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52 Cultura DOMINGO 16 4 2006 ABC Pete Seeger y otros archivaron y transmitieron la música tradicional a las nuevas generaciones. Springsteen creció con estas tonadas. We shall overcome. The Seeger sessions que se edita el día 25, es su homenaje al folk de la Unión Bruce se da un atracón de raíces TEXTO: MANUEL DE LA FUENTE MADRID. Springsteen ha contado hasta la saciedad que vio la luz del rock and roll en el camino de un programa de televisión al toparse de bruces con un tal Elvis. Incluso, unos cuantos años después de aquella visión, Bruce, en compañía de su guitarrista Little Steven Van Zandt (el de Los Soprano intentó saltar la valla de Graceland la mansión del Rey del Rock. Sin éxito, recordemos. Pero no sólo del pan de Presley come y comió el Jefe. Que se sepa, entre su larga listas de músicos favoritos están también Roy Orbison, las Ronettes, Hank Williams, los Beatles, los Beach Boys, la Creedence, Dylan, Van Morrison... y, por supuesto, los dos grandes popes del folk norteamericano, Woody Guthrie (como Dylan) y Pete Seeger (también como Dylan, aunque alguna vez se las vieron tiesas- -Pete y Bob- por lo de la electricidad) La huella del folk tradicional es apreciable en varias de sus composiciones (como Pony Boy una tonada tradicional que incluyó en Human Touch y en sus versiones acústicas de Born to run y No surrender en los que Bruce hace hablar su guitarra como cualquier trovador de pro. Y su última gira lo dejó del todo claro por si quedaban dudas. Bruce había vuelto a los orígenes y había hundido las botas de piel de serpiente en la corriente de la música popular de la Unión, y había alcanzado la tierra prometida de las raíces más profundas, y el corazón de la canción tradicional. Y, de remate, y por si aún quedaba algún escéptico, el próximo día 25 dará fe pública de sus ideas con We shall overcome. The Seeger sessions álbum en el que ejerce de letrista y compositor el bisabuelo Pete Seeger (camino ya de los 87 añazos) Tal vez los amigos de la descomunal descarga de la E. Street Band la echen algo de menos (paciencia, a lo mejor hay sorpresa) Pero los muchos amantes de la música popular norteamericana están de enhorabuena, les ha tocado el pleno al 15, mejor, al 13, que doce más una Bruce Springsteen y la valiente tripulación con la que se ha adentrado en los bellos océanos de la música de Pete Seeger son las versiones que Bruce interpreta en el álbum, un disco en el que con permiso de Dylan y el desapareecido Johhny Cash, Springsteen oficia de sumo sacerdote de la música popular de la Unión. aquella Dirty old town de los Pogues, ese tipo de tonada que hemos visto en los funerales de las pelis de irlandeses. El sonido de banda sureña a lo Nueva Orleans, de dixie band, se impone (es unos de los ejes del disco) en Jacob s ladder que conduce a un final apoteósico de base espiritual. Más de campo, claro, es My oklahoma home con banjo, acordeón y aire de polka para bailar. Al igual que Old Dan Tuker que recuerda aquellas fiestas en la fogata de algún capítulo de Caravana o La conquista del Oeste Eyes on the prize es una de las más melancólicas e incluso trae a la imaginación al Tom Waits de Cold, cold ground De vuelta a la iglesia, Springsteen ABC Pasemos revista Porque el trabajo es de primera y hasta de matrícula. Bruce se ha liado la manta de lo popular a la cabeza, ha cogido carretera y mapa y ha fotografiado muchos de los mejores géneros de los Estados Unidos para aderezar estas piezas de Seeger. Quizá no del todo fieles en la letra, pero sí en el espíritu. Si quieren, pasemos revista. En Erie Canal una melancólica brisa céltica recorre la canción, como propone en Shenandoah todo un cántico espiritual para la mañana del domingo, un bellísimo himno que certifica la influencia de la música religiosa en algunos pasajes del rock and roll. Santificados y aún endomingados, lo suyo es irse con toda la banda a tomarse el aperitivo en el honky tonk más cercano como el de la tabernaria, risueña y fronteriza Pay me my money down (ya circula su vídeo por internet) Magistral es de nuevo la versión del clásico We shall overcome (Venceremos) que Bruce lleva, curiosamente a pesar de ser un himno de masas, a un territorio íntimo e hipnótico. Forajido de leyenda Un forajido de leyenda como Jesse James también recibe su merecido en forma country western y con un acordeón que hasta suena a cajun (el country de origen francés de Luisiana) Mrs. bebe de nuevo del aliento céltico y en O Mary dont you weep (No llores María) se impone el soul. Mientras John Henry (el DVD ya se puede ver en www. brucespingsteen. net) es todo un despliegue de violines y trompetas y desgarro vocal de Bruce que incluso dirige a su tropa. Pese a quien pese, sin los clásicos no se va a ninguna parte. Y aquí tenemos dos por el precio de uno. Un homenaje a la música popular de los Estados Unidos tan americano como un sentido y merecido homenaje al pobre vaquero de Marlboro. Allá al otro lado del charco, nadie pone en duda que el abuelo Seeger ha sido la persona que más ha hecho por la conservación de la música folk, la música popular norteamericana. Desde los años Seeger 30, tanto a solas como en compañía de Woody Guthrie o el folclorista Alan Lomax, Seeger ha recopilado y ha cantado centenares de cancio- Bisabuelito dime tú nes. Incluso muchos niños aprendieron a cantar antes que a leer con sus recopilaciones infantiles. Izquierdista convencido a lo largo de toda su extensa vida, el Comité de Actividades Norteamericanas le puso en la lista negra largo tiempo. Cantó en las escuelas y en los sindicatos, en los baretos y en las marchas por los derechos civiles. Él fue quien convirtió un viejo canto espiritual en We shall overcome la canción que da título al álbum de Bruce, y que durante décadas ha sido el himno de los desposeídos. Pero Seeger no ha sido sólo un purista de la politica, sino también del propio folk. Él fue quien intentó apagar el equipo de sonido de Dylan cuando éste decidió electrificarse en Newport en el 64. Sin embargo, el bisabuelo no perdió el paso y fue el autor de una de las canciones más populares de los 60 (sobre todo en las versiones de los Byrds o Peter Paul and Mary) Turn! Turn! Turn! escrita a partir de textos del Ecclesiastes. Si lo que no es tradición es plagio, Seeger lleva bajo el brazo el certificado de autenticidad. Y Bruce va por el mismo camino.