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ABC DOMINGO 23 4 2006 Opinión 7 TRIBUNA ABIERTA POR ANDREA KIRK ASSAF EL AÑO DE BENEDICTO Se mire como se mire, éste ha sido un año productivo para Benedicto XVI, a pesar de que el listón que el nuevo Papa debe superar es casi imposible: el de Juan Pablo II, el Papa de los récord UANDO el nombre Iosephum retumbó desde la logia de la basílica de San Pedro hace un año, el mundo expectante supo inmediatamente quién iba a suceder a Juan Pablo II. La muchedumbre que se había congregado en la plaza prorrumpió en gritos de júbilo antes incluso de oír las palabras que seguían: Sanctae Romanae Ecclesiae Cardinalem Ratzinger El cardenal Joseph Ratzinger se convirtió en el Papa Benedicto XVI y el mundo se quedó boquiabierto, unos por la alegría y otros por el miedo. Veintitrés años como prefecto de la Congregación de la Doctrina de la Fe le valieron al cardenal Ratzinger una reputación de vigilante severo, rígido y dogmático de las reglas, así como su apodo, el Rottweiler del Papa El que tachara de marxistas las tendencias de la teología de la liberación en Iberoamérica y rechazara la ordenación de mujeres no le hicieron especialmente popular entre los medios de masas. Algunos llegaron incluso a decir que su tratado de teología Dominus Iesus menoscababa el progreso del diálogo entre religiones al afirmar explícitamente que el Cristianismo era el único depositario de la verdad. Sin embargo, los partidarios del cardenal Ratzinger lo ven como un superhéroe católico moderno que protege el depósito de la fe. En lo que respecta al propio Papa Benedicto XVI, nunca quiso ser una figura divisoria. Mientras que el chiste después de la elección de Benedicto era que el lema del nuevo Papa sería Tened miedo. Tened mucho miedo (jugando con el de Juan Pablo II, No tengáis miedo los que conocen a Ratzinger sabían que al mundo le esperaba una sorpresa. Y así, durante el primer año de su pontificado, salió a la luz la cara más suave del Cardenal No que culminó con la publicación de su primera encíclica, Deus Caritas Est. En un mundo en el que el nombre de Dios a veces se asocia con la venganza o incluso con un deber de odio y de violencia escribe Benedicto, este mensaje es oportuno y significativo al mismo tiempo. Por esta razón, en mi primera encíclica deseo hablar sobre el amor que Dios nos prodiga y que nosotros a nuestra vez debemos compartir con los demás El tratado de Benedicto sobre la caridad y el amor divino y humano resultó sorprendente para aquéllos que tal vez se esperaban medidas enérgicas en contra de los movimientos liberales de la Iglesia. En vez de eso, Benedicto XVI se centró en la necesidad de hacer que Dios tenga un papel central en todos los aspectos de nuestra vida. El no hacerlo lleva a una cultura de la muerte que se manifiesta, como dice Benedicto, en la secularización, las altas tasas de aborto, la corrupción y los esfuerzos por legalizar el matrimonio homosexual en Europa. Benedicto siempre ha dejado clara su posición sobre el matrimonio homosexual, pero desde que fue nombrado Papa ha evitado usar un lenguaje inflamatorio y ha enmarcado el debate de una manera más positiva, describiendo el plan de Dios sobre el amor humano y el matrimonio entre hombre y mujer. Posiblemente, Benedicto- -callado, académico y algo tímido por naturaleza- -hubiese preferido retirarse a Baviera a escribir libros y tocar el piano. El papa- C do se salía completamente de lo que hubiese podido imaginar que era mi vocación dijo Benedicto una vez. Como cardenal Ratzinger, solicitó en dos ocasiones retirarse para centrarse en sus escritos teológicos. Las dos veces su petición fue rechazada. Durante el último año se ha ido adaptando lenta pero constantemente a su nuevo papel. Antes de su elección, Benedicto dijo que, con el inspirador ejemplo del coraje y el largo sufrimiento de Juan Pablo II, él supo que su de- ber era quedarse y servir a la Iglesia. Sin embargo, no ha desaparecido todo rastro del viejo vigilante. Para acabar el trabajo que empezó Juan Pablo, Benedicto aprobó el borrador final del documento que prohíbe la ordenación de hombres con tendencias homosexuales. Nombró para sucederle al mando de la Congregación de la Doctrina de la Fe al antiguo arzobispo de San Francisco, el cardenal William Levada, un hombre que conoce a la perfección los escándalos de abusos a menores que hicieron tambalearse a la Iglesia en Estados Unidos. El cardenal Levada estará bien preparado para resolver el problema que el propio Papa, antes de ser elegido, describió como basura en el clero Fiel al estereotipo de la eficiencia germánica, Benedicto ha hecho que el Vaticano funcione mejor y ha puesto en marcha una reconversión interna en las oficinas de la Curia Romana, fusionando el Pontificio Consejo de Inmigración con el de Justicia y Paz, y el Consejo para el Diálogo Interreligioso con el de Cultura. Se esperan más cambios profundos en los próximos meses. Se mire como se mire, éste ha sido un año productivo para Benedicto XVI, a pesar de que el listón que el nuevo Papa debe superar es casi imposible: el de Juan Pablo II, el Papa de los récord Con 79 años, pocos esperan que Benedicto tenga un impacto sobre el papado, el Vaticano y la Iglesia tan radical como el de su predecesor. Pero no deberíamos subestimar a este humilde trabajador de la viña del Señor como se describió Benedicto a sí mismo tras su elección. Los archivos del Vaticano muestran que el número de peregrinos en las audiencias papales a lo largo del año pasado llegó casi a tres millones de personas, y 3,8 millones visitaron los Museos Vaticanos, la cifra más alta de todos los tiempos. Lógicamente, las masas que acuden al Vaticano lo hacen por diversas razones, pero la entusiasta respuesta que el Papa obtiene de ellas en las audiencias es una prueba tangible de que el primer año de trabajo de Benedicto XVI debe considerarse un éxito. El mundo se ha convencido de que, lejos de ser un Rottweiler, Benedicto es más bien un pastor alemán con una fidelidad inquebrantable a las enseñanzas de la Iglesia, cuidadoso con la salud moral de su rebaño, y delicado pero firme en el cumplimiento de su deber. Escritora afincada en Roma, está acabando un libro sobre Juan Pablo II y George W. Bush THE WALL STREET JOURNAL 2006 Dow Jones Company, inc. REVISTA DE PRENSA POR JUAN PEDRO QUIÑONERO PASO CAMBIADO EN EUROPA Y AMÉRICA La diplomacia gubernamental parece trabajar en dirección inversa a los intereses económicos nacionales: aislada en Europa y con alianzas ideológicas en el cono sur americano, cuando los empresarios españoles son hostigados en América y se repliegan parcialmente en la UE. Financial Times subraya la importancia estratégica del caso Agbar, que compensa su repliegue americano, víctima de las presiones ideológicas y populistas, crecientes, con el asalto a posiciones europeas. Desde América, el tono de voz de la prensa progresista da una idea muy gráfica de la evolución en curso. En México, por ejemplo, La Jornada publica un largo informe que titula: Las multinacionales explotan a los trabajadores americanos y no fomentan el crecimiento Sentada tal convicción, La Jornada enumera una larga relación de empresas explotadoras entre las que se encuentran Endesa, Iberdrola, BBVA, Santander y Repsol. En Caracas, El Universal lleva varias semanas hablando de las tribulaciones de los propietarios españoles hostiados por el Gobierno de Hugo Chávez, cuyo ministro de la Defensa, según El Universal, anuncia que militares venezolanos supervisarán la construcción de buques y aviones en España En ese marco, en Bruselas, Café Babel hace este análisis de la diplomacia gubernamental: Zapatero lleva dos años oficiando de equilibrista en Europa. Sólo habla español, está falto del aura de los grandes líderes y se estanca en las dificultades europeas Las afinidades personales y los acuerdos políticos entre Zapatero y los líderes de la izquierda nacionalista iberoamericana irritan profundamente en Washington En la estela de ese aislamiento diplomático, el Herald Tribune publica un análisis de la coyuntura diplomática de la UE, dominada por la personalidad de Angela Merkel, en los antípodas de Zapatero: alejamiento de todos los populismos y aproximación muy profunda hacia EE. UU. Como síntoma de marcha con el paso cambiado, en Europa, el Herald Tribune cita en otro artículo el problema de Endesa, víctima del intervencionismo político. En Londres, el Times y el Daily Telegraph descubren el Mediterráneo: Mallorca también puede ser un excelente refugio temporal para estafadores de los más altos vuelos, como es el caso de Michal Brown, el millonario donante del Partido Liberal inglés, que hizo sustanciosos negocios negros desde su fabulosa finca mallorquina, en la sierra de la Tramontana.