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14 Nacional ETA SE SALTA SU ALTO EL FUEGO DOMINGO 23 4 2006 ABC La banda se fija Navarra como objetivo por considerarlo el eslabón más débil en la negociación Amenaza al regionalismo en plena polémica sobre si el PSOE favorecerá la anexión al País Vasco b Los expertos creen que con el atentado, la banda terrorista da un apoyo envenenado a pactos entre socialistas y nacionalistas como el de Barañáin MANUEL ERICE MADRID. ETA, en su versión de terrorismo callejero, interrumpió ayer su alto el fuego para reducir a cenizas el negocio de un concejal de UPN que ha estado a punto de arrebatar al PSN- PSOE y a los nacionalistas el gobierno de Barañáin. El ataque se produjo en plena polémica sobre si el Gobierno se habría planteado o no que dentro de una eventual negociación con la banda, aceptara apoyar un proceso hacia la integración de Navarra en el País Vasco. En medios políticos vascos y navarros se interpretaba ayer que ETA, al recuperar la kale borroka aisladamente en la Comunidad Foral, habría lanzado una cornada que hace herida en varias direcciones: irrumpe en la política navarra con una macabro mensaje sobre sus preferencias políticas y estratégicas, envía un recado nítido al Gobierno sobre cuál sigue siendo su gran aspiración- -la unificación de Euskal Herria- -y presiona a UPN y al PSN (a cada uno de una manera) sobre lo que quiere que sea en el futuro el juego político de alianzas en la Comu- nidad Foral. Pero, sobre todo, golpea en el que considera que puede ser el punto más débil en el proceso de negociación con el Gobierno. Expertos conocedores de ETA y su entorno insistían ayer en la simpleza de seguir considerando que la banda está débil y desesperada y que va a dejar las armas y reintegrarse en la sociedad a cambio de simple generosidad con sus presos, después de 45 años de aspiraciones políticas muy concretas Antes al contrario, pese a que el proceso de reformas territoriales abierto por el Gobierno ha permitido, incluso, que una comunidad como Cataluña fuera considerada nación en su Estatuto- algo impensable hace pocos años la banda sería consciente de que, mientras que la autodeterminación podrá lograrse relativamente pero tiene una limitación objetiva (la independencia) la sempiterna aspiración de hacerse con Navarra está más al alcance ya que no se considera suficiente obstáculo para un Gobierno que ha constatado su firme voluntad de llegar a una solución En este punto se recuerda que en su día, también el entonces presidente Adolfo Suárez estuvo a punto de acceder, y lo hizo inicialmente a la conformación de una sola autonomía vasco- navarra. Cuando en Navarra no han cicatrizado aún las heridas por los concejales asesinados en defensa de su identidad, El pasado 14 de abril, ABC anunció que el emisario del Gobierno y presidente del Partido Socialista de Euskadi, Jesús Eguiguren, y el portavoz de la ilegalizada Batasuna Arnaldo Otegi, mostraron en sus diversos contactos su disposición a abrir un proceso hacia la anexión de Navarra al País Vasco ETA ha lanzado a Zapatero su primer órdago, sabedor de que el PSN ya ha dado sus primeros pasos gobernando con el nacionalismo vasco en importantes municipios. Además de Barañáin, Estella, Tafalla, Burlada o Cizur Mayor. Además, la experiencia de estos gobiernos se ha traducido en permanentes denuncias de cesiones por parte de UPN: la ikurriña en alguno de los salones de plenos, mociones de apoyo a la negociación o en favor del euskera. Precedentes Han pasado ocho días desde que, el 14 de abril, ABC avanzó que el emisario del Gobierno y presidente del PSE, Jesús Eguiguren, y el líder de Batasuna, Arnaldo Otegi, mostraron en sus diversos contactos su disposición a abrir un proceso hacia la anexión de Navarra al País Vasco. Primero, se crearía un órgano común vasco- nava- rro (ya estuvo a punto de formalizarse en 1995) después, vendría una consulta en todo el territorio de la imaginaria Euskal Herria- -incluida la Comunidad Foral- -para refrendar que Navarra forma parte del territorio vasco. Todo ello avalado por la voluntad popular a la que tanta alusión hacen, cada vez con mayor mimetismo y aunque con explicaciones diferentes, socialistas y batasunos. Un gobierno del PSN y todo el nacionalismo vasco, con Batasuna relegalizada, alternativo a los regionalistas de UPN y CDN, haría de vaselina para engrasar la maquinaria que daría al traste con la secular identidad de Navarra. Zapatero se encargó de aclarar si la hipótesis era factible o si estábamos ante un simpre silogismo: Sin ETA, todo es posible proclamó el pasado lunes en las ondas, situando como únicos límites una mayoría democrática y la legalidad. VOLUNTAD DE PAZ A PRUEBA DE FUEGO? CARLOS MARTÍNEZ GORRIARÁN l pesimismo cognitivo nos advierte a menudo de que no conviene meterse en adivinanzas sobre el porqué de los crímenes terroristas, no vaya a ser que nuestra propia interpretación sirva a la postre para darles sentido. Sin duda es un buena advertencia, pero conviene situarla en sus propios límites. Dejémonos de intenciones y vayamos a los hechos. El hecho es que la kale borroka ha prendido fuego, de madrugada, al negocio de Antonio Mendive, edil de UPN en Barañáin, Navarra. ¿Qué clase de hecho es este de Barañain? El Gobierno navarro lo ha calificado de atentado terrorista, e incluso Alfredo Pérez Rubalcaba lo admitía diez horas después de sucedido. Y todos los portavoces del ayuntamiento de E Barañáin (PSN, UPN, Aralar, Batzarre, C. I. Barañain, CDN, EA y IUN- NEB) presidido por un socialista, coinciden en que ha sido un atentado de clara intencionalidad política El humo, a veces, aclara la vista. No es cuestión baladí: buena parte de los progresos obtenidos contra ETA en los últimos años han dependido de los progresos semánticos. Y muchos retrocesos del retroceso inverso, como el que padecemos estos días. Visto lo que hay, se trata de un acto terrorista que busca verificar- -la palabra de moda- -si la voluntad de pactar la paz con ETA resiste o no la prueba del fuego. La voluntad de las instituciones españolas, naturalmente. Habrá quien se empeñe en tratar el atentado de Barañáin como un inci- dente que empaña un tanto, solamente, el proceso de paz Pero cuidado, porque además de empañar el humo, en grandes dosis, causa la muerte por intoxicación. Más realista y menos tóxico es reconocer en este ataque no un accidente, sino el hito claro y contundente con el que los autores pretenden acotar el territorio a la confusa y esperanzada incertidumbre, el espacio donde parlotean vendedores de mesas e ilusiones, clérigos mediadores, interlocutores imprescindibles y políticos descolocados. Lo de Barañáin encaja con la intención de la banda de pasar a la reserva sin disolverse, abandonando el costoso asesinato deliberado pero manteniendo la rentable capacidad de intimidar. Y de proteger a los suyos. No parece casual que el atentado haya seguido a la detención el martes de Ibón Meñika, activista de la kale borroka sorprendido por la Guardia Civil con bonos para financiar a ETA. Tres días después arde el negocio de un concejal de UPN. ¿Casualidad? ninguna. Como tampoco que suceda en Navarra justo tras el episodio de las nuevas cartas de extorsión y cuando se discute sobre si esa comunidad serviría o no como moneda de cambio por la paz. Esa paz prometida como una retirada de la violencia a cambio de arreglillos menores- -mesas de partidos extraparlamentarias, la Dieta vasco- navarra, nuevo Estatuto- -no sólo sigue lejos, sino que quizás no llegue nunca. Es imposible tolerar una ETA activa en la sombra con la excusa de ganar la paz, porque semejante tolerancia, además de criminal, equivale a una bomba de tiempo bajo la democracia española. Lo procedente es hablar más de libertad y menos de paz, convocar al Pacto por las Libertades para que PSOE y PP acuerden cómo acabar con ETA sin precios adicionales (algunos están pagados sin retorno posible) Y que los jueces y fiscales examinen si la respuesta de los portavoces de la ilegal Batasuna a lo de Barañáin es o no justificación o inducción al terrorismo. Porque hay silencios atronadores que huelen a gasolina.