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62 MARTES 18 4 2006 ABC FIRMAS EN ABC FRANCISCO SOTO NIETO EX MAGISTRADO DEL TRIBUNAL SUPREMO UNA VEJEZ DIGNA Entre los planes sugeridos por el Congreso figura la promulgación de leyes de Protección Jurídica del Mayor, creación de Fiscalías de Mayores, incluir en los Códigos Penales un tipo específico relativo al maltrato... finales de noviembre de 2005 tuvo lugar en Zaragoza el Congreso Iberoamericano de Academias de Derecho, una de cuyas ponencias se dedicó al tema Medios de Protección a las personas mayores cuestión del máximo interés teniendo en cuenta, cual se resalta en la misma, la evolución que está experimentando en el actual momento histórico con la disminución progresiva de la natalidad y la prolongación de la vida, especialmente en los países occidentales. Es un hecho de general constatación el creciente aumento de una población de edad avanzada, ofreciendo un estado físico notablemente superior al de épocas pretéritas. Los políticos y vaticinadores de futuro no han reflexionado adecuadamente sobre el particular. Como advertía Rojas Marcos, vivir un siglo ya no se considera noticia, ni una gracia excepcional de la naturale- A za La línea delimitadora, a partir de la cual surge en la apreciación ciudadana la designación de anciano no es hoy día nada fija e inmodificable. Influye en ello la índole de la profesión a que pertenece el individuo, la actividad laboral ejercitable, la respuesta sanitaria observable, hasta la clase social en que se inscribe la persona. Se dice en las Conclusiones del Congreso que la llegada a esa tercera edad marcada por la jubilación, no debe ser considerada, en ningún aspecto, como un final sino como un tránsito de un período de la vida a otro, cada uno con sus propias características y tratamiento. Casals resalta en su Sociología de la ancianidad que en el sector primario tradicional la jubilación no existía como tal, produciéndose la perfecta adaptación del trabajo a las condiciones del individuo. La actividad del sujeto ante la nueva situación que la jubilación y la vejez plantean- -se añade en una de las conclusiones citadas- -deberá ser eminentemente positiva, tanto por parte de la sociedad, como del individuo. Por la sociedad en la faceta activa de aprovechamiento de las facultades del jubilado. Por el individuo en su satisfactoria aplicación a las mismas. No debe cerrarse aquél, en lo posible, a la perduración de sus inquietudes de investigación y estudio. El trabajo, rectamente entendido, es fuente de dignificación y enaltecimiento, el único consuelo práctico de haber nacido, en frase de Unamuno. Y es que la jubilación, como todas las etapas de la vida, tiene sus luces y bajo, su amabilidad con los periodistas, la convirtieron en uno de los personajes más queridos en cualquiera de los países en los que irrumpía con su arte. De cualquier forma debemos pensar que Rocío Dúrcal es inmortal, ya que sus trabajos perdurarán en el tiempo, y la impronta de su carácter permanecerá para siempre grabada en nuestra alma. El enorme vacío que deja en sus hijos y su marido es de una dimensión que no vale la pena mencionar, así que nos quedamos con la magia de ese talento exquisito y con ese saber estar que transmitía a cualquier persona que tenía la oportunidad de acercarse a ella. Como dice una de sus canciones que ha paseado por los escenarios del mundo entero, cómo han pasado los años desde que todos observábamos con mirada atónita su crecimiento personal y artístico deseando atrapar su ingenuidad para siempre. Amor en el aire es lo que siempre ha dejado nuestra querida Rocío como recuerdo de su presencia. Como equipaje para el largo recorrido que ha emprendido se ha llevado lo más preciado para ella, la discreción. El deambular sin ruido por los pasadizos del alma, demostrando que no merece la pena recoger las hojas caídas. Nuestro mayor deseo es que Rocío nos siga acompañando en nuestras vidas como si el tiempo no contara, y sobre todo, demostrando que su talento es universal. Gracias por permitirnos soñar con un Edén sin retorno JOSÉ AGUILAR ESCRITOR ROCÍO, EL SILENCIO DE UNA ESTRELLA ARECE mentira que aquella jovencita que irrumpió con apenas quince años en el mundo artístico español nos haya dejado pasadas cuatro décadas. Su aire de eterna adolescente, novia de España, e ilusión de todos los que podían intuir su mirada ha permanecido en ella hasta sus últimos días. Quizás el secreto del éxito obtenido a nivel internacional radique, no solamente en su talento como cantante y como actriz, sino en el afrodisíaco encanto que emanaba de su espíritu que atrapaba sin remedio a cuantos le admiramos a través de los años. Permanecen en nuestras retinas las imágenes imborrables de sus primeros trabajos cinematográficos: Canción de juventud en la que demostraba tener unas dotes extraordinarias para la interpretación, y una fotogenia que hizo que con un solo trabajo se convirtiera en un mito que traspasó nuestras fronteras. En aquel periplo le acompañaban otras actrices que serían después grandes, como María Fernanda D Ocón, Carmen de la Maza, P Margot Cottens y la excepcional Conchita Goyanes. Todos soñamos con sus canciones, con sus risas desenfadadas, y con esa pasión por la vida que tan bien supo transmitir a la juventud de una época. Rocío de la Mancha La chica del trébol fueron también otros de sus grandes éxitos que la hicieron brillar gracias también al talento de su descubridor, Luis Sanz, que consiguió convertir a aquella niña de Cuatro Caminos en un ídolo de masas. Si hay algo que no podemos olvidar es su eterna sonrisa, su manera de gesticular, su actitud vergonzosa ante las cámaras, que la convertían si cabe en un ser todavía más encantador. España está de luto porque ha perdido a su Chica del trébol pero también a una de las cantantes más internacionales que ha dado nuestro panorama artístico. No podemos olvidar que Rocío es la Gran señora en México, Argentina, Venezuela, Perú... y tantos y tantos países que se han rendido ante el talento de Marieta. Sus numerosas giras internacionales, su constancia en el tra- sus sombras, comporta despedidas y renuncias, pero su llegada reserva también posibilidad de logros y acopio emocional de afectos y alegrías. Lastimosamente no puede desconocerse que la sociedad pugna más por la supervaloración productiva y rentable que por la instalación y suerte de sus mayores. Mas a su vez puede acusarse que el medio social califica a las personas en función de su actividad, de su programa de vida y de los aciertos que le secundan. La persistencia efectiva e ilusionada del hombre en aquellas realizaciones que le seducen, puede decirse que reporta un desplazamiento en el listón indicativo de su capacidad operativa. Los factores externos nos condicionan y nos dan la medida de nuestra entidad vital y creativa. Ramón y Cajal, que tanto aleccionó en esa entrega infatigable, solía repetir que todo hombre puede ser, si se lo propone, escultor de su propio cerebro Y ello sin eventual caducidad por la circunstancia de una jubilación. Propugnamos la mayor y mejor pervivencia del hombre en la tierra, pero aún no se ha arraigado suficientemente la conciencia del cambio de las condiciones que han de acompañarla y la necesidad de proceder a ello. Se están poniendo- -advierte Luis Ignacio Parada- -los medios necesarios para llenar de años la vida, para alargarla hasta límites imprevistos. Pero no se está haciendo prácticamente nada para llenar de vida los años Entre los planes sugeridos por el Congreso figura la promulgación de leyes de Protección Jurídica del Mayor, creación de Fiscalías de Mayores, incluir en los Códigos Penales un tipo específico relativo al maltrato continuado de personas mayores, crear Oficinas de Protección del Mayor frente a los abusos y malos tratos, posibilidad de instaurar la figura del Letrado Defensor del Anciano. No deberán ahorrarse esfuerzos- -se dice- -para tratar de conservar a los ancianos en el seno de la sociedad, encontrándoles el lugar que por su dignidad y por sus actitudes deben ocupar para bien de la comunidad. El anciano, en tanto se le ofrezca y le sea factible, ha de proseguir su función de actor y no pasar a la simple condición de espectador. Sus fuerzas pueden restarle un coeficiente de protagonismo. Mas ello no obsta a que siga asumiendo un papel en la modelación y constitución de la sociedad. ¿Es lógico desaprovechar el valioso archivo de ciencia y saber experiencial que atesora? La caduca estampa neorrealista del jubilado en el filme Humberto D de Vittorio de Sica, sería insostenible actualmente. Los viejos quedaban aparcados en un arrabal de soledad (De Prada) La película es un acta de acusación (Porto) En el año 1999 Juan Pablo II dirigió una entrañable Carta a los Ancianos, profunda enseñanza sobre la significación de una vejez vivida con serenidad, eficacia y sentido de trascendencia. A la postre, confiar en Dios y aguardar su última palabra: Mi pensamiento se dirige con afecto a todos vosotros, queridos ancianos de cualquier lengua o cultura