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42 Sociedad VIERNES 14 4 2006 ABC Benedicto XVI seca los pies a uno de los doce laicos durante su primera ceremonia papal del Jueves Santo REUTERS El Papa lava los pies a doce laicos e invita a perdonarnos los unos a los otros Esta noche llevará la Cruz en la primera y la última estación del Vía Crucis en el Coliseo b A diferencia de Juan Pablo II, Benedicto XVI ha preferido lavar los pies a doce laicos representantes de diversas asociaciones y movimientos JUAN VICENTE BOO. CORRESPONSAL ROMA. En su primera ceremonia papal de Jueves Santo, Benedicto XVI cumplió ayer el mandato de Jesús lavando los pies a doce hombres y explicó que el servicio a los demás debe manifestarse de tres maneras: perdonarse, soportarse y purificarse mutuamente. El Santo Padre llevará esta noche la Cruz en la primera y la última de las estaciones del Vía Crucis en el Coliseo, retransmitido en directo por Mundovisión. Benedicto XVI celebró por la mañana en la basílica de San Pedro la Misa del Crisma en la que se consagran los óleos que servirán para la ordenación de sacerdotes y la unción de los enfermos. Rompiendo con la tradición de Juan Pablo II, que escribía cada Jueves Santo una carta a los sacerdotes, Benedicto XVI se limitó a comentar en su homilía la dignidad y la tarea del sacerdote. El Papa se extendió en la importancia de la vocación divina, que a veces puede parecer excesiva para las propias fuerzas, como le sucedió al veterano pescador Pedro de Betsaida cuando, al ver la pesca milagrosa, se consideró indigno y dijo a Jesús: Aléjate de mí porque soy un pecador El Santo Padre invitó a los sacerdotes a conocer más a Jesús y a escucharle en la lectura divina de la Sagrada Escritura, no de modo académico sino espiritual. La lectura de la Sagrada Escritura tiene que ser oración mental individual, como hacía Jesús cuando se retiraba solo al monte a rezar. El Papa advirtió a los sacerdotes que el activismo puede ser incluso heroico, pero el actuar externo queda sin frutos y pierde eficacia si no nace de la íntima comunión con Dios Su homilía, a la vez comprensiva y exigente, terminó con la cita de una carta de don Andrés Santoro, el sacerdote romano asesinado hace unos meses por un muchacho fanático en Trebisonda mientras rezaba ante el altar. Como casi todas las personas de esa ciudad turca en la costa del Mar Negro son musulmanas, don Andrés escribía: Estoy aquí para vivir en medio de esta gente y permitir a Jesús que viva entre ellos prestándole mi carne. Sólo se puede salvar ofreciendo la propia carne. Hay que echarse a las espaldas el mal del mundo, hay que compartir el dolor, absorbiéndolo en nuestra propia carne como hizo Jesús Benedicto XVI acudió por la tarde a la basílica de San Juan de Letrán, la catedral del obispo de Roma, para cele- Hans Küng ve signos de esperanza en el actual Pontificado A la vista del primer año de Pontificado de Benedicto XVI, el teólogo disidente Hans Küng ve muchos signos de esperanza en el rumbo que marca su antiguo compañero de claustro académico en la Universidad de Tubinga. El comentario resulta doblemente valioso por venir de un teólogo que ha hecho bandera de sus críticas al Papa y por haber sido realizado en un extenso artículo distribuido por The New York Times Küng confirma su preferencia por un Papa pastor orientado hacia el ecumenismo. Y aquí veo signos de esperanza. El nuevo Papa es un estudioso serio y reflexivo, que no está siempre ocupado con grandes apariciones en público Según el teólogo suizo obligado en 1979 por el Vaticano a dejar la cátedra de Teología Católica en la Universidad de Tubinga, donde continuó como catedrático de Teología Ecuménica, Benedicto XVI es un pastor supremo que avanza con pasos más lentos y más breves, que se toma su tiempo y que prefiere realizar cambios pequeños que provocan después otros más grandes. Los breves debates libres en el último Sínodo y en el encuentro con los cardenales suponen un comienzo de colegialidad Küng recuerda que durante su encuentro con el Papa en Castelgandolfo el pasado verano, hablamos del diálogo interreligioso, y Benedicto XVI se manifestó varias veces contra la idea del choque de civilizaciones Por otra parte, está convencido de que no habrá paz entre las naciones sin paz entre las religiones, y que la paz no se hace sin el diálogo