Tow antitanques norteamericanos, que algunas fuentes señalan fueron comprados en su día al eterno enemigo, Israel. Una potencia en el área Fuerzas terrestres: 350.000 efectivos regulares, con la posibilidad de activar 300.000 reservistas en tiempos de crisis. Su dotación de material abarca unos 1.500 carros de combate y otros tantos vehículos blindados no comparables a los que posee el Gobierno de Estados Unidos; unos 300 obuses autopropulsados; 2.000 piezas de artillería y 5.000 morteros. Los recursos están organizados nominalmente en cuatro cuerpos, con cuatro divisiones blindadas, seis divisiones de infantería, dos brigadas de comandos, una brigada paracaidista y otras formaciones independientes. Los Guardias de la Revolución, con una fuerza equivalente hasta cinco divisiones, disponen de 120.000 efectivos y controlan las milicias basiji con unos 100.000 afiliados. Fuerza aérea: 67.000 efectivos en total, incluida las unidades de defensa antiaérea. Disponen de unos 300 aviones de combate, 600 helicópteros, y una gran variedad de misiles balísticos y cohetes de diferentes alcances. Incluidos varios centenares de misiles norcoreanos Shahab y al menos una docena de lanzadores de Scuds como los utilizados por Irak para atacar Israel en 1991. Fuerza naval: Tiene unos 38.000 efectivos en total. El Gobierno iraní cuenta con una creciente flota compuesta por tres submarinos y decenas buques pequeños, pero veloces, dotados con misiles y torpedos, además de que está construyendo múltiples bases a lo largo de su litoral. Producción nacional El bloqueo al que está sometida la república islámica le ha obligado a volcarse en la producción nacional. El análisis de las novedades iraníes siempre delata la importante colaboración de rusos, chinos y norcoreanos. Para la defensa aérea, Irán trabaja en el proyecto del Shafagh un avión subsónico similar al Yakolev 130 diseñado con la ayuda de las factorías rusas RSK Mig y Sukhoi. El Shafagh va a realizar su primer vuelo de prueba este 2005 y se espera que para 2008 ya esté operativo. A finales de los noventa también se consiguieron fabricar los carros de combate Thunder 1 y 2, de calibres 155 y 122 milímetros respectivamente, basados en los modelos chinos WZ 501 y 503. ¿De cuántas unidades dispone el régimen teocrático en estos momentos? Irán es un país hermético a la hora de facilitar información de cualquier tipo, y cuando es militar, mucho más. Así que es imposible determinar con exactitud el número de unidades listas para entrar en combate. Bicefalia La nota más llamativa del poderío militar de Irán es que desde la revolución de 1979 está basado deliberadamente en dos organizaciones diferentes: el Cuerpo de Guardias de la Revolución Islámica Pasdaran y las fuerzas militares regulares. Binomio dotado por separado de sus propias unidades terrestres, navales, de aviación y defensa aérea. Los Guardias de la Revolución- -además de misiones militares- -se concentran en misiones de seguridad interna, Inteligencia y, según Estados Unidos, en canalizar la ayuda que Irán presta a diferentes grupos terroristas. A juicio del general John Abizaid, la bicefalia de los Guardias de la Revolución y las fuerzas regulares con cadenas de mando enfrentadas hace que las intenciones militares de Irán Anticuada En cualquier caso, la valoración más extendida entre especialistas occidentales es que Irán dispone de una maquinaria militar anticuada que no está a la altura del Pentágono, pero mantiene la opción de generar una miríada de problemas por sus atribuidas ventajas en los dos extremos del espectro bélico: terrorismo y armas no convencionales. La Guardia Revolucionaria, de la que Ahmadineyad formó parte, defiende las fronteras