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ABC JUEVES 13 4 2006 Cultura 55 Zarman, el Romano y Sr. Tcee interpretan el tema La voz del pueblo Se acaba de publicar Tiempo de Kambio un disco que recoge el trabajo de jóvenes entre 14 y 19 años que se han acercado por primera vez al hip- hop gracias a unos talleres de creación musical, un instrumento contra la exclusión social El futuro se recita a ritmo de rap TEXTO: SUSANA GAVIÑA FOTO: NKANTO MADRID. Dicen que la música amansa a las fieras, que potencia la inteligencia de los niños, que tiene la capacidad de construir un puente de entendimiento entre culturas... Pero también puede convertirse en instrumento de terapia o incluso de reinserción social, como ya demostraran, desde la música clásica, Yehudi Menuhin o Simon Rattle. Estas dos últimas prescripciones son las que han dado cuerpo a Tiempo de Kambio un disco que se compone de dieciséis temas de música rap. En él han participado jóvenes de entre 14 y 19 años que durante los dos últimos años, y gracias a los Talleres de creación musical situados en unos locales cedidos por el Consejo de Bienestar Social de Torrejón de Ardoz, se han acercado a este género donde la palabra y la música conviven. Sirviéndoles de vehículo para manifestar, cantar y rimar sus quejas sobre el mundo que les rodea pero también para comunicar sus anhelos, sus esperanzas... Dieciséis cantos urbanos que hablan de paz, de amor, de amistad, de racismo o de los derechos humanos. Las letras del disco, que ha contado para su interpretación con la colaboración desinteresada de conocidos artistas del hip- hop, como Frank T. Ari, Morodo, Mc Randy o Bako, a los que se ha sumado, con una presencia casi testimonial, Bebe, han contribuido a una lec- ción de aprendizaje musical y vital en la que profesores- -han contado con uno de excepción, el rapero Bako- -y alumnos han compartido una senda teniendo como único equipaje la palabra, un arma para el cambio y la educación Una Torre de Babel musical La situación de Torrejón de Ardoz ha sido ideal para lanzar este taller por el que han pasado casi cuarenta chavales explica a ABC Javier Taboada, uno de los responsables de Iduna, asociación que junto a Magni llevan una década tra- bajando para la facilitar la reinserción de colectivos marginados- -jóvenes, mujeres, inmigrantes- Y es que la localidad madrileña se ha nutrido y ha vivido de cerca, gracias a la herencia musical dejada por la base aérea norteamericana asentada durante años en Torrejón, ritmos que vieron la luz en las calles y barrios de Estados Unidos en la década de los años 70. El principal objetivo de este taller ha sido el de utilizar el rap como un instrumento educativo, y nunca obligar a nadie, porque eso iría en contra de la filosofía de este género. Utilizarlo como medio para que puedan expresar sus sentimientos El objetivo del taller es usar el rap como medio para que los chavales puedan expresar sus sentimientos También visionamos documentales como Bowling for Columbine para analizar el concepto que ellos tienen de la cultura estadounidense o de las armas Almas libres Si bien el rap está ligado a ciertas imágenes de violencia callejera, Taboada asegura que su trabajo ha consistido en reconducir si no la forma del rap, sí sus contenidos. La guerra deja paso a la paz, el odio al amor, los enfrentamientos a la amistad y a la convivencia de las distintas grupos... En ese aspecto, Tiempo de Kambio se ha convertido en un espejo en el que se refleja el crisol de culturas en el que se está convirtiendo España. Siete nacionalidades distintas se dan cita en esta grabación que se asemeja a una Torre de Babel con canciones en francés, inglés, árabe o español. Nuestra intención ha sido realizar al- go preventivo aclara Taboada, algo que en principio ha supuesto una confrontación entre lo que han escrito ellos y lo que habitualmente aparece en las canciones, como son los insultos Calificado recientemente por la cantante Pink de género misógino, la labor de los educadores también ha consistido en un acercamiento entre chicos y chicas, y es un hecho que al taller de este año ya se han incorporado varias Ese es otro de nuestros objetivos- -matiza- empezar a cambiar esa idea de estar peleado constantemente con el mundo. Por ello, parte del trabajo consiste también en visionar documentales como Bowling for Columbine para analizar el concepto que ellos tienen de la cultura estadounidense o de las armas, hacer trabajos de grupo. No sólo consiste en enseñar a rapear. No nos interesa que los chicos canten mejor sino el sentido de sus letras El rap- -explica Taboada- -es una filosofía de vida donde ellos se sienten libres. Es un espacio donde se manifiestan y que se identifica con una determinada estética. Nosotros intentamos orientarlo hacia lo positivo. Reivindicando desde la palabra, y no desde las calles ni desde la violencia El éxito conseguido por la iniciativa llevada a cabo en Torrejón de Ardoz la ha llevado ya a algún barrio de Madrid, y próximamente se realizará en Aranjuez.