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24 Internacional CRISIS SOCIAL EN FRANCIA MARTES 11 4 2006 ABC FRANCIA DIJO NO oco a poco Francia construyó un extraordinario Estado de bienestar La experiencia de los años de entreguerras estaba muy presente y el objetivo era salvar los abismos entre unas clases y otras, resolver las necesidades fundamentales de cada individuo y asegurar la paz social. Primero fueron los gaullistas, luego los socialistas, todos fueron aportando medidas que garantizaran lo garantizable: la sanidad, la educación, la jubilación, las vacaciones, los derechos laborales... Y así Francia se convirtió en un país de funcionarios. Trabajaran en la Administración o en la empresa privada daba igual, porque los dereFLORENTINO chos eran casi los misPORTERO mos. Mientras tanto, la gran empresa se configuró en torno al Estado, siempre dependiente de él, siempre oteando los deseos del gobierno de turno. La acción se convirtió en ideología. La cultura política francesa, conservadora o socialista, es profundamente antiliberal. Odian el mercado, al que tachan de reaccionario, tanto como aman el intervencionismo estatal. De él esperan todo y, desde luego, la continuidad en el tiempo de los beneficios, que ya son derechos adquiridos, que han recibido las generaciones anteriores. Pero las cuentas ya no salen. La economía francesa lleva años estancada. Sin crecimiento no hay empleo. Las empresas medias están hartas de unos trabajadores que enferman demasiado, trabajan poco y bloquean su capacidad de crecimiento. El Gobierno tiene que tratar de atajar esta tendencia al declive, reanimando la economía. Villepin propuso una pequeña reforma liberalizadora a propósito del primer empleo y la respuesta fue fulminante. No cabe la liberalización, no cabe un cambio en el contrato del Estado de bienestar, no cabe utilizar argumentos reaccionarios, como que el empleo depende del crecimiento. No puede sorprendernos. Francia bloqueó la ejecución de la Agenda de Lisboa y sus ciudadanos rechazaron el Tratado de la Constitución Europea porque lo consideraban demasiado liberal, allí donde muchos veíamos un exceso de intervencionismo. Los franceses, como los alemanes, no quieren aceptar la realidad. Para todos ellos no es un problema económico sino de derechos. En Alemania lograron posponer la llegada de Merkel y que, una vez en la cancillería, apenas reformara nada. En Francia han conseguido la retirada del proyecto. Unos y otros son responsables de que el paro crezca y de que continúe creciendo. Villepin prometió dimitir si la reforma no salía y, como era previsible, no cumplió su palabra. Su figura política ha quedado seriamente dañada en la carrera presidencial. Ha dado tantas muestras de ambición como de incapacidad para hacer frente a los grandes problemas. Sarkozy lo tiene más fácil. P Dominique de Villepin, después de anunciar el cambio que deja en vía muerta la ley del contrato juvenil REUTERS Chirac y Villepin entierran de forma humillante el plan de empleo juvenil Sindicatos y estudiantes cantan victoria en su pulso con el Gobierno sustituido por otro nuevo por negociar, pero del que ya se sabe que estará financiado con 450 millones de euros en ayudas diversas JUAN PEDRO QUIÑONERO CORRESPONSAL PARÍS. Tras dos meses y medio de crisis, Jacques Chirac, presidente, y Dominique de Villepin, primer ministro, unidos en el más funesto infortunio, anunciaron ayer la sustitución del Contrato Primer Empleo (CPE) por un contrato todavía por redactar y negociar, pero del que ya se sabe que estará financiado con 450 millones de euros de ayudas, en treinta meses. A las nueve y media de la mañana, un portavoz oficial del jefe del Estado anunciaba que tras una proposición del primer ministro, y tras haber escuchado a los presidentes de los grupos parlamentarios de la mayoría, el presidente de la República ha decidido reemplazar el artículo 8 de la ley de Igualdad de Oportunidades por un dispositivo a favor de la inserción profesional de los jóvenes con problemas Una hora más tarde, Villepin, pronunciaba en un tono funerario una breve alocución afirmando haber comprendido y deseado actuar con rapidez, para encontrar una salida a la crisis El grupo parlamentario de la Unión por un Movimiento Popular (UMP) liderado por Nicolas Sarkozy, ministro del Interior, redactará un nuevo artículo 8, que intentará contentar a sindicalistas y estudiantes. Una vez aceptado, el proyecto será sometido a voto parlamentab El plan será rio. Hoy, sólo está claro que el nuevo dispositivo de inserción estará parcial o totalmente financiado por el Estado: a través de ayudas directas a las empresas. Respuesta sindical Entre los sindicatos, la CGT desearía relanzar la contestación. Por el contrario, la CFDT y FO parecen dispuestas a alguna forma de negociación. Entre las asociaciones estudiantiles, la Unión nacional de los estudiantes de Francia (UNEF) es partidaria de mantener la presión hasta la redacción final del nuevo contrato. La impresión generalizada es que la batalla del CPE ha concluido casi definitivamente, con una victoria implacable de las fuerzas anti CPE y una humillación patética de sus promotores (Chirac y Villepin) y de una opinión pública centrista, moderada o conservadora, que contempla con una consternación creciente la volatilidad de la invisible determinación del jefe del Estado, que vuelve a sufrir una humillante derrota de fin de reinado A los dos años cortos de su primera elección presidencial, el mes de mayo de 1995, los sindicatos humillaron de trágica manera a Jacques Chirac, obligándolo a retirar una histórica y difunta reforma del sistema nacional de pensiones. Tras aquel fracaso, Chirac, aconsejado por Villepin, ya entonces, decidió disolver la Asamblea Nacional y convocar elecciones anticipadas. Elecciones que dieron la victoria a la izquierda socialista, obligando a Chirac a cohabitar durante cinco largos años con un primer ministro socialista, Lionel Jospin. El 2002, Le Pen eliminó a Jospin en la primera vuelta de las elecciones presidenciales, favoreciendo automáticamente la reelección de Chirac, apoyado masivamente por los electores de izquierda. Apenas dos años después, en la primavera del 2004, los amigos políticos de Chirac perdieron unas elecciones regionales que dieron el poder al PS en el 99 por ciento de las regiones de Francia. Varapalo de la Constitución Un año más tarde, el 29 de mayo pasado, los electores franceses rechazaron el proyecto de Tratado institucional europeo, dando a Chirac otro trágico varapalo. En noviembre último, la crisis de los suburbios dejó al descubierto las llamaradas incendiarias de insondables conflictos de inmenso calado. La crisis del CPE consuma una nueva e inquietante derrota personal para el presidente. El presidente con mayores poderes constitucionales, entre todos los regímenes democráticos, se encuentra hoy en una situación de fragilidad absoluta. Humillado en la calle, sin crédito en Europa, acosado por su ministro del Interior, abandonado por los diputados que en otro tiempo le debían fidelidad, asociado a un hijo político Dominique de Villepin, a quien su esposa, en privado, califica irónicamente de Nerón Uno de los presidentes con mayores poderes constitucionales se halla en una situación de fragilidad absoluta