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ABC SÁBADO 22 4 2006 Nacional 17 Moratinos no cree un error el planteamiento de las relaciones con Venezuela var nuestra labor de Gobierno lo mejor posible, pero creo que siempre con respeto y admiración mutuos. -Le parece normal que, a mitad de legislatura, el presidente del Gobierno lleve cuatro meses prácticamente sin salir de España, con la excepción de Berlín y de las obligadas cumbres europeas de Bruselas? ¿No perjudica eso la imagen exterior de España? -La imagen de España es cada vez más potente. Somos la octava economía del mundo y en estos momentos el modelo político español es uno de los mas admirados. El problema que tenemos es precisamente de agenda. Nos vemos obligados a ir limitando las visitas a España de jefes de Estado y de Gobierno y los desplazamientos al exterior por una agenda muy intensa del presidente del Gobierno, que es el gran timonel de la política exterior. ¿Pero no le parece que es algo extraño que esté tanto tiempo sin salir de España? -Bueno, ahí está el viaje a Alemania, luego irá a Viena a la cumbre UE- América Latina y hay citas importantes inmediatamente antes de eso: una cumbre de países del Caricom en Madrid y la visita de la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, a España. Hay una agenda muy intensa y se verá en lo que queda del año en viajes al exterior y en muchas visitas a España. El secretario general de la ONU ha estado en tres ocasiones en España. Eso no había ocurrido nunca. Él es el máximo responsable de la paz y seguridad internacional y ha escogido España como lugar donde reunirse con todos los jefes de agencias y organizaciones de las Naciones Unidas para reconocer el gran prestigio que tiene nuestro país en las relaciones internacionales. -Pero ahora que Alemania y sobre todo Francia, pasan por momentos bajos, ¿no se ha perdido la ocasión para que España hubiera tratado de desarrollar, en su medida, un papel de impulsor de los motores de la Unión Europea? -No se está perdiendo la ocasión. Cada cosa tiene su momento y el presidente sabe medir esos momentos políticos. Este es un año de reflexión, tras el mandato del Consejo Europeo del pasado mes de junio, y le puedo asegurar que España estará en la vanguardia de la nueva resurrección de ese impulso europeo. Pero no se puede olvidar que hasta las elecciones presidenciales en Francia en el primer semestre de 2007, no habrá nuevo impulso del proyecto europeo. Estamos elaborando el proyecto europeo del siglo XXI y la propuesta española servirá para crear un núcleo duro de reflexión. El énfasis español se verá reconocido. ¿Es normal que, después de dos años de Gobierno, siendo Estados Unidos un país aliado, no se haya producido un encuentro formal entre Zapatero y Bush, o que la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, no haya venido aún a España? -Zapatero siempre ha dicho que en las conversaciones con Bush ha mantenido el respeto, pero también la firmeza en sus posiciones. Hemos ido demostrando que la relación con Estados Unidos es buena y firme, la de un socio y aliado esencial. Yo tengo bastantes contactos con Condoleeza Rice. Le acabo de enviar una carta para iniciar un dialogo en materia africana, un tema que hasta ahora no habíamos abordado entre Estados Unidos y España y que nos interesa a ambos. Y hemos compartido temas como la Alianza de Civilizaciones o Latinoamérica, donde tenemos un diálogo mucho más intenso y una gran colaboración; además de la lucha contra el terrorismo, donde se ha producido una cooperación ejemplar entre los Servicios de Inteligencia y el Ministerio del Interior. La vuelta atrás en la política de la UE con Cuba es impensable -En junio, la UE revisará su política común hacia Cuba. Después de que, a instancias del Ejecutivo español, se levantaran las sanciones, hubo algunas liberaciones de disidentes presos en la isla, pero hace ya más de un año que eso no sucede y la mayoría de los que forman parte del grupo de los 75 opositores, continúa en la cárcel. Además, algunos países europeos, como la República Checa, han tenido problemas con el régimen castrista. ¿Piensa que se puede producir una vuelta atrás en las decisión tomadas por los Veinticinco? -La vuelta atrás en la política de la UE es impensable. Pero Cuba debería tomar en consideración que debe dar un paso hacia adelante y que, si hace un gesto positivo, nosotros podemos mejorar sus relaciones con la UE. Estamos en contacto con las autoridades cubanas para ver si puede mejorar las relaciones globales. Veremos cómo se desarrolla la reunión de Viena. -También esperaba el Gobierno que, como fruto de ese gesto de la Unión Europea, se pudiera reabrir el Centro Cultural Español de la Habana, cerrado por Castro... -Nosotros lo incluimos en la agenda bilateral. Es cuestión de tiempo. Llevamos sólo dos años y comparada la política del 2002 y 2003 con la del 2004 y 2005, los resultados han sido mejores porque con aquélla no hubo ninguno. El que podamos conseguir más dependerá del diálogo y de que podamos trabajar juntos. -Usted dijo, tras reunirse con Condoleeza Rice en Washington hace ya más de un año, que no había ya problemas para que se pudiera producir esa entrevista. Sin embargo, no se ha producido. ¿Ha pedido Zapatero esa reunión? -No, no se ha pedido. Pero nosotros estamos dispuestos y corresponde a Estados Unidos decir si desea o no que se produzca. Nosotros cumplimos con nuestra obligación de aliados firmes y sólidos. Somos amigos del pueblo y de la Administración norteamericana y queremos las mejores relaciones. Llevamos un calendario y se van cumpliendo las etapas. Luego, corresponderá al presidente Bush decir si tiene interés o no lo tiene en la entrevista. ¿Cree que Washington podría levantar en algún momento el veto a la venta de aviones a Venezuela? -No lo sé. Han dicho que no y nosotros consideramos que es un error porque no se trata de ningún tipo de cooperación militar o defensiva o que quiebre el equilibrio de fuerzas en esa parte del mundo. Es un error por parte de la Administración norteamericana impedir la transferencia de tecnología. Las gestiones las lleva directamente la empresa para ver cómo disponer de esa tecnología y que se pueda cumplir el contrato. ¿Considera que fue una equivocación el planteamiento por España de esa venta a Venezuela? -No creo que haya sido una equivocación, porque lo que se ha demostrado es que se ha conseguido uno de los objetivos del Gobierno, que era mejorar las relaciones entre Venezuela y Colombia. Además, seguimos teniendo capacidad de interlocución con Chávez, lo que nos permite apoyar la institucionalización democrática y contemplar con interés las próximas elecciones presidenciales en Venezuela para que se lleven con las máximas garantías. -Después de las detenciones de directivos de Repsol practicadas en el país tras el triunfo de Evo Morales, ¿hay peligro para las empresas españolas en Bolivia? -Morales quiere que haya un diálogo con las empresas y un reconocimiento de la soberanía de los recursos naturales. Y tiene la voluntad de que las empresas españolas- -y Repsol en particular- -sigan en Bolivia. El Gobierno español, en cualquier caso, está atento a algunos movimientos que no son siempre muy claros, y a evitar que haya sorpresas. Hemos pedido a Morales que en todo momento se mantenga el diálogo a nivel gubernamental y con las empresas. -En las negociaciones sobre Gibraltar, la oposición le acusa de haber logrado que se envalentonen las autoridades gibraltareñas... ¿Se van a ver pronto resultados? -Las cosas van bien. Hemos evitado, a través de una nueva relación con el Reino Unido y del Foro de Diálogo en el que participa también Gibraltar, tener una crisis mayor en la cuestión de la reforma constitucional sobre la colonia, que no era un asunto que pudiera controlar España. Pero ahí se han respetado nuestras líneas rojas, gracias a un clima constructivo. El Foro producirá resultados y esperamos que sea lo más pronto posible.