Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
60 Cultura SÁBADO 22 4 2006 ABC FOLK- ROCK Dayna Kurtz Concierto de Dayna Kurtz. Lugar: Sala Clamores, Madrid. Fecha: 20 de abril UN PASO ADELANTE LUIS MARTÍN D esde finales de la pasada década, una generosa cantera de jóvenes intérpretes no ha dejado de suministrar valores a la escena del folk- rock americano. Y, más o menos, desde entonces, ésta tiene en la cantante Dayna Kurtz su máximo exponente de calidad. En estos días, esta encantadora mujer ha reaparecido en Madrid con un objetivo muy definido: presentar las canciones de su reciente álbum Another black feather Posiblemente sea ésta su mejor grabación hasta la fecha. Sus composiciones, cuanto menos, permiten a la artista un crecimiento escénico más cálido y sensible que las de otros repertorios. Ella afirma que son más intimistas, que el hecho de estar grabadas en el desierto de Arizona, las hace más humildes. Y, sin embargo, a mí me parece que están repletas de apostura, son un paso adelante. Dayna Kurtz rueda este material en directo sin el ropaje instrumental que luce el disco; tan sólo su guitarra acústica. Mucho mejor. Los arreglos de estudio no siempre son brillantes. Hay una hondura diferente, hermosa, en su voz quejumbrosa, aparentemente desgarbada, cuando se entretiene en sentir letanías tan sinceras como las de All over again y Hope she ll be happier Es canto sacado, en parte, de la tradición escuchada, y, también, repensado por ella. Ambas opciones lucen bien flanqueadas por el resto de un temario bien equilibrado y que entra sin dificultad en materia con una rúbrica inconfundible: ella misma. Música moral y brújula con un único problema: sabe a poco. DANZA Bendita Coreografía: Ramón Oller. Escenografía: Joan Jorba. Vestuario: Kathy Brunner. Iluminación: Erik Berglund. Principales intérpretes: M. C. García, E. Crehuet, A. Criado, S. Martín, S. Rouet, J. Caraben. Lugar: Centro Cultural de la Villa, Madrid. BERNARDA RUGOSA Y AFILADA JULIO BRAVO H ace ahora precisamente veinte años que Ramón Oller se presentó con su compañía, Metros, en Madrid, dentro de la I Semana de Danza Contemporánea (germen del actual Madrid en danza) Lo hizo en el Centro Cultural de la Villa, el mismo lugar en el que acaba de presentar su por ahora última creación, Bendita Lo ha hecho durante tres días, con un desangelado y semivacío patio de butacas; un hecho que debería hacer reflexionar a los responsables del festival Madrid en danza, porque el trabajo del coreógrafo barcelonés merece ser visto y aireado y no quedar ahogado entre otras decenas de convocatorias. Ramón Oller es, hoy en día, una de las más importantes personalidades de nuestra escena. No sólo es un excelente coreógrafo, sino un magnífico hombre de teatro, dominador de las tablas y perfecto conocedor de los recursos necesarios para atraer y conmover al público. Lo ha demostrado desde propuestas absolutamente diferentes, y lo sigue demostrando en Bendita que vio la luz hace unas semanas en Barcelona, y en la que Oller ha viajado hasta el mundo de García Lorca y su Bernarda Alba. La opresión y la falta de libertad son los dos pilares sobre los que construye Oller su coreografía, tejida con una extraordinaria sensualidad, en la que la destilada palabra de Lorca (expresada sólo a través del personaje de Poncia, magníficamente dicha por Elisa Crehuet) va enredando la tragedia. Con el sustento de sus excelentes bailarines, especialmente las cinco hijas y la madre de Bernarda (Sonia Martín, Tamara Soler, Joana Rañé, Susana García, Sandrine Rouet y Ana Criado) que realizan un derroche físico y emocional extraordinario, Oller compone una coreografía en constante crescendo su danza está llena de aristas, es rugosa y afilada, física y muy exigente. Bernarda- -que tiene el acento flamenco de M Carmen García- -se pasea como un totem omnipresente, como una presencia vigilante y aterradora, ciega de dolor. Todo el espectáculo, además, presenta una magnífica factura, desde la imaginativa escenografía de Joan Jorba hasta la banda sonora, donde el flamenco antiguo tiene un gran protagonismo.