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16 Nacional SÁBADO 22 4 2006 ABC MIGUEL ÁNGEL MORATINOS Ministro de Asuntos Exteriores No creo que la opción militar contra Irán esté en la mente de ningún líder de Occidente Con la tranquilidad que da saberse confirmado en su puesto por el presidente del Gobierno, pese a que muchos le situaban como fijo para caer en la primera crisis, el jefe de la diplomacia española intenta suplir con una intensa actividad la escasez de salidas al exterior de Zapatero TEXTO: LUIS AYLLÓN FOTO: EFE MADRID. La cantidad de compromisos que se agolpan en la agenda del ministro de Asuntos Exteriores obliga, aunque cueste creerlo, a que esta entrevista tenga que realizarse muy lejos de su Departamento, cuando su avión vuela sobre el Mar Rojo, durante una gira por Yemen y Omán. Al término de esa gira conoce la última propuesta del secretario general de la ONU, Kofi Annan, sobre el Sahara. ¿Qué opinión le merece que proponga conversaciones directas entre Marruecos y el Frente Polisario? -Estamos muy satisfechos porque el secretario general hace suyas las posiciones que España viene defendiendo desde hace dos años. Su iniciativa nos satisface también porque expone la importancia de imprimir una nueva dinámica a la gestión del contencioso, lo que supondría la recuperación del protagonismo de las Naciones Unidas; y porque propone que se establezcan negociaciones con el objetivo de lograr una solución justa, duradera y mutuamente aceptable, que incluya la autodeterminación del pueblo del Sahara Occidental. El Consejo de Seguridad tiene ahora que pronunciarse y, si acepta la propuesta del secretario general, se abrirá una fase nueva consistente en un diálogo estructurado entre las partes en el marco de las Naciones Unidas, sobre la base de la legalidad internacional y con una participación de los países vecinos e interesados. -Si son ciertas las informaciones que hablan de una actitud de Jacques Chirac poco colaboradora con España durante la crisis de Pereji, ¿se puede ir de la mano de Francia en la relación con Marruecos? -Se dicen muchas cosas, no todas ellas ciertas. Lo que está claro es que hay que ir con los países que tienen influencia en la zona para construir juntos una relación entre el Magreb y la UE. Lo que no se puede es seguir atizando políticas del siglo XIX. Eso es algo que no acaba de entender el PP. Estamos ya en el siglo XXI, y si queremos seguridad para España debemos estabilizar el norte de África. Para eso hay que tener sintonía con los principales actores. No se puede ignorar la influencia en la zona de Francia, que, además, comprende cada vez más el papel de España en la región. Tenemos que trabajar juntos y lograr que el mensaje de todos sea el mismo, es decir, que cuando un ministro español o un ministro francés vayan a Argel o a Rabat transmitan el mismo mensaje. -Pero da la impresión, a veces, de que el Gobierno evita cualquier cosa que pueda molestar mínimamente a Marruecos. Por ejemplo, en la tibia reacción cuando se ha impedido a una decena de delegaciones autonómicas visitar El Aaiun, optando por una futura visita de una delegación del Congreso de los Diputados organizada de común acuerdo con las autoridades marroquíes... -Bueno, su propio periódico señaló que, gracias a la presión del Gobierno, Mohamed VI puso en libertad a manifestantes saharauis del Aaiun. Nosotros no hacemos la vista gorda ante Marruecos. Todo lo contrario. Lo que hacemos es aprovechar la buena relación que tenemos con Rabat para mejorar la situación de los derechos humanos y buscar una solución para el Sahara. En cuanto a las delegaciones autonómicas, el Gobierno lo que hizo es facilitar un principio de acuerdo. Luego, corresponde al Parlamento español decir si sigue interesado o no en la visita. -Con las condiciones puestas por Marruecos parece que no van a ir... -Yo no conozco que haya habido condiciones, pero, en cualquier caso, nosotros estamos por facilitar esos contactos. Y lo que dijimos es que era mejor organizar una visita con capacidad de actuación que esas visitas que se organizaban cada fin de semana sabiendo que no iban a ser autorizados a entrar en el Sahara. ¿Qué hará el Gobierno español si, ante la actitud que mantiene el régimen de Teherán, Estados Unidos decide invadir Irán? -No creo que ahora la opción militar esté en la mente de ningún líder occidental. Lo que hace falta es seguir reclamando con firmeza y unidad a las autoridades iraníes que cumplan con sus obligaciones en materia de cooperación nuclear. Ahora hay que concentrarse en el diálogo y en la negociación diplomática para evitar entrar en una SAHARA Estamos muy satisfechos porque, con su última propuesta, el secretario general de la ONU hace suyas las posiciones que España viene defendiendo desde hace dos años MARRUECOS Nosotros no hacemos la vista gorda con Marruecos. Todo lo contrario, Lo que hacemos es aprovechar la buena relación con Rabat para mejorar la situación de los derechos humanos ACTIVIDAD EXTERIOR La imagen de España en el exterior es cada vez más potente. El problema que tenemos es precisamente de agenda, porque debemos ir limitando las visita a España de jefes de Estado y de Gobierno RELACIONES CON EE. UU. Hemos demostrado que la relación con Estados Unidos es buena y firme, la de un socio y aliado esencial. Corresponde a Bush decir si tiene interés o no en una entrevista con Zapatero. Nosotros no la hemos pedido VENEZUELA Es un error por parte de la Administración norteamericana impedir la transferencia de tecnología estadounidense para la venta de los aviones españoles a Venezuela secuencia que llevara a imaginar a largo plazo otro tipo de opciones. Pero yo creo que, hoy por hoy, la opción militar esta fuera de lugar. -Tras esta gira, usted acompañará a los Reyes a Jordania y antes se va a reunir con el primer ministro israelí y con el presidente de la Autoridad Nacional Palestina. ¿Qué salida ve hoy al conflicto palestino- israelí, después de la actitud que está mostrando el Gobierno de Hamas? -La situación es de enorme preocupación. La comunidad internacional no puede mantenerse cruzada de brazos, porque el problema está en el corazón de la inestabilidad en todo Oriente Próximo. Entre todos tenemos la responsabilidad de reconducir el proceso de paz, que desgraciadamente ya no está ni en la agenda internacional. Hay que exigir a Hamas que asuma su gobierno y evite los actos terroristas. Y debemos pedir a todas las partes que se vuelva a introducir algo de esperanza a través de la Hoja de Ruta o de cualquier otra iniciativa nueva que ponga otra vez la paz y la negociación como objetivos esenciales. -Muchos pensaron que en la primera crisis de Gobierno usted sería uno de los ministros llamados a salir. Sin embargo, no ha sido así. ¿Se siente usted reforzado en su tarea? -Lo que se ha reforzado es la cohesión del Gobierno de Zapatero y yo asumo el compromiso de seguir contribuyendo a cumplir el programa electoral del PSOE, como se está haciendo, párrafo por párrafo. -Después de sus muchos roces, ¿se siente aliviado por la salida de José Bono del Gobierno? -No. Nosotros tenemos unas relaciones muy intensas desde antes de prometer el cargo, cuando, con la responsabilidad que teníamos entonces en un periodo de interinidad, se planificó la salida de Irak. Entonces trabamos una relación muy intensa. Luego, lógicamente, cada uno hemos tratado de lle-