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52 Cultura JUEVES 13 4 2006 ABC El microscopio electrónico determinó la profundidad de los daños del Guernica y el peligro de moverlo Incluso los enviados por museos americanos quedaron convencidos en 1998 se movilizaron a favor del informe Sedano mientras los políticos nacionalistas eligieron el sarcasmo frente a las razones técnicas J. G. CALERO MADRID. Corría el mes de enero de 1998. Treinta y cinco expertos entre lo más granado del mundo, responsables de restauración de los grandes museos, escuchaban las explicaciones del equipo del Reina Sofía, dirigido por Pilar Sedano, sobre el estado del Guernica El último día, un viernes por la tarde, en la última ponencia, Carmen Muro presentó el estudio realizado con microscopio electrónico de barrido a las muestras tomadas del lienzo del cuadro de Picasso. Y entonces fue el vuelco. Incluso los más reacios se rindieron ante la evidencia: la capa pictórica está extensamente separada del lienzo, flota por así decir, desprendida de la tela, sostenida por una capa de cera. Siguió una mesa redonda, en la que participaban Beltrán Hormaechea- -por el Guggenheim de Bilbao, solicitante del préstamo del picasso- -y Pilar Bustinduy, de la Universidad del País Vasco, además de James Coddington, del MoMA; Jacques Hourrieres, del Pompidou y Pilar Sedano. Allí todos se mostraron finalmente de acuerdo en solicitar que el cuadro no vuelva a viajar en estas condiciones. Pero el Guernica no se libra de la política, o más bien de los políticos, desde que fuera pintado en 1937. Su enorme potencia simbólica siempre ha convocado la atención y, consecuentemente, siempre ha estado en el centro de las polémicas, incluso cuando el criterio científico lo colocaba al margen. b Artistas y galeristas Encargo ajeno al nacionalismo Picasso recibió el encargo de presentar el Guernica en la Exposición Universal de París con muy poco entusiasmo del Gobierno vasco. José María Ucelay, delegado del Gobierno vasco en la Expo parisina, no veía con buenos ojos a Picasso. Pensaba que se le daba demasiada importancia y no veía el valor propagandístico de asociar la denuncia de la barbarie con uno de los artistas más famosos del mundo. El propio Ucelay había presentado un mural de 16 metros sobre su pueblo, Bermeo, muy alabado por la crítica. Y creía, además, que la conmemoración de la tragedia guerniquesa debía recaer en un artista vasco. movilizó inmediatamente. Las principales galerías, asociaciones de arte y de artistas mostraron en público su rechazo a la politización de la negativa técnica al traslado. En los cursos de verano de 1997 en la sede de la UIMP, en Santander, unieron su voz también porque no les pareció adecuado que se enturbiara la relación entre los museos, generalmente cortés y normalizada. En resumidas cuentas, la posibilidad de daños irreparables está indisolublemente asociada al Guernica desde la publicación de ese informe. Por eso los técnicos vuelven a pedir a los políticos que lo lean y que saquen sus propias conclusiones. Recuerdan que uno de los primordiales deberes de las instituciones es la de proteger el patrimonio y dicen que estamos ante un ejemplo muy claro Así es una de las principales heridas del cuadro: la grieta horizontal bajo la cara del toro, disimulada por los restauradores ABC EXIJAMOS MÁS INDEPENDENCIA JOSÉ GUIRAO Director del MNCARS entre 1994 y 2000 El arte se movilizó contra el traslado Sin embargo, la presión política no cedió ante la aparición del estudio y llegaron a oírse frases tan poco memorables como Para nosotros las bombas, para Madrid el arte (Xavier Arzalluz, entonces presidente del PNV) o Si el cuadro está tan mal como para no poder viajar a Bilbao, ¿qué es lo que le han hecho en Madrid? Los técnicos que han mantenido el cuadro desde que llegó a España deberán responder (José Antonio Ardanza, entonces lehendakari) Pero el sarcasmo de los políticos no pudo entonces contra los argumentos técnicos y las pruebas científicas que convencían a los expertos de todo el mundo. ¿Y ahora? Por si esto fuera poco, y como apoyo a quienes habían estudiado con tanto cuidado y tan pormenorizadamente la obra de Picasso, el mundo del arte se E n 1997, con motivo de la inminente inauguración del Museo Guggenheim de Bilbao, su director realizó formalmente la petición del Guernica para exhibirlo temporalmente en sus nuevas salas. El Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (MNCARS) actuó en este caso como en todos los demás en que se solicita una obra de su colección: encargó al departamento de conservación y restauración un informe técnico sobre la conveniencia de dicho préstamo. Dicho informe estableció la inamovilidad del cuadro debido a su delicado estado de conservación. El Pleno del Patronato del museo, a la vista del mismo, denegó la solicitud de préstamo por unanimidad. Ante las protestas de carácter político que surgieron por parte del Gobierno vasco y del presidente del PNV por aquel entonces, que senten- ció: Para nosotros las bombas, para Madrid el arte una frase de imborrable memoria y consiguiente estupefacción para los que trabajábamos entonces en el museo, se decidió someter el informe al escrutinio y valoración de otros expertos internacionales de la conservación de obras de arte. Se convocó a los 35 responsables de conservación de los mejores museos del mundo a un simposium científico celebrado en Madrid en 1998, cuyas sesiones de debate fueron abiertas al público y a la prensa, que reflejó verazmente y con profusión todo lo que allí se dijo. Desde el MoMA de nueva York hasta el Pompidou o el Louvre de París, pasando por la Tate de Londres, la opinión de sus responsables fue unánime: el cuadro no debía moverse. Ni siquiera la representante del museo Guggenheim de Nueva York, que también fue invitada, se atrevió a negar la validez científica del informe técnico. La reciente petición del Gobierno vasco y la moción aprobada en el el Senado piden otro informe, ahora independiente dicen. ¿Acaso alguien tiene motivos para poner en duda la independencia y la ética pro- fesional de los técnicos de nuestro Museo Nacional? ¿acaso alguien cree que los 35 expertos internacionales que examinaron el cuadro y los estudios técnicos no actuaron con criterio científico y espíritu independiente? ¿cabe mayor falta de respeto hacia los profesionales del mundo del arte? Los políticos lamentablemente ahora, como hace casi una década, siguen equivocándose. Los problemas de conservación del Guernica no son políticos, sino técnicos. En consecuencia este tema hay que tratarlo con criterios técnicos y no políticos. Las causas técnicas que motivaron la denegación del préstamo del cuadro siguen en vigor y los estudios que las avalan también. Dichos estudios fueron publicados junto con las actas del simposium hace ahora ocho años. ¿Serían tan amables los que ahora dudan de su independencia de dedicar un poco de su valioso tiempo a leérselos y, una vez leídos, opinar de manera independiente, sin seguidismos de estrategias políticas partidistas? Cuando se reclama independencia de criterio a los demás es exigible, en justa reciprocidad, ofrecer los mismo.