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28 Internacional CUMBRE BILATERAL HISPANOALEMANA JUEVES 20 4 2006 ABC Zapatero y Merkel diseñan un plan conjunto para reavivar el proyecto europeo Hoy se celebra el primer encuentro oficial entre ambos mandatarios avances del programa nuclear iraní será otro de los temas centrales de la cena de trabajo que tendrá lugar esta noche en Berlín MARIBEL NÚÑEZ. CORRESPONSAL BRUSELAS. La crisis abierta en Europa tras el rechazo francoholandés a la Constitución europea será uno los platos fuertes de la entrevista que mantendrán hoy en Berlín el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y la canciller alemana, Angela Merkel. Este encuentro bilateral se produce después de la invitación para cenar que le hizo la canciller a Zapatero durante la entrevista informal que mantuvieron el pasado marzo en Bruselas, en el marco de la Cumbre de Primavera de la Unión Europea. A pesar de que en un principio la entrevista se iba a dedicar fundamentalmente a cuestiones de política energética, ambos mandatarios han decidido coordinar sus acciones para tratar de buscar una salida a la crisis política por la que atraviesa Europa. Se da la circunstancia de que España y Alemab La crisis creada por los nia son los dos únicos de los cinco grandes países europeos que cuentan con gobiernos estables, lo que otorga a la reunión de hoy especial importancia para el futuro de Europa. De hecho, el Gobierno alemán ya ha anunciado su intención de afrontar esta espinosa cuestión durante su próxima presidencia de la UE, prevista para el primer semestre de 2007. Entonces, además, ya se habrán despejado dos de las principales incógnitas que pesan en estos momentos sobre Europa, como son el futuro inquilino del palacio presidencial del Elíseo francés y el Gobierno de Holanda, países que tienen citas con las urnas alrededor de esas fechas, y cuyos ciudadanos rechazaron la Constitución europea en mayo del año pasado. Otro de los grandes el Reino Unido, vive horas bajas como consecuencia de su participación en la guerra de Irak y las supuestas irregularidades de la financiación del Partido Laborista de Tony Blair. En cuanto a Italia, a pesar de la ajustada victoria del euroconvencido Romano Prodi, hay aún muchas incógnitas sobre sus ideas respecto al proyecto europeo, ya que se sustenta en el Go- Merkel y Zapatero, en la cita euromediterránea de Barcelona, el pasado noviembre Alemania y España son los dos únicos países, de entre los cinco grandes de la UE, con gobiernos estables bierno con el apoyo de una coalición de partidos muy variada. Así las cosas, el mensaje que salga hoy de la reunión de Berlín puede marcar la tendencia a medio plazo. Sin duda, entre los más atentos a los resulta- dos estarán los austriacos, ya que su actual presidencia de la UE ha convocado una reunión extraordinaria para finales de mayo en la que se analizará el futuro de Europa, aunque todo el mundo da por hecho en Bruselas que hasta la presidencia alemana no se entrará a fondo en la cuestión, a pesar de las buenas intenciones mostradas por el canciller austriaco, Wolfgang Schussel. Una de las opciones que considera Berlín es limitar la Constitución europea a las partes I y II del actual texto (Principios Básicos y Derechos Fundamentales) dejando fuera el capítulo III MADRID. Cuando Angela Merkel se convirtió en la primera canciller de Alemania, el mundo entero soltó sobre esta mujer de 51 años la catarata de insustancialidades y prejuicios que suelen acompañar a la desinformación. Al fin y al cabo, y aunque ministra desde hacía casi tres décadas, la señora Merkel sólo era conocida en círculos internacionales reducidos. Dejemos de lado la política interna, donde se la presentaba como una imposible Margaret Thatcher; y yendo a lo internacional, el primer prejuicio venía a decir que Merkel se decantaría mucho más por Estados Unidos que por la Vieja Europa y que su actuación continental supondría un giro radical respecto a la de sus predecesores Köhl y Schröder. La realidad es que Alemania está donde está, en el mismo centro de la UE ampliada donde vende la mayoría de sus exportaciones y donde mantiene un complejísimo tejido de alianzas económicas, políticas y militares que no pueden ser despejadas pasando la mano sobre la mesa. Aquí no hay tábula rasa, como tampoco existió para la señora Thatcher, y eso que el compromiso europeo de su país era entonces mucho más reciente. Merkel prepara la presidencia semestral alemana en la Unión Europea buscando aliados para presentar lo que la canciller califica de necesarias reformas En lo internacional, la cautela como divisa JOSÉ MANUEL COSTA La actitud de Merkel y de su Gobierno ha sido hasta el momento de cierta cautela, sin poder llegar demasiado lejos ante el estado calamitoso en el que se encuentra Francia, la peculiaridad italiana y el estupor en que ha entrado la UE después del colapso de la Constitución. El próximo 11 de mayo Merkel dará a conocer su programa para su periodo de presidencia europea, pero los centros de gravedad de ese discurso ya han sido adelantados, en primer lugar por el diario Die Welt. Uno de los puntos fundamentales que quiere impulsar Merkel es una nueva orientación en la política energética, que incluye un acercamiento a los países del Cáucaso, que debieran ser considerados como una región vecina en el ámbito de una nueva Ost- Politik Por otra parte, parece seguro que Alemania tratará de superar el bloqueo constitucional que se mencionaba anteriormente. Por un lado, se supone que sólo Alemania tiene el suficiente peso como para reabrir el debate; por otro, se recuerda que la opinión pública alemana cada vez se muestra más escéptica respecto a la Unión Europea, a la que acusa de injusta en el reparto de subvenciones, de estar hin- chada de burocracia y de hacer pagar demasiado a su país. En esta situación, parece lógico que la Gran Coalición aún no tenga ni medio claro cómo afrontar semejante problema. La señora Merkel se referirá también a la ya casi olvidada Estrategia de Lisboa para el desarrollo y el crecimiento, así como a la necesidad de mantener vigente el Pacto de Estabilidad en lo monetario. Pero, la verdad sea dicha, si Angela Merkel no encuentra rápidamente aliados europeos en lo que ella califica como necesarias reformas es posible que la presidencia semestral alemana pase sin demasiadas alharacas. En la cuestión iraní, urgente como es, la capacidad de maniobra europea es limitada porque, muy seguramente, la cuestión acabará decidiéndose en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, donde ni la Unión ni la señora Merkel tienen voto, y mucho menos veto, aunque sí lo tienen Francia y el Reino Unido. Con todo, Merkel ha demostrado hasta el momento que está más que capacitada para tender puentes, y en estos momentos confusos y convulsos en el panorama internacional, ese es un valor impagable.