Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC VIERNES 14 4 2006 Espectáculos 57 LAS MÁS TAQUILLERAS Himalaya Qué blanco era mi valle Nepal Francia, 105 m. Director: Eric Valli Intérpretes: Thilen Lhondup, Gurgon Kyat JAVIER CORTIJO enómenos como el calentamiento cocotero ante la zona de obra global (mucho más que una aldea) la tertulia andina a pie de banco y voz en grito a las dos de la mañana, o la sinfonía de claxon y escape motero a la hora de los documentales de la 2 han influido determinantemente en el auge del cine antropológico. En cristiano: para relajar crispaciones urbanas, nada mejor que huir al Gobi con el camello que llora o al Himalaya con el yac saleroso, ruta ésta que ya nos descubrió el año pasado Gerardo Olivares con Caravana Un lustro antes, el prestigioso fotógrafo y documentalista Eric Valli rozó el primer Oscar de Almodóvar con esta hermosa y espectacular (perdón por las tautologías) fábula que, aparte de mostrar la cruda y exótica vida de los nepalíes allá donde Rudyard Kipling perdió el sombrero, urde una trama cuasishakesperiana sobre honor, herencia, dignidad y otros términos que hibernan a cien bajo cero en nuestra sociedad modenna Aunque fatigue, que no pasen otros siete años antes de disfrutarla. F 1 Ice Age 2. El deshielo 2 V de Vendetta 3 El caso Slevin 4 Volver 5 La niñera mágica 6 Tirante el Blanco 7 Instinto básico 2 8 Bienvenido a casa 9 Firewall 10 Date movie 11 Crash 12 Hostel 13 El pozo 14 AzulOscuroCasiNegro 15 Destino final 3 Obra maestra Regular Mala Muy buena Lamentable Buena EPA Harry Potter, en el museo Daniel Radcliffe, protagonista de la saga de Harry Potter, se encuentra ya en la Galería Nacional de Retratos de Londres. El dibujo, pintado por Stuart Person Wright, ganó el premio de Retratos de Gran Bretaña en 2001, y ha convertido a Radcliffe en el personaje más joven (a excepción de la Familia Real británica) que está expuesto en este museo BANDA SONORA 16 calles Poli malo, poli confuso EE. UU. 118 M. Director: Richard Donner Intérpretes: Bruce Willis, Mos Def, David Morse JOSÉ MANUEL CUÉLLAR The producers Mel Brooks (Sony) ruce vuelve a la épica. No lo puede evitar el hombre. Lo hace de la mano de Donner (el de las Armas letales) que es un artesano. Puede tener buenos, regulares o malos ingredientes, pero siempre te hace una tarta en condiciones. La había tirado bien el viejo zorro esta vez: un poli hecho polvo, pasado de tuerca y de oficio, con el Ballantine s como bandera, destrozado físicamente y en la curva de la vida, al borde de irse a casa para encerrarse con sus fantasmas, tan fracasados como él. Por ahí tendría que haber seguido la historia, pero Donner no ha podido resistirse al pasado de Bruce, que pesa como una losa. No ha podido eludir sus camisetas sucias, su sudor, su lucha B Bruce Willis y Mos Def, en una imagen de la película contra el mundo y su heroicidad, que ya está trillada y, claro, huele. Por ahí huye la grandeza de la película, porque todo suena a visto, sin profundidad en los personajes. Cierto es que Donner mantiene la intensidad y la emoción, la incertidumbre continua en una trama interesante: Bruce ha de llevar a un preso (una cotorra parlante) a un juzgado que está a 16 calles, y lo ha de hacer en 118 minutos (así que la película está hecha en tiempo real) pero sus decisiones (que son las de Willis) resultan insólitas, confusas, irreales y, sobre todo, ha dibujado un final con alfileres (el del sótano de los juzgados) una guinda absurda, un roto en el guión impropio de un veterano como él. Eso sí, quedémosnos con el face to face de Bruce con David Morse, un gigante este último, un grandísimo secundario siempre infravalorado por Hollywood y que aquí vuelve a dar un recital. Uno de los grandes este Morse. unque su faceta más conocida es la dirección, Mel Brooks no es el director de Los productores cuyo estreno ha pasado con más pena que gloria en España. Sí es el autor de la partitura de esta comedia musical, clon cinematográfico de la función teatral que triunfa en Broadway y que se estrenará en septiembre en Madrid. Las canciones son también las mismas de la obra, salvo algún recorte: se trata de música viva, de melodías pegadizas y sencillas, de orquestación colorista (más que en la grabación del espectáculo de Broadway) con interpretaciones brillantes de los protagonistas, Nathan Lane y Matthew Broderick, con la curiosidad de escuchar a Uma Thurman. Un disco agradable. J. B. A