Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC SÁBADO 22 4 2006 Sociedad 53 Religión ELÍAS ROYÓN Provincial de España de la Compañía de Jesús La Iglesia en España tiene el reto de hacer creíble el Evangelio en una cultura descreída MADRID. Las quinielas no son reales. No haga caso a esos rumores responde Elías Royón, provincial de la Compañía de Jesús en España, cuando se le pregunta por las informaciones que hablan de él como sucesor de Peter- Hans Kolvenbach al frente de los jesuitas en el mundo. A sus 69 años, Royón se encuentra inmerso en el Año Jubilar de la Compañía, que hoy celebra la festividad de la orden masculina más importante de la Iglesia, formada en la actualidad por 20.000 miembros. ¿Cómo está viviendo la Compañía de Jesús este Año Jubilar? ¿Cuál es su importancia? -Estamos organizando actos para celebrar el Año Jubilar de San Ignacio de Loyola, del Beato Pedro Fabro y de San Francisco Javier; desde congresos y semanas teológicas hasta peregrinaciones, conferencias, exposiciones y encuentros juveniles, sobre inculturación, diálogo interreligioso, y la relación entre evangelización y compromiso por la vida digna y la justicia... -Los ejemplos de estos tres jesuitas, ¿son válidos en la sociedad y en la Iglesia actuales? -Los santos siempre son significativos. Dejan huellas para todos los tiempos, porque son hombres y mujeres que han vivido muy en Dios y, por eso, abiertos al ser humano. Ignacio estuvo convencido de la necesidad de vivir la vida como vocación. Para él, la oración no impedía, sino que invitaba a encarnarse en la realidad y a comprometerse con ella desde el espíritu del Evangelio. Javier es el peregrino apasionado por llevar el Evangelio a nuevos países, por abrir la fe a nuevas fronteras y culturas. Finalmente, Fabro es el hombre del consejo y la acogida, que recorre la Europa del siglo XVI alternando su presencia en las controversias teológicas con los protestantes con dar los Ejercicios Espirituales y oír confesiones a grandes y pequeños. ¿Cuál es la situación de la Compañía en España? ¿Es cierta la crisis de la que se habla? -Llevamos demasiado tiempo hablando de crisis, casi desde el Concilio, pero no sólo referida a la Compañía. También se ha venido a afirmar que están en crisis la Iglesia, la sociedad, la cultura, la vida religiosa, la familia... Si se identifica con cambio, no le puedo negar que la Compañía ha pasado o está en una crisis, que debe ser interpretada dentro de nuestro contexto eclesial, social y cultural. A Dios no se le responde anclados en el pasado, sino mirando muy atentamente el presente. Eso está unido a poner en duda lo que se hace y cómo se hace, lo que lleva consigo una El responsable de la Compañía de Jesús en España apunta que los jesuitas no viven en monasterios, están desplegados por el mundo La orden celebra hoy el día grande de su Año Jubilar TEXTO: JESÚS BASTANTE FOTO: ERNESTO AGUDO El provincial asegura que a Dios no se le responde anclados en el pasado cierta inseguridad que a veces nos da miedo. La Compañía en España está afrontando el reto de una renovación en fidelidad creativa No se trata de cambiar por cambiar, sino de dar respuesta a las necesidades y urgencias de una sociedad sometida a una transformación frenética. En esta renovación se encuadra la reestructuración de nuestras provincias jesuitas, con la que, teniendo en cuenta la disminución de los efectivos, buscamos prestar a la Iglesia y a la sociedad el mayor y mejor servicio posible. -En 2008 se ha convocado una Congregación General de la Compañía. ¿Por qué? -El padre Kolvenbach cumplirá 80 años de edad y 25 como General de la Compañía en 2008. Ha creído que tales BENEDICTO XVI Martini dijo que el Papa nos tenía reservadas sorpresas. No se equivocó ETA La tregua ha suscitado esperanza. Todos debemos ser protagonistas del proceso de paz EL FUTURO DE LA COMPAÑÍA No se trata de cambiar por cambiar, sino de dar respuesta a las necesidades de una sociedad frenética circunstancias avalan la decisión de presentar su renuncia. Creo que es una decisión acertada, y así la han juzgado el Papa y todos los provinciales a los que ha consultado. ¿Qué retos tendrá que afrontar su sucesor? -Habrá que esperar a la próxima Congregación General, pero diría que tendrá que afrontar todo lo relacionado con una formación y una organización institucional lo más adecuadas posible para realizar la misión en un mundo globalizado, marcado por las desigualdades insoportables entre ricos y pobres y, en Occidente, por la secularización y la increencia. En diciembre, los provinciales indicaron algunos temas, como las nuevas estructuras interprovinciales de gobierno, la colaboración con los laicos, la formación... -Se acaba de cumplir un año de Pontificado de Benedicto XVI. ¿Qué valoración realiza de él? -A los pocos días de la elección de Benedicto XVI, el cardenal Martini decía que el nuevo Papa nos tenía reservadas no pocas sorpresas No se equivocó. Le recuerdo la última: su encíclica Deus caritas est Muchos comentaristas habían esquematizado la personalidad del cardenal Ratzinger como un intelectual frío, obsesionado con la ortodoxia. No es ése el Papa que sale a relucir en su primera encíclica, tan centrada en un tema que nos remite a la esencia misma de Dios y a lo más nuclear de la persona: el amor. ¿Qué espera el Papa de ustedes? -La Compañía tiene una relación muy especial con la Santa Sede. Los Papas nos han confiado misiones particulares a lo largo de nuestra historia. Pablo VI, en 1965, encomendó a la Compañía hacer frente al ateísmo. Juan Pablo II, nada más caer el comunismo, nos pidió hacernos presentes en Albania y Rusia. Hace unas semanas, Benedicto XVI recibía en audiencia a los redactores, todos jesuitas, de La Civiltà Cattolica considerada la voz oficiosa de la Santa Sede. En ambas ocasiones, Benedicto XVI se ha referido a este servicio de plena dedicación a la Iglesia y al Romano Pontífice de los jesuitas. ¿Cómo afrontan los retos de hoy: la sexualidad, la bioética, la globalización, el conflicto entre civilizaciones, las diferencias norte- sur? -El primer paso para afrontar los retos está en saber mirar el mundo desde Dios. Bastantes de los retos que la Iglesia tiene planteados hoy pertenecen al diálogo fe- cultura y fe- ciencia. Se trata de un terreno difícil, que supone una (Pasa a la página siguiente)