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ABC VIERNES 21 4 2006 Nacional CRISIS EN EL GOBIERNO CATALÁN 15 CONTINUARÁ MIQUEL PORTA PERALES E Maragall se dirige a explicar los cambios en su Gobierno no catalán. En este nuevo periodo, los efectos de la acción de gobierno serán presentes y sentidos en todos los sitios y por todo el mundo; ahora es el momento de sacar partido de las posibili- ELENA CARRERAS dades que aporta el nuevo estatuto Maragall se olvidó de la paridad que recomienda una normativa del PSC. Entre los nuevos miembros del Gobierno catalán no figura ninguna mujer. l Gobierno tripartito presidido por Pasqual Maragall siempre ha sido un desbarajuste. Un consejero jefe que se va de copas a Perpiñán con una compañía nada recomendable, un barrio que se hunde- ¿qué se hizo de la crisis del 3 por ciento? -y sólo dimiten un par de funcionarios de tercer nivel, un consejero de Gobernación que asegura que el Gobierno del que forma parte es como el dragón khan y que José Luis Rodríguez Zapatero es un demagogo español, un consejero de Medio Ambiente que pone trabas a los proyectos del consejero de Obras Públicas, unos socios de gobierno que hacen oposición al propio Gobierno, un socio de gobierno que no vota afirmativamente el proyecto de nuevo Estatuto impulsado por el Gobierno, un secretario general que- -bajo amenaza de engrosar la lista del desempleo- -cobra una cuota a los funcionarios para financiar a su partido. Y está el presidente, que no puede remodelar el Gobierno porque su partido y sus socios de gobierno lo impiden. En eso que el presidente consigue- -con el permiso del hombre de mármol, el ministro José Montilla- -cambiar el Gobierno, no para cohesionarlo, sino para reafirmar su irrisoria autoridad personal... Pero lo hace con la oposición de sus socios. Y filtrando antes la noticia a la prensa amiga. El desbarajuste continúa. Uno de los socios del Gobierno manifiesta su desacuerdo por el cese de su consejero. Otro socio de gobierno echa un pulso al presidente proponiendo como consejero al susodicho secretario general- -por cierto, con un pasado independentista en organizaciones que nunca optarían al premio Nobel de la Paz- -que cobra peaje a los funcionarios. El presidente acepta la propuesta, porque no tiene coraje para oponerse al desafío de su socio. Dentro de unos años, el Gobierno de la Generalitat catalana presidido por Pasqual Maragall será un objeto de estudio para los especialistas en la ciencia del caos y los expertos en el análisis de la perversión institucional. Y aunque ustedes no lo crean, la cosa puede empeorar. Continuará.