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12 Nacional EL DEBATE SOBRE LA NEGOCIACIÓN CON ETA ABERRI EGUNA LUNES 17 4 2006 ABC EN ESTE TIEMPO n este tiempo de alto el fuego con demasiado entusiasmo del lado de los demócratas y eficaces dosis de medida estrategia del de los terroristas y sus secuaces, se están diciendo cosas pasmosas. El secretario de Organización del PSOE ha dicho estos días, por ejemplo, que el chantaje a los empresarios en este tiempo no es posible Debe ser cosa de ese entusiasmo poco racional, como si la extorsión fuera posible en otro tiempo distinto a este o, como deja entrever el dirigente socialista, no sea más que una dificultad adicional que ha de superarse con el famoso proceso Como si tuviéramos que acostumbrarnos a momentos circunstanciales, tácticos, y no los del imperio de la ley En este tiempo, adeGERMÁN más, parece haber una coYANKE incidencia entre analistas y políticos en activo acerca de lo descolocado que ha quedado el PNV. Al lendakari Ibarrexte se le ve tan interesado en tener un papel que resulta a veces patético. Pide participar en la verificación de la tregua, reintenta tener una posición central mediante rondas de conversaciones, busca fórmulas llamativas que no le descoloquen como la de los derechos históricos como la única constitución de los vascos A su lado, la actual dirección del PNV, con Josu Jon Imaz a la cabeza, trata de construir un discurso en el que mezclar su hipotético y oculto papel en la consecución del alto el fuego y una doctrina reivindicativa que no sea la de ETA y Batasuna. Ese patetismo del lendakari o la apreciación extendida de un PNV descolocado no es, a mi juicio, cuestión de broma. Quienes, fuera del nacionalismo, quisieron negar que ese partido era parte del problema vasco, pretenden ahora dejarle paradójicamente a un lado para buscar supuestas soluciones con Batasuna y sus asimilados, no sé si a la catalana pero desde luego sin otro fundamento ideológico y político que el oportunismo. Los que consideraron, por el contrario, que el PNV sí era parte del problema, parecen ahora divertirse con su suerte. Para no ocultar nada aclararé que soy de los que hemos pensado y escrito que el PNV era parte del problema, que si siempre ha tenido una actitud sospechosa ante ETA (por aquello de que, si no sus medios, sí eran los mismos sus fines, que eran y son totalitarios) se convertía en elemento fundamental del fraude a la ciudadanía y a la libertad al aceptar la estrategia etarra de llegar a acuerdos nacionalistas y luego imponerlos a los demás. Pero su suerte actual no me produce complacencia alguna porque nada tiene que ver con su pasado, con sus responsabilidades políticas o con su sinuosidad, sino con el empeño socialista de entenderse con Batasuna y pactar con ella, antes o después del alto el fuego el camino a la paz para imponérselo, me temo, a los demás. El patetismo del PNV puede ser su empeño indisimulado por encontrar un lugar en este proceso El patetismo de la situación es constatar con quién se quiere llevar a cabo. ¿Será este el tiempo en el que no sólo la prudencia, sino la ley y el sentido común no tengan cabida? E Juan José Ibarretxe y Josu Jon Imaz, en un momento del acto celebrado por el PNV en Bilbao Imaz afirma que el PNV ayudará a ETA- Batasuna a transitar hacia la política Ibarretxe dice que la constitución de los vascos son sus derechos históricos b Los peneuvistas, que cerra- ron filas en torno al lendakari, volvieron a mostrar un doble discurso: el soberanista de Ibarretxe y el posibilista de Imaz M. LUISA G. FRANCO BILBAO. El lendakari, Juan José Ibarretxe, fue quien puso ayer el broche al tradicional discurso reivindicativo de los partidos nacionalistas vascos en el Aberri Eguna (Día de la patria vasca) al afirmar que la única constitución de los vascos son los derechos históricos y que cualquier solución política vendrá de su actualización y desarrollo Dicho esto, enfatizó en que la normalización del País Vasco sólo será posible con el reconocimiento de que este pueblo tiene derecho a decidir su futuro en paz y en libertad, eso sí, pactando su ejercicio El reciente anuncio de alto el fuego permanente por parte de ETA marcó esta nueva edición del Aberri Eguna, que sí mantuvo la constante de los últimos años que refleja la división en el mundo naciona- lista. En el acto del PNV, celebrado en Bilbao, convivieron el discurso reivindicativo del lendakari y el posibilista de Josu Jon Imaz, quien avanzó que el PNV ayudará al mundo terrorista a transitar hacia la política Aunque ambos coincidieron en apuntar a la pacificación como el objetivo prioritario. Así, Ibarretxe aseguró que el proceso que se abre tras el alto el fuego es imparable y que el futuro pertenece a los vascos mientras que el presidente del EBB sostuvo que la prioridad es la erradicación de la violencia y que en la medida en la que se vaya asentando la paz, no se podrá obviar el respeto a la voluntad democrática de la sociedad vasca y su reflejo en el marco jurídicopolítico Según Imaz, frente a quienes optaron hace 29 años por el todo o El lendakari aseguró que la sociedad vasca nunca más permitirá que haya violencia nada para construir la nación vasca en referencia a la izquierda abertzale, el PNV lo ha ido haciendo día a día. La ausencia de violencia de ETA como hipotética antesala de un nuevo marco jurídico para el País Vasco fue el eje de todos los discursos del Aberri Eguna. Ibarretxe afirmó que la sociedad vasca nunca más permitirá que haya violencia y que ésta se ha acabado El presidente de la ejecutiva del PNV mencionó las manifestaciones de Alfonso Guerra, en las que hacía referencia a cómo los socialistas se habían cepillado el plan Ibarretxe, para asegurar que la voluntad de la sociedad vasca no va a ser cepillada Josu Jon Imaz señaló, asimismo, en tono irónico, que la frase con la que se pedirá el voto a los vascos para ratificar el nuevo Estatuto será: Necesitamos un nuevo autogobierno que respete nuestra capacidad de decisión para que nunca más nadie pueda cepillarse la voluntad democrática de los vascos en Madrid Por su parte, en la localidad vizcaína de Guernica, la presidenta