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ABC JUEVES 20 4 2006 49 Sociedad Las emisiones contaminantes de España superan en un 37 el límite fijado por el Protocolo de Kioto Benedicto XVI: Los cardenales me eligieron de manera inesperada y sorprendente Pide a Dios que le conceda ser un pastor bondadoso y a la vez firme de su Iglesia b Cada vez me doy más cuenta de que yo sólo no puedo llevar adelante esta misión. Pero siento que vosotros la lleváis conmigo dijo a los 70.000 fieles de ayer JUAN VICENTE BOO. CORRESPONSAL ROMA. Una inmensa fiesta de cumpleaños- -familiar, divertida y colorista- marcó ayer el primer aniversario del Pontificado de Benedicto XVI. Como siempre, el Papa improvisó buena parte de su discurso mientras el público rompía en canciones y aplausos. Los peregrinos españoles le felicitaron cantando ¡Porque es un Papa excelente, porque es un Papa excelente... y una divertida variación de Benedicto que Dios te bendiga... ¡y que cumplas muchos más! El ondear de las banderas- -sobre todo alemanas y bávaras- -en la plaza de San Pedro, y la variedad de los mensajes en las pancartas de felicitación competían con los aplausos en un concurso por demostrar cariño al Papa, cuando Benedicto XVI saludaba en los distintos idiomas. Por una vez, estaba claro que Joseph Ratzinger disfrutaba con el jolgorio, aunque todavía sin llegar a estimularlo, como hacía su predecesor en los momentos de fiesta, sobre todo con los jóvenes. En cuanto el Santo Padre comenzó su discurso dando gracias al Señor, 70.000 peregrinos le interrumpieron con aplausos y vítores, obligándole a responder: Gracias por vuestra alegría Como cualquier persona de 79 años, el Papa comentó asombrado: Hay que ver cómo pasa el tiempo: hoy hace un año desde aquel día en que los cardenales, de manera inesperada y sorprendente, me eligieron a mí, humilde persona, para suceder al gran Papa Juan Pablo II Ratzinger saluda a los fieles, ayer, en la audiencia general AFP Viaje en el mes de mayo a Polonia tras las huellas de su predecesor Al cabo de un año encerrado en casa haciendo los deberes -salvo la escapada a la Jornada Mundial de la Juventud en Colonia- Benedicto XVI comienza el ritmo normal de viajes internacionales, con cuatro en 2006. El Papa alemán viajará en mayo a Polonia tras las huellas de su predecesor, con etapas en Varsovia, Czestochowa, Cracovia, Wadowice y una significativa visita al campo de exterminio de Auschwitz- Birkenau. Es muy llamativo que haya querido ir a la tierra de Juan Pablo II antes que a la propia y que su itinerario sea el de un peregrino a los lugares biográficos y espirituales de Karol Wojtyla, cuyo proceso de beatificación podría concluir antes del segundo aniversario de su fallecimiento. El 8 y 9 de julio el Papa acudirá a Valencia para el Encuentro Mundial de las Familias. Desde la ciudad del Turia enviará a toda la humanidad un mensaje complementario al de la encíclica Dios es amor La siembra de generosidad en el hogar doméstico es el modo de mejorar la sociedad y el mundo, además de lograr ya un anticipo del cielo en la tierra. En septiembre viajará a Baviera para un emotivo reencuentro con su patria, levantando la bandera de la nueva evangelización en una de las zonas poscristianas de Europa. En noviembre acudirá a Estambul (Turquía) para abrazar por fin al Patriarca Ecuménico en la fiesta de San Andrés y afrontar, de paso, las relaciones con el Islam. Cuatro viajes, cuatro mensajes: reconciliación, familia, cristianismo, ecumenismo. Recuerdo del primer impacto Benedicto XVI recordó su emoción por el primer impacto al ver, desde el balcón de la basílica, los fieles reunidos en esta misma plaza. Aquel encuentro ha quedado grabado en mi cabeza y en mi corazón El Papa rememoró también la misa de inauguración de su Pontificado y su confianza en que todos los cristianos le ayudarían a llevar una carga que superaba sus fuerzas. Ayer, con el corazón en la mano, confesó que cada vez me doy más cuenta de que yo sólo no puedo llevar adelante esta misión. Pero siento que vosotros la lleváis conmigo. Que estamos en una gran comunión y que juntos podemos llevar adelante la misión del Señor El Santo Padre dio las gracias a todos los que me ayudan de cerca, o me asisten espiritualmente desde lejos con su cariño y su oración y solicitó que todos continúen rezando a Dios para que me conceda ser un pastor bondadoso y a la vez firme de su Iglesia Los peregrinos dieron su respuesta entusiasta con un aplauso ensordecedor. El Papa estaba conmovido y alegre, pero cansado. En sus ojeras se notaba todavía el esfuerzo de la Semana Santa y la tensión que supone- -por mucho cariño que note a su alrededor- -revivir aquel 19 de abril de 2005 y hacer balance de un primer año de Pontificado. A pesar de haberse trasladado el domingo a Castelgandolfo, el Santo Padre necesita más descanso del que pueda disfrutar en sólo cuatro días fuera de Roma, y además interrumpidos para venir hoy a la audiencia general del miércoles, en la que había peregrinos de todo el mundo. Comentando la gran fiesta de la Resurrección, el Papa destacó ayer la figura valerosa y apasionada de María Magdalena, que descubre el sepulcro vacío y teme que alguien se haya lleva (Pasa a la página siguiente)