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ABC VIERNES 14 4 2006 Opinión 7 TRIBUNA ABIERTA POR AGUSTÍN DOMINGO MORTALLA EL FRACASO DEL CONSENSO EDUCATIVO Después de que los socialistas y sus aliados han demostrado que no les interesa el consenso educativo, los populares no pueden bajar el nivel de sus exigencias y sus compromisos con la sociedad civil O más importante de la nueva Ley Orgánica de Educación que han aprobado las Cortes no está en el contenido de sus artículos, sino en el proceso del que ha nacido. Un proceso presidido por una doble moral donde, por un lado, se ha transmitido a la opinión pública la voluntad de llegar a un pacto educativo y, por otro, se ha hecho todo lo posible para aislar cualquier iniciativa de corrección que pudiera introducir la oposición. La expresión más clara de la hipocresía que ha presidido este proceso la tenemos en las palabras con las que el portavoz de CiU justificó la abstención de su grupo: Los socialistas no han cumplido con la palabra dada A lo mejor, si esto lo hubieran dicho otros portavoces, tendría menos importancia, pero cuando oímos estas palabras de alguien que dos días antes había ofrecido un cheque en blanco al presidente del Gobierno, debemos estar prevenidos porque el juego limpio no parece ser la primera virtud de quienes nos gobiernan. Precisamente, días antes de que se procediese a la votación de la ley, en el mundo educativo corrió el rumor de que se aceptarían las reformas introducidas en el Senado. Intuíamos que, por fin, había expectativas de consenso. Entre los posibilistas que defendieron la Logse y mostraron su entusiasmo con las iniciativas socialistas, y los conservadores que nos resistimos a la Logse y celebramos las esforzadas, tímidas y acomplejadas medidas correctivas que introducía la Loce, se respiraban ciertos aires de concordia. Quienes nos dedicamos a la educación llevábamos varias semanas recuperando ciertas expectativas de consenso. Nos resignábamos a creer que el consenso era imposible, nos parecían razonables y lógicas las enmiendas que se habían producido en el Senado, incluso llegamos a creer que la estrategia de FERECECA era más acertada que la de la Plataforma LOENO. Llegamos a pensar que con el cambio de estrategia ante el electorado católico, los socialistas habían empezado bien la cuaresma y estaban aplicándose alguna penitencia para mejorar la pascua electoral que se les avecina con el próximo viaje del Papa. Aunque era difícil conceder credibilidad a un grupo político cuya primera medida fue la derogación fulminante del anterior proyecto de reforma, los profesionales de la educación nos resignábamos a perder la esperanza. Aunque era difícil fiarse de un grupo político que organiza la administración educativa con el principio de desconfianza ante la sociedad civil, los padres y profesores valoramos tanto la estabilidad del sistema que somos capaces de ceder y buscar resquicios de libertad donde aparentemente no los hay. Al ver el proceso con cierta distancia y perspectiva, sólo nos cabe afirmar que las expectativas eran infundadas, que las ilusiones eran falsas. Nadie puede afirmar que una ley de educación que sólo cuenta L ÁNGEL CÓRDOBA con el apoyo del 52 por ciento de la Cámara es una ley de consenso. El jueves de la pasada semana, en las Cortes, asistimos al principio del fin de un verdadero consenso educativo. Algunos creerán que el problema lo tiene la nueva ministra ante la difícil tarea de aplicar y desarrollar una ley que ha sido fruto de engaños sucesivos a toda la comunidad educativa. Primero se derogó por decreto la Loce y se propuso un documento de reforma para el debate donde se tuvo entretenida a toda la comunidad educativa con propuestas y contrapropuestas, con mesas redondas y cuadradas, con libros verdes y libros blancos, incluso se acumularon infinitas propuestas para un proyecto de ley que las despreció. Luego se controlaron implacablemente todos los órganos administrativos educativos para transmitir el mensaje de que eran los católicos, los obispos o la derecha quienes no tenían voluntad de consenso. Para colmo, el Gobierno se apresuró a recibir a los representantes de la plataforma LOE- No para seguir presumiendo de una voluntad de diálogo que día tras día se ha comprobado como falsa. Esta cultura del engaño se ha ido mostrando claramente en las sucesivas comisiones parlamentarias del Congreso y el Senado donde no han valido para nada las enmiendas transaccionales, las deliberaciones informales, los compromisos casi personales de los propios diputados y los equilibrios de redacción conseguidos en los pasillos. Pero el problema no lo tiene la nueva ministra, obligada a poner en marcha una ley nacida sin consenso; lo tiene el PP porque en la tramitación de la LOE el Gobierno consiguió generar discordia entre las órdenes religiosas representadas por FERE- CECA y las asociaciones de padres, centros y trabajadores agrupadas en torno a la plataforma LOE- No Una discordia que han mantenido los representantes socialistas en las comunidades donde gobiernan facilitando y mejorando la situación de FERE- CECA. Una discordia que corre el peligro de trasladarse a las asociaciones de padres, de alumnos y de profesores de la enseñanza concertada. Después de que los socialistas y sus aliados han demostrado que no les interesa el consenso educativo, los populares no pueden bajar el nivel de sus exigencias y sus compromisos con la sociedad civil. Están obligados a mantenerse un poco más espabilados, despiertos e interesados ante los problemas educativos y culturales de unos ciudadanos que nos resignamos a educar a nuestros hijos con el imperativo de mediocridad. Profesor de Filosofía del Derecho, Moral y Política. Universidad de Valencia REVISTA DE PRENSA POR RAMIRO VILLAPADIERNA RESACA DEL NOVECENTO ITALIANO Un buen resumen de lo visto en Italia lo ofrece Libération: junto a los juegos peligrosos que se siguen en la más alta institución del Estado, señala lo deplorable para la gente de la prórroga del enfrentamiento Berlusconi- Prodi. A este último pone en guardia contra los fallos de su apurada victoria No sólo eso, también arte y destreza según La Stampa, necesitará Prodi para gobernar en estas circunstancias. La prensa alemana comenta el asesinato de una joven turca por su hermano. Obviando la sutileza con que otros medios examinan 40 años de integración, el semanario Focus lleva a portada La mentira de la multiculturalidad Poco fino, teniendo en cuenta el número de nombres no alemanes que firman en los medios, incluido Focus. Pero el Frankfurter Allgemeine avisa que la ley no puede depender de la cultura y que su respeto debe ser el primer patrimonio de una integración Con otro enfoque y sobre la inmigración en EE. UU. un liberal como The Guardian editorializa sobre una nueva cultura de la ilegalidad entre los inmigrantes: El impacto de la inmigración masiva no es económico o cultural, sino moral Se se ve que los llegados en el Mayflower tenían otros principios. El New York Times aborda el complejo pero imparable problema de la espiral de sueldos entre altos ejecutivos También aborda el atronador silencio que rodea el fracaso mundial ante la carnicería que tiene lugar en Darfour y del que ayer apenas sólo se ocupaba la prensa francesa. El Tageszeitung de Berlín lo sintetiza: la UE tiene una política africana subdesarrollada En La Repubblica, los italianos de la emigración- aquéllos que ya no contaban y que el paternalismo de la RAI ya no reconoce -se declaran vencedores de los comicios rescatadores de Prodi y se precian hasta de salvar la cara a Italia tras un editorial que ha desatado un debate entre los lectores. El Corriere analiza la Italia salida de las urnas y habla de la resaca de las ásperas vivencias del siglo XX italiano, que sigue cerniéndose sobre nuestro presente... Nos engañamos creyendo que fascismo y antifascismo, comunismo y anticomunismo, clericalismo y anticlericalismo son el pasado A Prodi, que ha prometido unir a Italia le recuerda: Es hora de probarlo Y a quienes ven todo en términos de anti y pro, invita: Podría ser ocasión de un gran examen de conciencia colectivo