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24 SÁBADO 22 4 2006 ABC Internacional El Rey de Nepal cede a las protestas populares y devuelve el poder a la oposición Gyanendra insta a sus adversarios a nombrar un primer ministro para dirigir el Gobierno b Catorce meses después de dar un golpe de Estado, el monarca no ha podido resistir la presión de las multitudinarias y violentas manifestaciones en su contra PABLO M. DÍEZ. CORRESPONSAL PEKÍN. Después de dos semanas de una huelga general que ha colapsado al país y de masivas y violentas protestas, el Rey Gyanendra de Nepal cedió ayer en el pulso que mantenía con la oposición, formada por una alianza de siete partidos políticos. Devolvemos el poder ejecutivo del país al pueblo anunció el soberano en un discurso televisado, en el que pidió a sus adversarios que recomienden cuanto antes un nombre para el puesto de primer ministro que tendrá la responsabilidad de dirigir el Gobierno Además, el Monarca, que protagonizó un golpe de Estado al cesar al Ejecutivo en febrero del año pasado, reclamó la activación de los cuerpos representativos a través de elecciones lo antes posible Con este compromiso con la democracia multipartidista y la Monarquía constitucional el Rey Gyanendra no sólo pretende restaurar la paz y el orden sino también salvar su cabeza por el estrepitoso fracaso de su gestión tras deponer de un plumazo al Ejecutivo anterior. Más de 12.000 muertos Amparándose en que dicho gabinete no había logrado acabar con la guerrilla maoísta, cuya lucha por instaurar una república en Nepal se ha cobrado más de 12.000 vidas desde 1996, el soberano se hizo con el poder absoluto con la promesa de devolver la paz a este pequeño país de 27 millones de habitantes, enclavado en el Himalaya entre China y la India. Durante los 14 meses transcurridos desde entonces, Gyanendra no sólo no ha cumplido su palabra, sino que se ha quedado solo por su política autoritaria y represiva. De hecho, el Rey ha perseguido a la oposición, ha sido incapaz de derrotar a los guerrilleros liderados por Prachanda, ha censurado a los medios de comunicación, se ha ganado la repulsa popular y, por último, se ha encontrado con el rechazo de la comunidad internacional. La gota que colmó el vaso fue su negativa a convocar elecciones este año, tal y como le demandaban sus adversarios. Por ese motivo, los siete partidos opositores han conformado una unión que, apoyada por la guerrilla maoísta, declaró el pasado día 6 de abril la guerra económica al monarca al convo- Manifestantes contra el Rey Gyanendra hacen una fogata en una calle de la ciudad de Kalanki, al oeste de Katmandú AP El país en cifras CHINA Nepal INDIA Tibet C H I N A NEPAL Hi ma la ya Tibet Katmandú I N D I A Nombre oficial: Reino de Nepal Capital: Katmandú Superficie: 140.800 km 2 (España tiene 505.000) Población: 27.184.463 (2005) Alfabetización: 27,5 (40,9 de los hombres, 14 de las mujeres) Religión: Hinduismo (86,2 budismo (7,8 islam (3,8 Gobierno: Monarquía parlamentaria surgida del golpe de febrero de 2005. Moneda: 82,20 rupias 1 euro PNB: 1.123 euros (estimación 2000) Industria: Turismo, alfombras, telas y tejidos, harinas, artículos de yute, azúcar, aceites vegetales, tabaco, cemento. quiera las órdenes de disparar a matar que tenía el Ejército, que se han cobrado ya la vida de 14 personas, han frenado a los descontentos con Gyanendra, que esta semana se han echado a las calles. Así, 100.000 personas marcharon el jueves por los alrededores de Katmandú en una jornada decisiva para derrotar al soberano. Tras su anuncio de ceder el poder, se abre una etapa de incertidumbre en este pobre Estado del Himalaya, que ha visto cómo su principal fuente de ingresos, el turismo, se reducía a la mitad en el último lustro y donde la renta per cápita anual es sólo de 173,46 euros. Miseria generalizada Con un 40 por ciento de la población viviendo en la miseria (el 95 por ciento de los nepaleses son agricultores, la inmensa mayoría pobres) los opositores a Gyanendra pueden aprovechar este descontento social para soslayar su propia incapacidad de derrocar definitivamente a la Monarquía en Nepal. No en vano, el Rey ya salió airoso cuando, en octubre de 2002, también depuso al entonces primer ministro y se encontró con fuertes protestas callejeras, pero se creció ante ellas. Además, nadie en Nepal ha olvidado que Gyanendra ascendió al Trono en 2001 después de una extraña matanza palaciega en la que su sobrino, y heredero a la Corona, asesinó a su padre, el soberano Birendra, y a otros ocho car una huelga general indefinida que dura hasta hoy. Con la nación paralizada y la capital, Katmandú, al borde del desabastecimiento de alimentos y combustible, el soberano respondió al envite de sus adversarios imponiendo el toque de queda para impedir las masivas manifestaciones en su contra. Pero ni si-