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ABC LUNES 17 4 2006 Madrid 37 MADRID CIUDAD ABIERTA JUAN CARLOS TORRES Actor Madrid es una ciudad que apoya el arte, pero se arriesga poco TEXTO Y FOTO: MIGUEL DOMINGO GARCÍA El objetivo de Juan Carlos Torres (30 años) como el de muchos actores, es hacer cine. Cerrar un ciclo que comenzó en su Lima natal estudiando Arte Dramático y ha continuado por las tablas teatrales de Portugal y media España. Especialmente, en Madrid, ciudad a la que llegó hace cinco años, un día infame (el 11 de septiembre de 2001) y donde sigue extrayendo el jugo de cada experiencia para hacerlo arte. -Un día funesto en el que llegó. ¿Por qué hizo el viaje y cómo decidió quedarse en Madrid? -Imagínese, el 11 de septiembre. Sentía a la vez emoción por venir a Europa y preocupación por lo que estaba pasando en el mundo. Vine con una compañía de teatro para representar en Casa de América. Me quedé porque quería estudiar cine, pero no sabía que la vida era diferente: aquí era todo papeles para los extranjeros. Cuando se me acabaron los ahorros, decidí regresar pero conseguí un contrato y los papeles. Me fui quedando y aunque no pude estudiar, empecé a hacer teatro. Aquí estoy tratando de hacer arte, y lo estoy consiguiendo. ¿En qué proyectos se encuentra ahora? -Ahora estoy trabajando en una compañía de teatro llamada Medea 73 y también represento en colegios, en un programa de la Organización Internacional del Trabajo llamado Scream (grito) acerca de la erradicación de la explotación laboral infantil, para gritar a la comuni- dad, para concienciarles sobre este tema. Es un privilegio estar dando charlas y enseñarles a los chicos lo que está pasando en el mundo mediante las artes. Por supuesto, me encantaría hacer cine. ¿Es fácil hacer teatro, cine... hacer arte en Madrid? -Es una ciudad muy abierta al arte. Aunque ustedes digan que es muy difícil el arte aquí, yo veo mucho más apoyo al arte que en Suraméri- ca. Me gusta que sea una ciudad en la que se junten tantas culturas, eso para el arte es riquísimo. Los extranjeros, además, tenemos bastantes oportunidades de hacer trabajos audiovisuales, porque aquí se está tocando mucho el tema de la inmigración, y en casi toda película o en toda serie necesitan una persona del extranjero. -Usted dejó familia en Perú, ¿ha pensado volver? -Lamentablemente, la gente sale del país muchas veces para no volver. No es ésa mi idea. Sigo vinculado al Perú, voy a pasar las vacaciones y estoy siempre en contacto con los amigos de allá. Ahora están de elecciones, y ojalá el que entre haga las cosas mejor y la gente no tenga que dejar a sus familias. Que vengan sólo como turistas y a estudiar. Aquí, en España, estoy consiguiendo cosas que no hubiera conseguido en Lima. Quiero regresar a mi país, pero también estar un poco más en Madrid. Aquí me siento como en casa. ¿Le gusta más el teatro clásico o el alternativo? -A mí me gusta el teatro de imagen. También el texto, pero sobre todo la imagen, el color, la música. Lo mío es algo más real, más de vida. El teatro ya no está tan cerrado, y hay que acercarlo a la calle. ¿Y cómo se encuentra el panorama teatral en la capital? -A Madrid le cuesta un poco arriesgarse. Hay teatro alternativo (por Lavapiés... Nos parecemos mucho los peruanos y los españoles En Perú tenemos mucha herencia de ustedes. La gente es cálida, es abierta... A nivel de modernidad, sí es cierto que Lima es mucho más caótica que, por ejemplo, Madrid, aunque es muy bonita la ciudad. Sigo muy de cerca las noticias de allá. Sobre todo ahora con las elecciones: el pueblo es de los más golpeados, la gente ya no cree... o ya no sabe a quien creer Muy personal ¿Cómo ha sido su experiencia personal en Madrid? -Yo he tenido suerte de encontrar a gente amiga. Aunque también he trabajado en empleos que no eran de actor. Pero eso también es importante para crear, para trasladarlo como actor. A veces, trabajo en locutorios y me entero de lo que está pasando con la inmigración. Gente que viene aquí y está contenta, pero tiene la mente allá pero es muy poco todavía, se sigue muy aferrado al texto. En ese sentido, por ejemplo, Barcelona la supera un poco, están más abiertos. En Madrid se apoya el arte, sí, hay salas, galerías, museos... pero en el tema está aún cerrada. Hay que salir para afuera.