Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
58 Cultura SÁBADO 22 4 2006 ABC Noche de letras y de teatro Mientras el mundo de la literatura se daba cita en el interior del CBA, por las calles de Madrid se daba cita el del teatro con motivo de la novena edición de la Noche de Max Estrella. A lo largo de ella se recorren los lugares más emblemáticos del personaje y de su creador Ramón del Valle- Inclán, del que se cumplen 70 años de su muerte. Un paseo por la memoria teatral que se inició en Casa Ciriaco, y que tuvo parada en la casa donde se suicidó Fígaro; en la morada del Padre de Segismundo, donde el autor Ernesto Caballero saludará a Calderón de la Barca; en la Chocaletería de San Ginés; en la Casa de Correos; en el TeatroEspañol o en la casa natal del autor de Luces de Bohemia (Ateneo de Madrid) para terminar en el Teatro Fernando de Rojas del Círculo. universo de los libros de caballería. Intercalados a estos ciudadanos anónimos, algunas caras conocidas contribuirán este fin de semana a revivir el mito. Entres ellos, políticos como Santiago Fisas, consejero de Cultura de la Comunidad de Madrid; Alicia Moreno, consejera de Cultura del Ayuntamiento; o Rafael Simancas, secretario general del PSOE de Madrid; la directora de la Biblioteca Nacional, Rosa Regás; el director Académico del Instituto Cervantes, Jorge Urrutia; el director de cine Basilio Martín Patino, el compositor Ramón Barce o actores como Manuel Galiana. Un libro universal requiere también de una lectura universal, por ello se realizarán numerosas conexiones por teléfono y videoconferencias desde puntos como Haití, Sofía, Costa Rica, Colombia, o varios centros penitenciarios. Pero el broche de oro lo pondrá Francisco Ayala, premio Cervantes en 1996, y que acaba de cumplir cien años. Ayala será el encargado de narrar la decadencia y muerte de Alonso Quijano. Sergio Pitol, junto a Carmen Calvo y Mercedes Cabrera, ayer, en el Círculo de Bellas Artes JULIÁN DE DOMINGO El Círculo de Bellas Artes inició ayer, como es tradición en los últimos diez años, la lectura continuada del Quijote, que en esta edición contará con dos lectores de excepción, dos premios Cervantes: el más reciente para abrirla, Sergio Pitol, y uno centenario para cerrarla, Francisco Ayala Dos Cervantes para un Quijote TEXTO: SUSANA GAVIÑA FOTO: JULIÁN DE DOMINGO MADRID. El de ayer, fue un día apretado para Sergio Pitol, que se sumaba a su azarosa agenda durante esta semana. Después de recibir el premio Cervantes de manos del Rey, seguida de la preceptiva comida oficial, con apenas la digestión hecha, el escritor mexicano fue el encargado de abrir la lectura continuada del Quijote, que como todos los años, desde hace diez, se viene celebrando en el Círculo de Bellas Artes, dentro de los actos que se organizan con motivo del Día del Libro. Pasaban unos minutos de las seis de la tarde, cuando el premio Cervantes, acompañado por otros ocho lectores, ocupó sus puesto en la sala de columnas para comenzar este maratón literario, que durará hasta el mediodía de mañana. Introducido por el presidente del Círculo de Bellas Artes, Juan Miguel Hernández- León, que hjzo las veces de maestro de ceremonias, y con el dulce acento que le otorga su tierra de nacimiento, Pitol pronunció las quizá más famosas palabras de la literatura universal: En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme... El escritor mexicano, que había abierto fuego con estas palabras, fue relevado a continuación por la ministra de Cultura, Carmen Calvo, que siguió la senda abierta por Pitol, por la que transitaron a continuación la nueva ministra de Educación y Ciencia, Mercedes Cabrera; el director de la Real Academia de la Lengua, Víctor García de la Concha; el director del Instituto Cervantes, César Antonio Molina, buen conocedor de este ritual, pues no en vano fue director del Círculo durante seis años; la viceconsejera de Cultura y De- portes de la Comunidad de Madrid, Isabel Martínez- Cubells; o el director general del Libro, Rogelio Blanco. Frente a estos militantes del mundo de la cultura, la frescura y nerviosismo de la joven Laura Amoretti Villa, ganadora del Concurso Escolar de Lectura 2005; y la profesionalidad de quien ha dedicado toda su vida a declamar la palabra, la actriz Asunción Balaguer. El protagonista, siempre el mismo, el Quijote, a quien además de escuchar también se pudo ver gracias a la pantalla situada detrás del estrado donde paralelamente a la lectura se proyectaron fragmentos de algunas de las pelí- culas que han abordado la figura del hidalgo. Desde el Quijote de Pabst, filmado en 1923 en blanco y negro, pasando por el inacabado por Orson Welles o el rodado por Rafael Gil en 1948. La ronda de lectores conocidos dio paso a los anónimos, aquellos que sentados en la espaciosa sala de columnas esperaban su turno. Lectores de toda condición y procedencia cuyos acentos, como el caribeño, le otorgaron un toque de exotismo a la lectura... Hombres, mujeres, jóvenes, ancianos o niñas con el uniforme escolar... Todos, con sus diferencias, vivieron un momento común: sumergirse durante unos minutos en el La lectura se puede seguir por internet: www. archivodigital. cervantes. es directo c 2. htm El dueño de las cartas de Unamuno rechaza el requerimiento de Cultura para entregarlas ABC CÓRDOBA. Manuel Villén, propietario de las cartas de Miguel de Unamuno cuya subasta prevista para el 27 de marzo pasado fue suspendida por la firma madrileña Durán a petición del Ministerio de Cultura, ha rechazado el requerimiento de entrega que le ha efectuado este organismo y la Universidad de Salamanca. En su contestación a los dos requerimientos, Villén, que reside en Córdoba, reitera la legitimidad de su posesión sobre las cartas durante los últimos 37 años, y niega las insinuaciones que se recogen en ambos documentos por los que las cartas de mi propiedad podrían haber sido objeto de adquisición ilícita En el cruce de correspondencia entre Cultura y la Universidad salmantina y Manuel Villén, al que ha tenido acceso Efe, los reclamantes argumentan que las cartas de Unamuno son de titularidad del Estado según una Orden Ministerial de 1967, por la que se adquirieron las cartas, manuscritos, muebles y otros objetos y recuerdos íntimos de D. Miguel de Unamuno Frente a ello, Villén defiende que las cartas autógrafas me fueron donadas en 1969 por doña Felisa de Unamuno, hija de don Miguel de Unamuno y heredera suya, en reconocimiento a mi esfuerzo personal como recopilador y editor de la obra completa de su padre Esta donación, argumenta, ha sido conocida a lo largo de las últimas cuatro décadas y ha permitido su consulta, investigación y estudio en mi domicilio sin que ni por Cultura ni por la Universidad de Salamanca se haya realizado hasta ahora reclamación alguna. Por ello, Villén esgrime que se trata de una propiedad y posesión absolutamente pacíficas por lo que son aplicables las disposiciones civiles en esta materia, incluidas las reglas de prescripción adquisitivas de los bienes muebles al tiempo que pone en duda la existencia de la Orden Ministerial aludida por los reclamantes, ya que su publicación no ha podido ser constatada