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28 Internacional SÁBADO 22 4 2006 ABC Los chiíes de Irak proponen a un nuevo primer ministro para desbloquear la crisis Al- Yáfari sería sustituido por Al- Maliki, su lugarteniente en el partido islamista Al Dawa ABC BAGDAD. La alianza de partidos religiosos chiíes de Irak eligió ayer a Yawad al- Maliki como candidato al puesto de primer ministro en sustitu- Yawad al- Maliki, en una reciente comparecencia ante la prensa POOL ción de Ibrahim al- Yáfari, quien había sido vetado por las organizaciones kurdas, suníes y chiíes laicas. Con esta propuesta se intenta superar el bloqueo político que ha sufrido el país durante meses en los que la violencia no ha dejado de exacerbarse. Al- Maliki, no obstante, es el número dos del partido Al Dawa, al que pertenece Al- Yáfari. En apariencia, por tanto, parece una opción de continuidad. Eso sí, la tenaz oposición a Al- Yáfari ha conseguido hacerse con su cabeza. Y por otro lado, en el disgregado panorama político iraquí cualquier cambio personal supone un nuevo rumbo político, ya que es difícil encontrar a dos personalidades que compartan un amplio número de puntos de vista. Procedente de la ciudad de Hilla, capital de la conflictiva provincia de Babilonia- -de población mixta chií y suní- Al- Maliki, de 56 años, es un doctor en lengua árabe que se exilió en los años ochenta, cuando fue prohibido el partido islamista Al Dawa por Sadam Husein. Apoyo suní Si la candidatura de Al- Maliki no es bloqueada por los demás partidos, se confía en llegar a un rápido acuerdo para los demás puestos clave de poder: presidente y vicepresidentes de la república, así como presidente del Parlamento y sus adjuntos. En tal caso, el nuevo presidente de Irak podría elegir al primer ministro y confiarle la formación de Gobierno en un plazo de treinta días. Ésta también será una tarea muy compleja y delicada, ya que se desea formar un gobierno de unidad que intente cerrar la actual brecha social y legitimar el régimen sobre un nuevo consenso. Una vez más aparecerán entonces las cuestiones en discordia: la de si se fija o no una fecha para la salida de las tropas extranjeras, la de la integración de los suníes o la de la participación de los seguidores del clérigo chií antiestadounidense Moqtada alSadr. De momento, la primera reacción ha sido esperanzadora. La principal coalición suní dio ayer la bienvenida a la la designación de Al- Maliki, y así se lo hizo saber a la coalición chií. Para que Al- Yáfari- -y sus partidarios- -diese su brazo a torcer han sido necesarios meses en los que se han multiplicado las presiones internacionales y en los que varias veces el propio presidente Bush debió terciar para instar a los partidos a formar rápidamente un gobierno de unidad nacional. El bloqueo político ha facilitado un continuo crecimiento de la violencia, que ayer proseguía al margen de los vaivenes políticos.