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ABC VIERNES 21 4 2006 71 Toros FERIA DE ABRIL Un toro de rabo, y no era de Victorino Real Maestranza de Sevilla. Jueves, 20 de abril de 2006. Quinta corrida. Lleno de no hay billetes Toros de Victorino Martín, bien presentados salvo el 6 que fue devuelto; en general con escaso poder y fuerza; especialmente nobles 2 y 3 el 4 más encastado; un sobrero de José Luis Pereda (6 bis) extraordinario. Pepín Liria, de rioja y oro. Dos pinchazos y estocada corta atravesada (palmas) En el cuarto, estocada tendida y atravesada. Aviso (oreja) Luis Miguel Encabo, de azul pavo y oro. Estocada (saludos) En el quinto, pinchazo, pinchazo hondo bajo y se echa (silencio) El Cid, de grana y oro. Estocada atravesada (saludos) En el sexto, estocada atravesada. Aviso (oreja) ZABALA DE LA SERNA SEVILLA. Un toro extraordinario, y no fue de Victorino. Un toro de bandera, y no fue de Victorino. Un toro de Pereda para cortarle los rabos, y no era de Victorino. Victorino le ha perdido el norte a su ganadería. Antes se decía que Victorino tenía la ganadería en la cabeza o en la mano. Hoy en día ni la tiene en la cabeza ni la tiene en la mano. No es normal que se repitan corridas de tan distinta línea dentro de un mismo encaste. No es normal lo que va de una corrida mala y sin humillar de Valencia, dura y casi sin humillar de Castellón, y ésta, chochona, noble y blanda, con un sexto toro impresentable, que dio paso al sobrero de Pereda. Un toro de bandera. El Cid, cuando el sol se ponía por Camas, la noche se cernía y los ánimos se apagaban, se encontró con el susodicho ejemplar, que se abría en cada capotazo, en cada muletazo, con una nobleza supina, lo que se llama taurinamente haciendo el avión. Tanto se abría que no era menester que Cid torease con tanto hueco. Bien, pero con mucho hueco, excesiva distancia para que los oles no acabasen de rugir como el sobrero merecía. La oreja no se la niega nadie. Nadie se la puede negar. Mas, sin duda, ese embraguetarse de verdad con el toro, de traérselo a la cadera, ese embrocarse como las viejas escrituras de don Juan Belmonte mandarían, no surgió. Pese al brindis a Emilio Muñoz, el más belmontino de cuantos toreros del último cuarto del pasado siglo haya habido. Este Cid de Salteras barría la arena, pero la barría siempre fuera de la jurisdicción cruzada que hubiera merecido su oponente para relanzar una faena memorable. Momentos y momentos que no justifican que en este momento, con todo a favor, El Cid no arrasase con un toro así. De los que en mi época de los once años motivaron la reaparición de Chenel y Manolo Vázquez. La victorinada, o lo que se suponía que iba a ser una victorinada, defraudó. Aunque tampoco los toreros anduvieron a la altura de semejante nobleza, especialmente Encabo con el segundo y El Cid con el tercero. Toros muy fáciles, tan fáciles que no hacía falta tanta educación, tanta cortesía, tantas buenas formas sin romperse ni arreba- Extraordinario derechazo de El Cid con un sobrero de bandera de José Luis Pereda tarse. El toreo es arrebato, es sentirse, es venderse, y a la par vender el producto. La corrección que se quede para las mesas de los restaurantes de alto estandin. Si a Ruiz Miguel le hablasen de que los victorinos se dejaban así, y tanto, reaparecía para quitarse los sinsabores, las amarguras, las luchas, los sudores, de las alimañas de antañazo, que recordaban a lo de Escudero Calvo, duro pedernal de los sesenta. Victorino le ha perdido el pulso a su ganadería. No puede haber tanta diferencia entre las corridas levantinas y ésta, y ni en aquéllas ni en las de ahora ha respondido a lo que se le exige de bravura a quien es considerado como el mejor ganadero de los últimos cua- DÍAZ JAPÓN CONCURSO PÚBLICO PARA LA CONTRATACIÓN DE EJECUCIÓN DE OBRAS DE CONSTRUCCIÓN DE VIVIENDAS CON PROTECCIÓN PUBLICA DE PRECIO LIMITADO N Expediente: 41102 06 ON Ejecución de Obras de Construcción de 23 Viviendas con Protección Pública de Precio Limitado, Garajes y Trasteros en la promoción VALLECAS ENSANCHE 26 PARCELA 6.52 L, situada en la calle Provisional Ensanche de Vallecas Setenta y Cuatro n 10 al 54 (56 garaje) calle Provisional Ensanche de Vallecas Cuatro n 365 (garaje) en el Distrito de Vallecas Villa. Precio licitación: 3.544.333,31 (I. V. A. incluido) Plazo de ejecución del contrato: 16 meses Clasificación exigida: C 2 f Empresas Nacionales Empresas no españolas de Estados miembros de la UE acreditarán solvencia financiera, económica y profesional, además de su inscripción en el Registro Profesional o Comercial del indicado Estado miembro. Información, sólo constructoras: 91 480.01.15 Dirección: Nueva Edificación y Mantenimiento de la EMVS de Madrid. calle Palos de la Frontera 13. Presentación de ofertas: El día 17 de Mayo de 2006, en horario de 9 a 12 horas, en la calle Palos de la Frontera 13, 3 planta, Dirección de Servicios Jurídicos del Área de Suelo y Gestión Urbanística. Apertura Pública de Ofertas Económicas: 13 horas del 19 de Mayo de 2006. El importe de este anuncio corre a cargo del adjudicatario. Madrid, 21 de Abril de 2006. renta años, que cumple en 2006 como máxima figura. Punto y aparte merece Pepín Liria. Gustará más o gustará menos, pero nadie le quita el pulso encastado con el toro más encastado de toda la corrida, que fue el cuarto. Liria se lo pasó por las espinillas para arrebatarle una oreja, en series cortas pero intensas, vibrantes, casi todas sobre la mano derecha. Transmitió emoción a los tendidos, quizá por olvidarse de tanta compostura. No es Pepín un estilista, mas es un tío bragado y curtido en cien mil batallas. Ahí les ganó la pelea a sus conservadores compañeros de cartel con sus correspondientes y sobones victorinos, que no estuvieron mal, los compañeros, digo, sencillamente correctos, como buenos profesionales que son, como buenos muleteros: saludos y saludos. Muchas gracias. El veterano diestro de Cehegín se había topado ya con el victorino reservón que abrió plaza con cortos viajes, sin romper nunca hacia delante; Encabo despachó sin despeinarse un quinto hueco que terminó por echarse tras un pinchazo, o dos; y El Cid lo tuvo en su mano, en su mano de verdad, porque el sorteo le deparó la suerte: sin ser un victorino de bandera, bien que sirvió el tercero. Bien fácil. Bien fácil El Cid también. Como con el sexto. No se puede estar con tan poco compromiso. La plaza se hubiera arrojado a sus pies a nada que Manuel Jesús de Salteras se hubiese arrebatado, despeinado, desmadejado si quieren. Todos queremos más, como cantan en la vetusta Pamplona, más y más, y mucho más. Es una exigencia inamovible a los que se les puede exigir.