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ABC VIERNES 14 4 2006 41 Sociedad El Papa lava los pies a doce laicos e invita a perdonarnos sin descanso los unos a los otros Desde hace tiempo, los cirujanos piensan que un corazón inflamado puede recuperarse si descansa contaba que iba a ser una larga intervención quirúrgica, de al menos ocho horas, quedó reducida sólo a cuatro, según ha relatado la madre de Hannah, Elizabeth Clark. Los médicos también dijeron que debería estar en cuidados intensivos durante semanas, quizás meses, pero se ha recobrado tan bien que fue capaz de volver a casa en cinco días declaró a la BBC. Además, la paciente no ha necesitado tomar ninguna medicación para evitar el rechazo del órgano, como sucedió cuando recibió el trasplante hace diez años. Gratitud al primer donante Hannah Clark, de doce años, en una imagen tomada tras reactivar su corazón, el pasado mes de febrero AP Reactivan, después de diez años, el corazón de una niña británica que rechazó el que tenía trasplantado La pequeña vivía con un órgano parado y otro que recibió de un donante b La intervención quirúrgica, calcu- lada en ocho horas, quedó reducida a cuatro y la niña se recupera rápidamente, sin necesidad de la medicación contra el rechazo EMILI J. BLASCO. CORRESPONSAL LONDRES. Ha sido un trasplante de corazón al revés. A Hannah Clark, una niña galesa de doce años, se le ha quitado un corazón donado, que recibió cuando tenía apenas dos años de edad, para que pueda vivir con el suyo propio. Durante diez años, Hannah ha vivido con dos corazones: el que le fue trasplantado procedente de una donación, que hacía todas las funciones, y el corazón con el que había nacido, que no fue removido ante la remota posibilidad de que algún día se recuperara, según ha explicado el cirujano que entonces la atendió. La primera operación se realizó cuando el órgano vital de la niña estaba afectado de miocardiopatía, con una inflamación que doblaba su tamaño natural y que suponía el riesgo de muerte en apenas un año. El trasplante le salvó la vida. Durante todo este tiempo, el corazón donado se ha encargado de bombear la sangre por todo el cuerpo de Hannah, mientras que el su- yo, que seguía palpitando, quedaba en descanso. La segunda intervención tuvo lugar el 20 de febrero, según anunció ayer el Great Ormond Street Hospital de Londres una vez que la niña se ha repuesto casi del todo. Desde el pasado mes de noviembre, tras una revisión rutinaria, los médicos detectaron que el cuerpo estaba rechazando el órgano trasplantado. En un principio, fueron reacios a remover el corazón donado para volver a conectar el de Hannah porque esto nunca se había hecho antes. Finalmente, el equipo médico procedió a ello como única posibilidad para mantener con vida a la niña. Lo que se Nadie pensaba que iba a estar tan bien como está ahora, gozando de la vida y esperando volver al colegio después de Pascua indicó la madre. Aunque Hannah puede vivir ya gracias a su propio corazón, su familia no ha querido olvidar la gratitud que debe al donante que le ha permitido sobrevivir durante diez años. En los últimos tiempos tuvo que batallar contra un cáncer de linfoma, pero éste está en remisión gracias al éxito de la quimioterapia. Los médicos han calificado la operación de importante Desde hace un tiempo, los cirujanos han venido pensando que si un corazón falla por una inflamación aguda, tal vez pueda recuperarse si descansa. Y esto es exactamente lo que ha ocurrido en este caso ha declado Peter Weissberg, director de la Fundación Británica del Corazón. Según Weissberg, hoy la solución al problema primero que tuvo Hannah sería implantarle un corazón mecánico, un aparato con funciones de asistente ventricular, para hacer el trabajo del corazón inflamado con la esperanza de que éste se recobre; luego el aparato puede ser removido en cuestión de meses Hace diez años esto no era posible y el paciente con corazón inflamado moría si no recibía un trasplante.