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14 Nacional CRISIS EN EL GOBIERNO CATALÁN VIERNES 21 4 2006 ABC ERC impone a Maragall el ascenso a consejero del dirigente que cobraba cuotas a los funcionarios El presidente catalán gana el pulso a Montilla al prescindir de su hombre fuerte b Pasqual Maragall se ha visto obligado a aceptar a Xavier Vendrell como sustituto del consejero de Gobernación, lo que la oposición considera un escándalo M. A. PRIETO M. J. CAÑIZARES BARCELONA. La satisfacción existente en el PSC por la remodelación de un Gobierno hecha a la medida de Pasqual Maragall sólo duró unas horas. La imposición, por parte de ERC, de Xavier Vendrell como nuevo consejero de Gobernación ha truncado las expectativas del presidente de la Generalitat de formar un equipo compacto que reforzara su liderazgo, le reconciliara con su propio partido y le blindara frente al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, quien recientemente cuestionó su gestión. La designación de Vendrell, implicado en el envío de cartas a funcionarios de la Generalitat para exigirles una cuota para ERC, ha sido el precio que el dirigente socialista ha tenido que pagar por deshacerse de Joan Carretero, el consejero más crítico con el nuevo Estatuto. El nuevo equipo de Maragall estaba muy bien pensado, pero el nombramiento de Vendrell, lógicamente, nos ha desconcertado aseguraba ayer a ABC un alto dirigente socialista. Los nuevos consejeros socialistas- -Jordi Valls, Jordi Williams y Ferran Mascarell- -son personas vinculadas al presidente de la Generalitat y que, al mismo tiempo, cuentan con el plácet de José Montilla. Esta coincidencia no ha sido muy frecuente en las azarosas relaciones entre Maragall y el ministro de Industria. La única objeción del primer secretario de los socialistas catalanes se refería a una cuestión de calendario: Montilla quería posponer la crisis hasta después del referéndum, mientras que Maragall insistía en acelerar una reforma profunda que le permitiera agotar la legislatura sin excesivas presiones de ERC y rodeado de consejeros socialistas de su máxima confianza. La discusión entre ambos se produjo antes de Semana Santa, pero, finalmente, Montilla accedió a las pretensiones del presidente autonómico, consciente incluso de perder a dos hombres de su órbita, Josep María Rañé y Antoni Siurana, que dejan los departamentos de Trabajo y Agricultura en favor de Jordi Valls y Jordi Williams, respectivamente. Por su parte, Caterina Mieras es sustituida al frente de Cultura por Ferran Mascarell, a quien Maragall ya intentó colocar en el Gobierno cuando tomó posesión de su cargo. Maragall, por tanto, ha ganado el pulso a Montilla; no así en el caso de ERC, que ha respondido a una remodelación no deseada imponiendo como consejero al protagonista de uno de los peores escándalos registrados en el tripartito. A este desafío se une la advertencia efectuada ayer por el presidente de ERC, Josep Lluís Carod- Rovira, quien aseguró que los republicanos agotarán la legislatura al lado de Maragall manteniendo su posición contraria al nuevo estatuto. La remodelación deja también al descubierto la feroz lucha por el poder que se libra en el seno de ERC entre CarodRovira y el número dos del partido, Joan Puigcercós, que en esta ocasión se ha saldado con una clara victoria del segundo. Puigcercós sólo estaba dispuesto a aceptar la salida de Carretero si éste era reemplazado por alguien de su confianza. Con el nombramiento de Vendrell- -miembro del sector más ra- dical de ERC- -se ha frustrado el intento de Carod de colocar en la Generalitat a Joan Ridao, uno de los dirigentes de ERC más favorables al Estatuto. Reunión repentina Los socios de gobierno de Maragall, ERC e ICV, sabían que el presidente de la Generalitat quería remodelar su gabinete, pero estaban convencidos de que lo haría tras la celebración del referéndum del nuevo estatuto, previsto para el 18 de junio. Por ello, cuando Maragall les convocó a una reunión urgente en el Palau de la Generalitat, la noche del pasado miércoles, la sorpresa fue mayúscula. Tras varias horas de reunión, el presidente de la Generalitat abandonó las dependencias oficiales pasada la medianoche sin poder facilitar la lista de los consejeros destituidos y de sus sustitutos, ya que Carod- Rovira y el líder de ICV, Joan Saura, necesitaban unas horas para comunicar los cambios a sus ejecutivas. En su encuentro con Maragall, tanto Carod como Saura expresaron su malestar por las formas y el momento elegido por el líder socialista para materializar los cambios y se lamentaron de que apenas les había dado razones que justificaran el cese de sus consejeros. Pero esta vez Maragall no estaba dispuesto a ceder, y mucho menos a dar marcha atrás, como le ocurrió el pasado mes de octubre, cuando su propio partido y sus socios le impidieron hacer uso de sus prerrogativas. Durante las vacaciones de Semana Santa, Maragall- -asesorado en todo El presidente de la Generalitat pretendía blindarse de las críticas que había hecho Zapatero a su gestión Puigcercós gana el pulso a Carod al lograr que su hombre de confianza entre en el Gobierno momento por su hermano, Ernest, auténtico poder fáctico en la Generalitat- -llegó a la conclusión de que no podía retrasar los cambios. Apremiado por unos sondeos desalentadores- -las propias encuestas encargadas por la Generalitat ya sitúan a CiU por encima del PSC en intención de voto- -y consciente del cansancio que el debate estatutario ha provocado en la ciudadanía, el líder socialista decidió emular a Rodríguez Zapatero y dar un giro social a su Gobierno. En su comparecencia de ayer en el Palau de la Generalitat, Maragall agradeció a los consejeros destituidos el trabajo hecho y la lealtad demostrada. Acto seguido, recordó a sus sustitutos la que debe ser su aportación al Gobier- CiU y el PP critican el nombramiento de un extorsionador M. A. P. M. J. C. La oposición fue especialmente dura con la remodelación del Gobierno ejecutada por Pasqual Maragall, especialmente en lo que respecta al nuevo consejero de Gobernación, Xavier Vendrell, que hasta ahora compatibilizaba su cargo de secretario de organización de ERC con el de secretario del primer consejero de la Generalitat. El presidente del PP catalán, Josep Piqué, calificó de escándalo democrático que Maragall acepte que ERC le imponga a un consejero que ha extorsionado a funcionarios públicos mediante el envío de cartas en las que reclamaba el pago de una cuota al partido. Pi- qué considera anormal que sea el propio Vendrell quien se investigue a sí mismo pues es precisamente la consejería de Gobernación que ahora dirigirá la que ha puesto en marcha una investigación interna sobre ese asunto. Recordó Piqué que, hace seis meses, Maragall ya intentó remodelar su Gobierno, pero entonces su propio partido no le dejó. Ahora lo ha hecho, pero tragándose muchas cosas dijo Piqué durante la sesión de control celebrada en el Parlamento catalán. Por su parte, el líder de CiU, Artur Mas, también reprochó a Maragall que haya promocionado a quien está bajo sospecha de coacción y después de asegurar que el Gobierno tripartito es el peor que podría tener este país aseguró que el nombramiento de Xavier Vendrell como nuevo consejero demuestra que como presidente, usted es un cero a la izquierda El presidente de la Generalitat defendió a todos sus nuevos consejeros. Son personas, todas ellas, a las que conozco bien y de las que conozco su calidad de trabajo dijo Maragall, quien recordó a Piqué que la palabra extorsión es muy grave y supone un delito, por lo que recomendó al dirigente popular que acuda a los tribunales si tiene pruebas. Es común en las derechas levantar sospechas sin fundamento dijo, en alusión al pasado turbulento del nuevo ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba. Respecto a las críticas de Artur Mas, el dirigente socialista se refirió a las diversas crisis protagonizadas por el último gobierno de CiU y recordó una reciente sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, que anula la remodelación efectuada por Jordi Pujol en 2002. Ningún consejero ha exigido una remodelación del Gobierno para convertirlo en candidato a la Generalitat dijo en alusión al nombramiento de Mas como consejero jefe en 2001.