Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC DOMINGO 23 4 2006 Nacional 17 ETA SE SALTA SU ALTO EL FUEGO La kale borroka forma parte del plan de la banda para mantener la presión ETA ordenó frenar la violencia callejera en la fase previa del proceso b Las Fuerzas de Seguridad tienen datos que apuntan a que antes del anuncio del alto el fuego permanente la organización disponía de seis taldes operativos J. P. MADRID. Los seis taldes de los que dispone ETA para practicar el terrorismo callejero habían cumplido hasta ayer la orden dada por Josu Ternera para respetar el alto el fuego permanente Por ello, el ataque a la ferretería del concejal de UPN ha modificado la situación de inactividad de la kale borroka y ha supuesto, en cierto modo, una salida del guión Los expertos en la lucha antiterrorista atribuyen el ataque contra el comercio del edil de Barañáin a una estrategia para mantener una presión calculada (pasada ya la fase previa del proceso) sin descartar la posibilidad de que se trate de un episodio de desobediencia a las directrices marcadas por la banda terrorista, la opción menos probable. Lo cierto es que con anterioridad al ataque de Barañáin, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado ya se temían que la banda iba a conservar en activo a estos grupos, pues son los futuros pistoleros de los que se tendría que nutrir ETA ante un hipotético fracaso del proceso. Así, la explicación de los expertos a la inactividad, hasta ayer, de la kale borroka era que ETA había ordenado a los taldes, al igual que en el caso de los comandos que respetaran la tregua para facilitar una negociación de calado político con el Gobierno, pues uno de los primeros mensajes de Moncloa al denominado Movimiento de Li- beración Nacional Vasco (MLNV) fue que el alto el fuego permanente debía incluir también el fin de la violencia callejera y del impuesto revolucionario Pero lo cierto es que justo antes del ataque contra el negocio del edil de UPN se estaba en situación de batir el récord de ausencia de actos de terroris- mo callejero de los últimos 15 años. Sólo en octubre de 2003 no hubo un sólo ataque, aunque entonces podría explicarse por los golpes que habían recibido los grupos que practican la kale borroka así como por la reciente ilegalización de Batasuna y Segi, entre otros grupos, y por el endurecimiento de la ley destinada a combatir este frente del terrorismo. Ahora la situación es bien distinta, porque, en efecto, la banda dispone de taldes operativos y Batasuna está envalentonada porque siente que ha superado, por la vía de los hechos consumados, su ilegalización. La inactividad ha sido, por tanto, y así se ha demostrado, más voluntaria que forzada. Treinta días sin violencia Con la entrada en vigor, en la medianoche del pasado 23 de marzo, del alto el fuego permanente no sólo habían parado los comandos de ETA, sino también sus taldes los encargados de practicar la violencia callejera. Los últimos datos en poder de las Fuerzas de Seguridad apuntaban a que la banda tenía operativos seis taldes de kale borroka integrados cada uno de ellos por entre cinco y siete individuos. Dos de estos grupos tenían su ámbito de actuación en Vizcaya, con base en la Margen Izquierda del Nervión y en la comarca del Duranguesado; otros dos actuaban en Guipúzcoa, en concreto en la zona de influencia de San Sebastián y en el Goyerri, así como dos más en Álava y Navarra. Es decir, el complejo ETA no ha dejado de disponer de capacidad operativa para mantener la violencia callejera. Y como muestra de ello, el ataque de ayer. Desde el 24 de marzo no se había contabilizado ni un solo acto de sabotaje y no precisamente porque ETA hubiera ordenado a estos grupos replegarse a Francia, opción que fuentes de la lucha antiterrorista descartan de plano. Son jóvenes, inexpertos y no alcanzan el grado de terroristas fichados por la Policía, por lo que su estancia en el vecino país a la banda criminal no le reportaría sino gastos económicos añadidos y problemas de seguridad señalan esas fuentes.