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ABC VIERNES 14 4 2006 Deportes 83 El Mundial de cross celebrado en Fukuoka (Japón) ha sido más que significativo por la espantada de los atletas europeos, conscientes de que no tienen ninguna posibilidad frente a los atletas africanos. En el Mundial al aire libre pasa lo mismo. África no admite socios El último campeón europeo de cross fue Mohammed Mourit, en 2000, africano nacionalizado belga. El título siempre lo han ganado atletas nacidos en África. Juan Carlos de la Ossa fue elprimer atleta (puesto 17) no africano en el último Mundial. Desde que reina Bekele, los mejores no africanos han sido los nacionalizados Abdirahmann (EE. UU. 11 en 2002) Kefelzighi (EE. UU. 11 en 2003) y El Hassan (Fra. 17 en 2004) y Lebid (Ucr. 14 en 2005) El atletismo europeo se desfonda TEXTO MANUEL FRÍAS MADRID. Juan Carlos de la Ossa fue el primer atleta no africano en el pasado Mundial de cross (siempre en referencia a la carrera larga) Quedó decimoséptimo. El gran dominador de los últimos europeos, el ucraniano Sergey Lebid, ni participó. No es extraño, pues en el Mundial de 2005 acabó decimocuarto. No hay más opción en una carrera en la que participan etíopes, kenianos y eritreos, sobre todo, y en la que han aparecido potencias nuevas como Qatar o Bahreim, que basan todo su potencial en la compra de atletas africanos, en especial kenianos. Por eso y porque Japón está demasiado lejos (la participación de cada atleta español costó alrededor de 3.000 euros) sobre todo sabiendo de antemano que deportivamente no se aspiraba a nada, Europa renunció al Mundial. Así, ningún país europeo completó equipo en las seis carreras. La delegación más numerosa fue la británica- -los inventores del cross- -con 31 atletas y estuvo presente en todas las categorías, salvo en la carrera corta de mujeres. No deja de ser curioso que en la carrera larga de hombres los tres equipos que subieron al podio en el último Europeo no presentaran equipo en Japón. Ni la campeona, Francia, presente con dos atletas en Fukuoka, ni la subcampeona, España, con tres, ni mucho menos Ucrania, que ni tan siquiera compareció pese a tener al sempiterno campeón europeo en sus filas, Sergey Lebid. En mujeres, la actual campeona continental, Rusia, tampoco apareció en la carrera larga. El mismo problema se presentó también en la categoría junior, ya que ni Polonia ni Rusia, primera y tercera en el último Europeo de esta categoría, acudieron a la cita japonesa. De la Ossa, decimoséptimo, fue el primer no africano en el Mundial EFE Kenenisa Bekele, cinco veces bicampeón mundial de cross, plusmarquista de 5.000 y 10.000 y campeón del mundo en todas las superficies es el rey del fondo EPA Lebid, cinco veces campeón LUIS MICHELENA de Europa, ni siquiera disputó el Mundial nan las medallas son los americanos y jamaicanos en velocidad y los africanos en fondo. El Viejo Continente está alimentando en cierto modo al mundo del atletismo, tanto en pista como en cross. Por eso estamos estudiando la posibilidad de hacer competiciones sólo para europeos, sean campeonatos o reuniones matiza Odriozola. Ha habido un intento de conseguir que los Europeos se disputen cada dos años en vez de cada cuatro y que el Mundial sea cada cuatro en vez de cada dos, pero la Federación Internacional, en defensa de su negocio se ha negado. Por eso, la disputa este verano del Europeo en Goteborg ha hecho que muchos de nuestros atletas hayan pasado de puntillas por la temporada invernal para centrar su preparación en el Europeo al aire libre, su única oportunidad de lucir en cuatro años. Más exigencias, menos posibilidades Hemos cambiado de filosofía y a los mundiales y a los europeos no van a ir equipos completos, sino gente que esté en condiciones de hacer un buen papel. Lo de llevar equipos completos ya se acabó porque las exigencias de un Mundial son cada vez mayores y las posibilidades de hacer un papel decente son cada vez menores apunta José María Odriozola, presidente de la Federación Española de Atletismo, preocupado como el que más por el papel cada vez más secundario del atletismo europeo en el plano mundial. El problema del dominio africano, agudizado por el asunto de las nacionalizaciones, no sólo ocurre en el cross. También pasa en la pista y con un agravante: en Europa se celebra toda la Liga de Oro y la mayor parte de las reuniones de la temporada, pero luego en los grandes campeonatos quienes ga- El Mundial de Helsinki agudizó la decadencia continental al aire libre En el primer Mundial de la historia, el de Helsinki 83, Europa ganó el 73 por ciento de las medallas. Pero en el Mundial del pasado verano, también en la capital finlandesa, los atletas europeos sólo lograron el 40 por ciento, con el agravante de que no ganaron ninguna carrera lisa masculina. Estados Unidos se llevó el oro en 100, 200 y 400 metros y África en todas las demás pruebas desde 800- -con la nueva figura del mediofondo mundial, Rashid Ramzi- incluido el maratón y los 3.000 obstáculos. En carreras lisas los atletas europeos sólo ganaron la medalla de plata del ruso Yuri Borzakovsky en 800 y el bronce del portugués Rui Silva en 1.500. La única medalla de oro que se quedó en Europa en carreras fue la de 110 metros vallas, que se colgó Ladji Doucouré, francés de nacimiento, pero de padre nacido en Malí y madre senegalesa. Europa basa la mayor parte de sus opciones en los lanzamientos- -sus exigencias técnicas y el material especializado no están todavía al alcance de los africanos- -y los saltos, aunque en longitud ya fue plata en Helsinki el ghanés Ignisious Gaisah.