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ABC VIERNES 14 4 2006 Internacional 27 Entra en vigor la nueva ley antiterrorista ideada por Blair tras los atentados del 7- J Los tribunales cuestionan los arrestos domiciliarios de sospechosos b La nueva legislación antiterroris- El IRA se desmarca de las acciones criminales de sus disidentes b En un mensaje enviado a una publicación afín a la causa nacionalista reitera su compromiso con el proceso de paz y la disciplina de la mayoría de los voluntarios ABC DUBLÍN. En su tradicional mensaje de Pascua, el Ejército Republicano Irlandés (IRA) afirmó ayer que no es responsable de las actividades criminales de los republicanos que han decidido proseguir con la lucha armada, en un intento de desvincularse de las organizaciones disidentes que continúan cometiendo actos violentos en el Ulster. En un comunicado enviado al periódico An Phoblacht, una publicación semanal afín a la causa nacionalista, la banda paramilitar destaca la disciplina de la mayoría de los voluntarios para acatar las órdenes de la dirección republicana. El IRA anunció en julio el fin de su lucha armada y se comprometió a perseguir su objetivo, la unificación de Irlanda, por medios pacíficos y democráticos. Casi diez meses después, los órganos de control correspondientes han certificado el desarme total del IRA y su compromiso con la paz, aunque también han indicado que algunos elementos siguen implicados en actividades paramilitares y delictivas. El IRA- -asegura- -no tiene responsabilidad alguna con el minúsculo número de ex republicanos que están implicados en actividades delictivas. Lo hacen en su propio beneficio. Repudiamos este tipo de actividades y denunciamos a aquellos que las desarrollan El texto prosigue que el IRA permanece comprometido con el proceso de paz La banda paramilitar también expresó su malestar por la pasividad de Londres y Dublín durante el pasado año ante la suspensión de la autonomía norirlandesa, anulada desde octubre de 2002 por un falso caso de espionaje del IRA. ta establece el delito de apología del terrorismo y eleva de catorce a veintiocho semanas la detención máxima sin cargos EMILI J. BLASCO. CORRESPONSAL LONDRES. Casi un año ha tardado el primer ministro británico, Tony Blair, en poder ver la entrada en vigor de las nuevas medidas antiterroristas que anunció inmediatamente después de los atentados del 7 de julio en Londres. Tras un largo debate parlamentario, que aguó algunas de las propuestas más polémicas, la nueva ley echa a andar con una primera zancadilla puesta ya por los tribunales. Un juez determinó el pasado miércoles que la figura del arresto domiciliario para sospechosos de terrorismo es manifiestamente injusta La medida ya la había aprobado el Parlamento el año pasado y ha quedado incorporada a la nueva ley. Hasta ahora se había aplicado a extranjeros, pero el primer británico en ver reducidos drásticamente sus movimientos acaba de recurrir a los tribunales y ha contado con el apoyo del juez. Las principales novedades que introduce la ley se refieren al tiempo de detención sin cargos y a la instauración del delito de apología del terrorismo, puntos que han levantado una gran controversia. La pretensión de Blair era elevar a tres meses el periodo máximo de detención de sospechosos de terrorismo sin que la Policía deba remitir los cargos a la Justicia, pero este propósito fue derrotado en el Parlamento por la revuelta de diputados laboristas, que sumaron su oposición a conservadores y liberal- demócratas. Finalmente ese plazo ha pasado de las catorce semanas vigentes hasta ahora a un total de veintiocho. La Policía británica patrullaba la estación de metro de Westminster el pasado julio AP podría decretar en las próximas semanas. Tanto los conservadores como especialmente grupos de defensa de los derechos civiles han advertido de que muchos de los poderes que otorga la nueva legislación ya podían aplicarse con normas anteriores. En su opinión, algunas de las iniciativas aprobadas coartan la libertad de expresión y de movimiento. Frente a todas las críticas, Tony Blair ha insistido en que la nueva ley es necesaria para demostrar que el Reino Unido no se ablanda en su lucha contra el terrorismo. Para impulsar esas nuevas medidas, el primer ministro no dudó en arriesgarse a verse derrotado en el Parlamento. Delito de apología La nueva ley establece el delito de apología del terrorismo, entendida como la alabanza o celebración de actos terroristas que puede llevar a otros a pensar que deben emular tales acciones. Introduce también los nuevos delitos de preparación de actos terroristas, de recibir o dar entrenamiento para cometerlos y de difundir contenidos terroristas a través de cualquier medio. El Gobierno prohibirá organizaciones radicales que amparan intenciones terroristas. Se eleva de 14 semanas a 28 el periodo máximo de detención sin cargo para sospechosos. Ratifica la figura de las órdenes de control o arresto domiciliario para sospechosos. Prohibición de grupos radicales La ley establece el delito de apología del terrorismo (en inglés se habla de glorificación entendida como la alabanza o celebración de actos terroristas que puedan llevar a otros a pensar que deben emular tales acciones. La arbitrariedad a la que puede dar lugar la interpretación de la norma ha llevado a una dura campaña en su contra, y la Cámara de los Lores la rechazó en cinco ocasiones hasta conseguir algunas delimitaciones. El texto también introduce los delitos de preparación de actos terroristas, de dar o recibir entrenamiento para cometerlos y de distribuir publicaciones con contenido terrorista, tanto en medios impresos, como en vídeo o internet. Después de que ayer entrara en vigor la ley, el Gobierno se dispone a revisar las actividades de algunos grupos radicales islámicos, cuya prohibición Un médico militar británico, condenado a ocho meses de prisión por negarse a ir a Irak E. J. BLASCO LONDRES. Malcolm Kendall, teniente médico de las Fuerzas Aéreas británicas, fue condenado ayer a ocho meses de prisión y a la expulsión del cuerpo por un tribunal militar después de que en junio de 2005 se negara a marchar a Irak, donde ya había servido en dos ocasiones anteriores. Kendall justificó su negativa a incoporarse a su destino alegando que la guerra y la presencia militar en ese país era ilegal. El tribunal consideró que el médico, de 37 años y de nacionalidad también neozelandesa, no podía escoger las órdenes, y le ha acusado de un sorprendente grado de arrogancia al querer presentarse como un mártir Por su parte, el Ministerio de Defensa ha recordado que la presencia militar en Irak está respaldada por Naciones Unidas y apoyada por el Gobierno de ese país. El médico cumplirá la mitad de la sentencia en una prisión civil y luego saldrá en libertad condicional. Deberá pagar los casi 30.000 euros que ha costado el proceso. Grupos contrarios a la guerra de Irak, que estos días han expresado su apoyo a Malcolm Kendall, criticaron la decisión del tribunal militar.