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ABC SÁBADO 22 4 2006 Deportes 95 El campeón de Roland Garros 2002 abandona la competición, que no el tenis. Se va un gran caballero. El jugador de las dos derechas pues su revés era tan delicioso como letal. Y un extraordinario profesional que ha cumpido todos los objetivos y todos los sueños REACCIONES Pedro Muñoz Presidente de la Federación Ha sido, es y será un referente para el tenis español. Gran jugador y mejor persona, jamás ha tenido un no para la Federación Álex Corretja Su compañero de dobles Es ley de vida y es complicado asumirlo, pero a todo el mundo le llega su momento. Albert ha tenido lesiones desde hace años y creo que ha tomado la decisión en el momento correcto José Perlas Su entrenador en Roland Garros 2000 Se nos va un jugador de mucha calidad al que las lesiones no le han permitido estar uno o dos años más, ni tampoco le han permitido darnos alguna alegría más y rendir a su nivel habitual en las dos últimas campañas. Siempre le estaré agradecido porque me permitió vivir sensaciones únicas Javier Duarte Capitán de la Copa Davis 2000 Se nos va un gran campeón, que además ha entendido perfectamente la parte humana del tenis, lo que significa este deporte y cómo afrontarlo. Lo mejor que puedo decir de él es que en la Copa Davis siempre cumplió con su trabajo y con lo que le pedimos. Era un gran jugador de equipo que siempre ha estado dispuesto a darlo todo por España Albert cambia de Costa TEXTO DOMINGO PÉREZ Esto se ha acabado chicos les dijo ayer Albert Costa a sus amigos cuando concluyó la lectura del largo comunicado en el que anunciaba que abandonaba el tenis una vez que caiga eliminado en el trofeo Conde de Godó, que comienza este lunes. Nadie sabe cuándo iba a producirse, así que mejor hacerlo antes Eligió una fecha y un lugar llenos de significados. El 21 de febrero es el cumpleaños de su padre, una de las personas que más tiene que ver con que acabara siendo tenista profesional, y también es el quinto aniversario de sus gemelas, Claudia y Alma, que no estuvieron en el acto- tenían que comer la tarta con sus amiguitos del colegio pero que serán las grandes beneficiadas de la decisión de papá. Su retirada será el mejor regalo de cumpleaños que las podía hacer su progenitor: Quiero disfrutar de mi familia y de mis hobbies de todo lo que no he podido hacer por culpa de mi profesión y de tantos viajes Sin embargo, su despedida no es un adiós definitivo al tenis: Este deporte me ha dado tanto que sería un desgradecido si no pensara devolverle algo. Ya me plantearé cómo puedo hacerlo Albert Costa brinda junto a los principales trofeos ganados en su carrera EFE Su palmarés 2005 Campeón de dobles en Doha con Nadal. 2002 Roland Garros. 2000 Campeón de la Copa Davis y medalla de bronce en dobles en los Juegos Olímpicos de Sidney. 1999 Estoril, Gstaad y Kitzbuhel. 1998 Kitzbuhel y MS Hamburgo. 1997 Conde de Godó y Marbella. 1996 Gstaad, San Marino y Bournemouth, 1995 Kitzbuhel. ron) sus mejor legado. Su gran herencia es que sólo ha dejado amigos por el camino y eso, después de 13 temporadas en uno de los deportes más competitivos y egoístas del panorama ya no es que sea un mérito, sino que suena a milagro. En su torneo y en su club Si el día era señalado, también lo era el lugar y el torneo. Disputará su último partido como profesional en su club, el Tenis Barcelona, y en una de las citas que más ilusión le ha hecho ganar en su carrera, en el Conde de Godó, que se adjudicó en 1997. Los otros hitos de su palmarés fueron Roland Garros (2002) la Copa Davis (2000) y la medalla de bronce olímpica en Sidney (en dobles y en compañía de Álex Corretja) Pero no son sus éxitos, ni su clase (llegó a ser el seis del mundo) ni su juego primoroso ni su revés prodigioso (el hombre de las dos derechas le llama- Y, sin embargo, ahí estaban, y por decenas: Corretja, Galo Blanco, Berasategui, Andrés Gimeno, Francis Roig, Tomás Carbonell... Ahí se encontraban, en el fondo de la sala. Animando a su amigo, jaleándole, acompañándole en uno de los momentos más importantes de su vida deportiva, el de la despedida, el del cambio de costa. Albert deja este mundillo cruel, que él ha contribuido a humanizar más que nadie, ni muy pronto ni muy tarde. En el momento oportuno, a los 30 años y con todos los objetivos y sueños cumplidos Abandona cuando ha visto que el esfuerzo ya no merecía la pena, cuando su rodilla derecha, que no acaba de recuperarse de la artroscopia sufrida a finales de año, ha dicho basta y cuando se ha dado cuenta de que ya se divierte más con los amigos que jugando al tenis.